9 de noviembre de 2018 13:41 PM
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Bioceres se unió a una firma de EE.UU. y empieza a cotizar en Wall Street

Frente al puerto de Rosario es fácil reparar en un conjunto blanco radiante de edificios, que es todo un símbolo de modernidad. Es la sede de Bioceres, la empresa que comenzó a imaginarse en el dramático 2001 y que hoy es vanguardia en la tecnología que se aplica en el campo. Confluyen matemáticos, genetistas, químicos […]

Frente al puerto de Rosario es fácil reparar en un conjunto blanco radiante de edificios, que es todo un símbolo de modernidad. Es la sede de Bioceres, la empresa que comenzó a imaginarse en el dramático 2001 y que hoy es vanguardia en la tecnología que se aplica en el campo. Confluyen matemáticos, genetistas, químicos e ingenieros de varias especialidades. Al principio fueron veintitrés socios, cada uno de los cuales puso de su bolsillo US$ 600 para dar forma a un modelo que une la academia, el sector privado y el Estado, en plena cooperación. Hoy son 308 socios de una firma que reinvierte todas sus utilidades. Y tuvo avances notables en ingeniería metabólica y agricultura molecular, entre otros.

Ayer Bioceres dio otro gran salto: adquirió Union Acquisition Corp, una firma de EE.UU. como vehículo para cotizar en Wall Street, lo que ya es un hecho.

Así las cosas, Bioceres será la primera empresa de biotecnología de América latina que aterriza en la bolsa de Nueva York. Lo hace con el nombre Bioceres Crop Solutions y ya tiene un valor estimado de US$ 456 millones.

Es, además, la primera salida a la Bolsa de EE.UU,. tras la dramática devaluación y caída de la actividad en lo que se lee como un regreso a los mercados.

Bioceres es la empresa número 20 de las Argentinas cotizantes en Wall Street. Y es hoy una de las mayores generadoras de proyectos biotecnológicos en un vértice que une el saber científico con el productor y además le busca financiamiento.

“Animémonos, no somos menos”, impulsa Federico Trucco, el CEO a su equipo, convencido de que la Argentina puede liderar en este sector a nivel global.

La firma ya había estado a punto de desembarcar en la Bolsa de Nueva York pero tuvo que postergar la decisión por el castigo de inversores a la Argentina.

Para la compañía es clave cotizar en Bolsa ya que obtiene financiamiento para seguir creciendo. Su principal patrimonio son sus patentes y contabiliza nada menos que 217 patentes internacionales.

Uno de sus principales activos es el hb4, el gen resistente a la sequía y a suelos salinos. Ese gen, desarrollado por Raquel Chan en la Universidad del Litoral, expresa la integración del sector científico con el sector empresario.

Y hacia delante, Bioceres está trabajando en una semilla que resuma en si misma desde el fertilizante, al herbicida.

De acuerdo con su CEO, Federico Trucco, Bioceres concibe a las plantas como fábricas de proteínas. Un caso es el de la quimosina que se usa en la fabricación de un queso que antes se obtenía por vía fermentativa. Ahora, clonando una semilla de cártamo se puede extraer la quimosina. Bioceres se unió con Porta Hermanos y está en plena producción de ese insumo.

Antes de esta salida a la Bolsa, la firma adquirió el 51% de Rizobacter, con una dilatada red comercial y experta en la protección de cultivos. Parte de los fondos que coseche en la bolsa serán para pagar el crédito con el que compraron Rozibacter y ampliar la participación al 80%.

Fuente: Clarin

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