5 de noviembre de 2018 11:10 AM
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Fuerte respaldo de Bolsonaro a la industria del etanol en Brasil

El presidente electo aspira a que su país vuelva a liderar la producción de este biocombustible a nivel mundial, un lugar que hoy ocupa Estados Unidos.

El presidente electo Jair Bolsonaro (PSL) dijo que Brasil volverá a liderar la producción de etanol en el mundo, tras haber cedido ese lugar a manos de Estados Unidos desde aproximadamente unos 10 años.

Según informó la agencia de noticias Reuters, durante un congreso de la industria de bioetanol brasilera, llevado a cabo el pasado lunes en San Pablo, se difundió un vídeo donde se muestra a Bolsonaro diciendo que “en el pasado fuimos líderes en esa área y vamos a volver a serlo con toda certeza brevemente”.

“Es muy importante, estamos combatiendo las emisiones de CO2 y trayendo algo nuestro para dar energía a Brasil. Cuenten con nosotros, seremos socios en esta cuestión”, agregó el presidente electo.

Los brasileños llevan décadas generando etanol a partir de la caña de azúcar.

Los brasileños llevan décadas generando etanol a partir de la caña de azúcar.

El Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) propuso el mismo lunes elevar de 10% a 15% la mezcla del biodiésel en el gasoil para el año 2023, informó el Ministerio de Minas y Energía (MME) en un comunicado.

La propuesta es ir aumentando el corte gradualmente desde junio del próximo año a un ritmo de 1% por año, hasta alcanzar el 15 por ciento (B15) en marzo de 2023. El comunicado agrega que la evolución de la mezcla queda condicionada a las conclusiones y los resultados de las pruebas que se están llevando a cabo.

En noviembre del año pasado el país vecino elevó el corte obligatorio del 8% al 10% y posteriormente, en julio de este mismo año autorizó el uso voluntario hasta 20% en el transporte automotor y 30% en el agro, la industria y los ferrocarriles.

El MME estima que la producción del biodiésel brasileña podría crecer a más de 10 mil millones de litros anuales entre 2018 y 2023. Este crecimiento representa un aumento del 85% de la demanda doméstica, lo que consolidará a Brasil como uno de los mayores productores de biodiésel en el mundo. El 80% del biodiesel es producido a partir del aceite de soja, mientras que el 20% restante se reparte entre aceite de palma, sebo vacuno y aceite de cocina reciclado.

El país vecino es el principal exportador mundial de soja y va camino también a convertirse en el principal exportador de proteínas animales. El abastecimiento de harina de la oleaginosa será clave para lograr este objetivo que busca agregar valor a sus exportaciones.

El aceite resultante del proceso de molienda es mucho más difícil de colocar en los mercados exportadores. Un problema que padece también Argentina -principal exportador de aceite de soja – donde comercializa la mitad de sus exportaciones a un solo país.

Convertir aceite en biodiésel tiene múltiples beneficios. Da sustento al precio de la oleaginosa y sus derivados, ahorra importaciones de gasoil, disminuye muy significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al gasoil, tracciona inversiones, fortalece las economías regionales, y abre el abanico al mundo de la oleoquímica renovable, donde tiene a la glicerina -subproducto de la elaboración del biocombustible – como su producto estrella.

Los biocombustibles -el biodiésel y el bioetanol en particular – resultan productos clave para los países de la gran cuenca fotosintética de Sudamérica.

Fuente: Clarin

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