17 de noviembre de 2018 13:09 PM
Imprimir

Expectativa por volver a exportar carne a Estados unidos

Desde el lado argentino -público y privado- creen que podría darse pronto, pero desde Washington no son tan optimistas

Entre las expectativas del lado argentino -tanto el sector público como privado-, que acarrea la próxima reunión del G-20 en nuestro país, en los últimos días se sumó el rumor de que Donald Trump aterrizaría con la autorización para el ingreso de la carne vacuna argentina a Estados Unidos.

Sin embargo, desde Washignton desestimaron la posibilidad de que eso se concrete en el corto plazo. Incluso puntualizaron que no está previsto que funcionarios relacionados con esa temática acompañen a Trump en su estadía en Buenos Aires durante la cumbre del G-20.

Desde los sectores ligados a la exportación de carne, que en los últimos tiempos vienen con un training especial en comercio exterior, fundamentalmente por las negociaciones con China y otros países asiáticos, relativizaron lo determinante que puede ser que vengan funcionarios del área agropecuaria. “Con una nota sería suficiente”, dijeron. Y recordaron que las negociaciones con Estados Unidos por este tema llevan casi tres años, prácticamente desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri.

De hecho, el mercado norteamericano está formalmente abierto desde 2015 para la carne argentina, luego de 14 años de restricciones tras el brote de aftosa que se sufrió en 2001 y que no se había informado debidamente por el Gobierno argentino.

Pero no se encuentra operativo. Desde Estados Unidos alegan la falta de cumplimiento de algunos protocolos sanitarios, particularmente cierta documentación que acredite el equipamiento e insumos correspondientes en el laboratorio oficial que Senasa tiene en la localidad de Martínez, provincia de Buenos Aires.

Los funcionarios consultados aseguran que “está todo en regla” y que incluso hay una decena de frigoríficos argentinos que están faenando con las exigencias que plantea esta posibilidad exportadora y sus inspecciones regulares pertinentes, aunque en la práctica todavía no esté vigente.

Lo cierto es que las tratativas continúan. Aunque operadores del mercado bajan la ansiedad porque “aunque podría darse de un día para otro, hace bastante que los negociadores norteamericanos vienen corriendo el arco”.

Algunos estiman que el reposicionamiento global de la carne argentina, que en el último año volvió al top ten del mercado mundial, y ya se ubica sexto entre los principales exportadores, podría facilitar el entendimiento. Pero nadie se anima a poner una fecha concreta.

Las negociaciones por la carne podrían entrar en un combo de reapertura norteamericana junto al levantamiento de aranceles al biodiesel argentino, que fue castigado por denuncias de dumping con tasas de importación de hasta el 70%.

En el caso de la carne, se cree que podría instrumentarse un acuerdo de doble vía, es decir que habilite la posibilidad también de que Estados Unidos venda su carne en nuestro país. Pero por una cuestión de precios, es probable que mientras desde el Río de la Plata en un futuro cercano zarpen diversos cortes, hacia aquí solo llegarían algunos productos puntuales, como la mollejas de casi un kilo por pieza, que aquí se valoran mucho.

Fuente: Clarin

Publicidad