31 de octubre de 2018 10:25 AM
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Gavac y el control de las garrapatas

El 80 por ciento de la ganadería bovina mundial sufre las consecuencias de la infestación por garrapatas. El fenómeno vulnera la seguridad alimentaria y el bienestar rural porque el ácaro es el principal vector de enfermedades como la anaplasmosis y la piroplasmosis. La resistencia a los acaricidas y los problemas de manejo de insumos veterinarios […]

El 80 por ciento de la ganadería bovina mundial sufre las consecuencias de la infestación por garrapatas. El fenómeno vulnera la seguridad alimentaria y el bienestar rural porque el ácaro es el principal vector de enfermedades como la anaplasmosis y la piroplasmosis.

La resistencia a los acaricidas y los problemas de manejo de insumos veterinarios constituyen las limitantes mayores para el control de esta parasitosis en el hemisferio sur. Al cambiar los patrones de presentación de la enfermedad en zonas endémicas como resultado del cambio climático, la situación se agudiza.

En Cuba hace más de un siglo que se reconoce la presencia de garrapatas. Desde la creación del Instituto Nacional de Medicina Veterinaria una de sus principales tareas fue la lucha contra el parásito. Precisamente, para controlar estos insectos el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) desarrolló el Gavac.

El producto no es una vacuna profiláctica, constituye un inmunógeno que acciona contra una proteína específica, la Bm86, en el intestino de la garrapata del género Rhipicephalus (Boophilus) microplus, la de mayor impacto en el ganado bovino.

En el catálogo del antígeno se explica que cuando los ácaros adultos se alimentan de un ejemplar inmunizado y caen al pasto para completar su ciclo vital, ponen menos huevos y a su vez las larvas tienen una menor viabilidad, reduciendo así el potencial biótico de la especie y sus poblaciones.

A pesar de que se ha demostrado la eficacia del inmunógeno Gavac, no se ha generalizado su aplicación por múltiples causas. Entre ellas, la resistencia de los campesinos a usarlo porque no erradica las garrapatas, sino que las controla; la lejanía de la empresa comercializadora de este producto de las cooperativas y la ausencia de instrumental para la aplicación del inmunógeno.

(Tomado de Radio 26)

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