10 de noviembre de 2018 08:13 AM
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Presión fiscal : ¿El campo es la caja del Estado?

A la carga tribuaria nacional, en especial por retenciones, varias provincias se suman aumentando impuestos.

Vamos a ir de un hecho anecdótico a otro trascendental, aunque el nudo de la historia estará en el medio.

Esta semana visitó la Argentina un grupo de productores mexicanos de maíz “para aprender de la experiencia argentina, que hemos chequeado es de las más organizadas, con una cadena comercial como no tenemos en México”, dijo a Clarín Rural José Ulises Caxiola Rodríguez, vicepresidente de Producto Maíz. La comitiva -que incluyó funcionarios públicos- escuchó con atención tanto a los directivos de Maizar como a los de cámaras avícolas y porcinas, y entre lo que más les sorprendió fue la carga tributaria.

“Pagan impuestos altísimos, allá pagamos el 1,5% como productor, y aquí entre retenciones y otros impuestos superan el 20%. Es muchísimo. Y encima sus costos de financiamiento aquí llegan al 70% mientras que allá estamos en 9%”.

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Desde otros lugares del mundo también se sorprenden cuando se les cuenta que aquí se gravan con un promedio de 12% las exportaciones. “Debería ser al revés, ustedes venden trabajo al mundo”, comentan los que se animan a ser sinceros, en un momento en el que la consigna imperante en la mayoría de los países es exportar más e importar menos.

Pero, se sabe, en la Argentina no sólo se grava con fuertes retenciones, que en el caso de la soja esta semana se acercaron otra vez al 30% -porque cuando baja el dólar sube el porcentaje incidental de los 4 pesos- sino también viene subiendo la presión fiscal desde las provincias.

En Santa Fe se discute la media sanción de un proyecto que incrementa los Ingresos Brutos y el Impuesto Inmobiliario al sector agroexportador del Gran Rosario, como reemplazo de lo que se dejó de recibir del Fondo Sojero, destinado a financiar al transporte público.

En muchas otras provincias se sigue pensando a la agroindustria como caja preferencial para financiar al Estado. Por algo el peronismo cristinista en Senadores está que trina porque en la discusión del Presupuesto 2019 frenaron, entre el oficialismo y la oposición encabezada por Miguel Pichetto, el pedido de reponer la coparticipación de lo recaudado por retenciones al complejo sojero.

La arremetida impositiva, en épocas de definiciones presupuestarias, también se expresa a nivel nacional y en otras provinciales centrales para la agroindustria, como Córdoba y Buenos Aires.

Pero, como se dijo al principio, y es tradición en estas páginas, concluiremos con un hecho positivo: todo el transporte público de Santa Fe funcionará con B100 (biodiesel puro) a partir del próximo año. La medida tiene beneficios ambientales y económicos (ver página 6).

Es una manera pragmática de entender que la cadena agroindustrial puede aportar mejor si, en vez de tomarla como una fuente para succionarle recursos, se la toma como socia para el desarrollo integral.

Fuente: Clarin

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