1 de diciembre de 2018 08:04 AM
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“La bioeconomía es clave y ahí la Argentina es líder a nivel internacional”

Lo asegura Bernardo Kosacoff, economista y experto en organización industrial, quien investigó durante décadas las posibilidades de desarrollo en el país.

1-Durante décadas se pensó a la producción agroindustrial de una manera. Luego cambió y aún muchos no la entienden. ¿Qué interpreta usted de ese proceso todavía abierto?

-Es así. La Argentina de los últimos años tuvo un notable crecimiento basado en el consumo pero abastecido vía importaciones, que crecieron más que el consumo. Y en ese contexto, cayeron las inversiones, los recursos dispuestos en Investigación y Desarrollo, el producto y las exportaciones. Estos son números claros que aparecen a partir del 2011.

2-¿Qué sucedió desde 2011 hasta ahora y cómo impacta la crisis de los últimos meses, que alteró todas las variables de política macroeconómica?

-Definitivamente, la Argentina tiene un punto de partida con el cual podemos recuperarnos. La balanza comercial del año que viene va a ser positiva y obviamente no sólo tenemos que avanzar sobre el sector competitivo exportador, sino también fortalecer nuestro mercado doméstico que es el caldo de cultivo sobre el cual se desarrollan las capacidades y donde trabaja el sector mayoritario de la población.

3-¿Dónde quedamos parados después de este último cimbronazo en la economóa del país?

Esta situación hay que revertirla y obviamente hoy el desafío de generar capacidad exportadora es un punto esencial. Dentro de ese contexto, no hay otra forma para hacerlo que acelerando los “factores de competitividad no precio”. Hoy somos competitivos por tipo de cambio y salario pero obviamente lo que tenemos que hacer es una transformación y una dinámica de cambio estructural en nuestro aparato productivo, avanzando profundamente con bienes de mayor valor agregado y de mayores contenidos tecnológicos, con mayor diferenciación, que son los que nos van a permitir tener salarios más elevados.

4-¿Qué rol juega la bioeconomía en este proceso?

-La bioeconomía juega un rol fundamental en este proceso. Es una de las buenas noticias e implica un largo proceso que se viene desarrollando desde los inicios de la década de los ’90, a partir de lo cual la Argentina se posicionó en la frontera técnica internacional, y ha roto todos los falsos dilemas entre industria, agro y servicios.

Ahí hay un campo en el cual la Argentina no solamente produce materias primas agrícolas, sino también produce alimentos, produce energía y produce materias primas industriales. Y es un campo en el cual todavía podemos profundizar mucho más. Pero no lo tenemos que tomar como lo único con lo que nos tenemos que salvar. Hay que tener una respuesta clara en todo lo que es el aparato productivo. Y una parte importante de la recomposición de las fuentes de crecimiento también están asociadas en otros sectores industriales y de servicios.

5-¿Qué otros sectores pueden aportar al crecimiento con desarrollo sostenible?

-Hay una cantidad enorme de sectores y que van a tener respuesta. Creo que se está revirtiendo la mala situación en el campo energético, pero también dentro de sector industrial la Argentina tiene enormes posibilidades en nichos del sector automotriz, en áreas de la metalmecánica, en productos farmacéuticos, tenemos los servicios basados en el conocimiento, en fín, tenemos una estructura productiva diversificada que tenemos que apoyar en todos los frentes.

6-¿Cómo ve el mundo hoy y adónde debe apuntar la Argentina?

-El mundo está mucho más complicado. Nadie te va a regalar absolutamente nada. La Argentina tiene que tener una integración no solamente en todo su patrón de especialización productiva, sino con respecto a todos los destinos del mundo. Y hoy claramente la Argentina todavía es una economía pequeña con oportunidades en numerosos espacios.

Fuente: Clarin

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