10 de noviembre de 2018 12:04 PM
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Ganadería : Paso a paso, la receta para cocinar un rollo perfecto

Qué hay que considerar sobre condiciones del ambiente, calibrado de la máquina y destrezas del operario en el momento de enrrollar forraje.

La arquitectura y uniformidad de la andana de pasto oreado son solo dos de los múltiples aspectos que influyen en el funcionamiento correcto de la rotoenfardadora y el logro de rollos que alcancen la calidad y durabilidad deseadas. La andana ideal es de forma tendiente a rectangular, con altura y ancho uniformes en toda su longitud.

Ello brinda una alimentación más bien pareja y constante de la rotoenfardadora, con lo cual será uniforme en el tiempo la presión de enrrollado que ella soporta. La densidad de pasto es óptima cuando la cantidad del mismo se ubica en el entorno de los 2 kilos por metro lineal de andana de leguminosa, y algo menor para el caso de las gramíneas. Así se logra una buena compactación del rollo.

En cuanto a la velocidad de avance, en términos generales se dice que ronda entre los 5 y 7 km/h. No obstante, hilando más fino se puede decir que la velocidad dependerá de la densidad de la andana, es decir que es importante el caudal de entrada de pasto a la cámara. Si el caudal es excesivo, es decir la rotoenfardadora avanza a mayor velocidad que la deseada, el amasado del pasto será de manera tal que los rollos terminados se aplastarán en poco tiempo, haciendo perder calidad de forraje por entrada de humedad al mismo. Si la velocidad de trabajo es menor, se perderá capacidad de trabajo, lo cual tampoco es conveniente para el negocio de la confección de heno.

Una roto equipada con cutter y rollo atado con red.

Una roto equipada con cutter y rollo atado con red.

Asimismo, para lograr un buen rollo de forma cilíndrica, es bueno prestar especial atención a la carga de los bordes de la máquina, luego seguir con uno o dos zigzagueos continuos hasta que el rollo se haya formado. Ocurre que al principio, al tener poco material dentro de la cámara de enrrollado, habrá diferencias notables entre los extremos del rollo y la zona del centro, cosa que con el aumento progresivo del volumen de heno se irá notando cada vez menos. O bien se precisarán más metros de andana para que se note la diferencia. La pericia del operador será suplida por un buen y completo monitor ubicado en la cabina del tractor y sensores en las correas laterales que indican con qué frecuencia se deberán hacer los zigzagueos en la conducción para lograr el llenado correcto de la cámara de enfardado.

Luego de esa etapa inicial, el zigzagueo será en tramos más largos y más quebrado o pronunciado a fin de cargar en forma pareja la cámara en todo su ancho y evitar la forma de ovillo.

Otro detalle que ayuda a reducir las pérdidas de hojas, es que la dirección de avance del equipo será la misma que la aplicada para la cortadora y el rastrillo, lo cual brinda un trato más suave y por ende resulta menor la pérdida de hojas. Recordar también que las andanas rastrilladas a la mañana temprano conservan la humedad por más tiempo, y entonces será bueno dejarlas para enfardarlas a lo último.

foto Oliver Kornblihtt

 

La presión de trabajo es la que define rollos más compactos con mayores chances de mantenerse con calidad por más tiempo, por ello la presión de enfardado será la mayor que el equipo permita. En términos generales, con las correas trabajando a 200 bares de presión los rollos logran una buena densidad, de unos 160 kg/m3.

En cuanto al momento de confección de los rollos, es bueno considerar el momento de inicio cuando el forraje alcanzó un 20% de humedad aproximadamente, punto que se define con la ayuda de humedímetros electrónicos –que son más importantes que el VAR en el fútbol, video assitant referee– que se utilizan introduciendo el sensor del medidor en el interior de un manojo de heno colocado en un balde o recipiente por el estilo. En los días de mucho calor es bueno comenzar a la mañana antes de que la temperatura llegue a tope o la humedad relativa sea baja, porque es cuando se pierden hojas debido a que el forraje esta reseco y quebradizo.

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En ese tiempo, es decir cuando se comienzan a ver hojas en el suelo, es mejor detener el enrrollado y seguir en horas más cercanas a la noche, con menos temperatura, es decir hasta que el forraje llegue al 22% de humedad. Obviamente, es necesario evitar el rocío en el enrrollado. Las gramíneas como la moha tienen menos problemas de pérdidas de hojas. En definitiva, si se enfarda muy seco se pierden hojas, y muy húmedo habrá fermentación en los rollos y generación de hongos que pueden ser tóxicos además de ocasionar la pérdida de kg de forraje. Con aditivos –por ejemplo ácidos propiónico y acético — asperjados sobre el rollo en confección, se puede enrrollar con hasta un 25% de humedad en el forraje sin problemas de fermentación, con lo cual se reducen las pérdidas de hojas en el recolector y en el amasado con las correas. De esta manera, se puede tener un buen porcentaje más de hojas y ello implica un mayor contenido de proteínas y vitaminas.

En lo referente al recolector, es bueno controlar que tenga todos sus dedos completos y en buen estado y la rueda copiadora del suelo se encuentre en buenas condiciones El sistema de atado, debe ser sin trabas, con movimiento suave y sin sobresaltos, sea cualquier cantidad de hilos por vuelta (1, 2 ó 4) o red. En general, el atado será con menor cantidad de vueltas del rollo posible, compatible con un buen empacado a fin de minimizar el tiempo de detención entre rollos, que reduce la capacidad de trabajo del equipo. Además, a más vueltas de atado, mas fricción del fardo contra las correas que favorece las pérdida de hojas.

El engrase de los puntos señalados en el manual de uso, es decir los puntos con movimiento, evita el desgaste prematuro. El desgaste se observa en estos puntos cuando su movimiento no se realiza de manera suave, o con sobresaltos o vibraciones no esperadas.

La apertura de la cámara debe ser sin trabas ni vibraciones, el movimiento del bastón expulsor o de la rampa de descarga, también será sin trabas y de manera suave.

Otros aspectos a revisar en la rotoenfardadora son la presión de los neumáticos que sea la correcta de acuerdo a manual de la máquina, y el funcionamiento correcto del tablero de control, con sus conexiones en trabajo.

El tractor trabaja con sus trochas delanteras y traseras abiertas al máximo con el objeto de evitar el pisoteo de la andana cuando el equipo circula sobre ella.

Un cuadro de chequeo periódico de la máquina de elaboración propia es un buen recurso para ordenar la tarea de puesta a punto y mantenimiento de la rotoenfardadora.

Son todos pequeños detalles que sumados hacen a la gran diferencia en el logro de rollos de buena calidad, si aumentar su costo, sino más bien reduciéndolo.

Fuente: Clarin

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