2 de diciembre de 2018 11:49 AM
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Una apuesta rusa por la productividad argentina

la compañía de fertilizantes Phosagro anunció que abre una oficina en el país y que planea vender 200.000 toneladas de fertilizantes fosforados en el mercado local el año que viene.

La cumbre del G20 en Buenos Aires no solo reúne a mandatarios de los países más poderosos del mundo, sino que también es una ocasión para que empresarios y representantes del sector privado de diferentes regiones establezcan vínculos en búsqueda de nuevas oportunidades. En ese contexto, el CEO de la compañía rusa de fertilizantes Phosagro, Andrey Guryev, estuvo en Buenos Aires y conversó con Clarín Ruralpara anunciar la inminente apertura de una oficina de la compañía en el país.

Phosagro es una de las mayores productoras de fertilizantes minerales del mundo, ya cuenta con una oficina en San Pablo, Brasil, y ahora planea fortalecer su presencia en la Argentina, donde ya provee a muchos productores agrícolas. Concretamente, según indicaron desde la compañía, desde que el presidente Mauricio Macri eliminó los derechos de importación para los fertilizantes fosforados en agosto de 2017, la empresa rusa triplicó sus envíos de fosfato diamónico (DAP).

Desde que el presidente Mauricio Macri eliminó los derechos de importación para los fertilizantes fosforados en agosto de 2017, la empresa rusa triplicó sus envíos de fosfato diamónico (DAP).

Desde que el presidente Mauricio Macri eliminó los derechos de importación para los fertilizantes fosforados en agosto de 2017, la empresa rusa triplicó sus envíos de fosfato diamónico (DAP).

 

-¿Por qué deciden aumentar su presencia en Argentina?

-Estamos presentes en Latinoamérica desde el comienzo de la compañía, hace 15 años, y proveemos alrededor de 3 millones de toneladas de fertilizantes fosforados a la región, es un gran mercado. En Argentina, desde que cambió el gobierno la aplicación de fertilizantes se duplicó. Hoy los productores deben cambiar -y en muchos países ya lo han hecho- su actitud hacia los fertilizantes, no pensarlos como un gasto sino como una inversión en los rendimientos futuros. Por eso, los productores deben estar seguros de que van a poder vender toda esa producción extra que obtengan para hacer la inversión.

 

-¿Qué objetivos tienen en el país para los próximos años?

-Hasta el momento, este año ya vendimos aquí 135.000 toneladas de fertilizantes, un 25 por ciento más que el año pasado, y pensamos llegar a 170.000 toneladas. En Argentina hoy se consumen 1,2 millones de toneladas de fertilizantes fosforados por año, un volumen pequeño, pensamos que hay gran potencial para que crezca. Phosagro tiene el 10 por ciento del market share. Trabajamos con distribuidores locales para superar las 200.000 toneladas el año próximo y luego seguir creciendo, pero siempre depende de cómo le vaya al negocio agrícola.

 

-¿Cómo se distribuye su negocio en el mundo y qué características diferenciales tiene el mercado argentino?

-Somos el tercer productor mundial de fertilizante fosforado, tenemos presencia en más de cien países y los principales mercados son el ruso, el europeo y Latinoamérica, con 30 por ciento cada uno. Salvo el europeo, los otros mercados están creciendo, en Rusia un 10 por ciento y en Latinoamérica alrededor de un 6 por ciento. Aquí está nuestro mercado más premium, para el fertilizante ecológico. Nuestro fertilizante tiene cero metales pesados, cero cadmio y cero arsénico. Esto es muy importante porque los mercados de alimentos son cada vez más exigentes y en unos años el consumidor sabrá de dónde viene y cómo fue producido cada producto. Entre Rusia y Argentina hay un intercambio comercial muy grande -limones, carne…- y tenemos que estar seguros de que los alimentos fueron producidos sobre suelos sanos. Los mercados están cada vez más maduros, más responsables, y el comercio también debe ser responsable.

Fuente: Clarin

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