6 de diciembre de 2018 02:20 AM
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Rofex-Matba-BYMA: expectativa por el 12-D

La historia arranca en septiembre del año pasado -en realidad antes, en julio, al interconectar el Rofex y el Mercado a Término porteño sus operaciones como primer paso a una eventual fusión/integración- cuando la Caja de Valores (propiedad de BYMA) compró dos acciones del Matba (una operación privada cuyo precio rondaría los u$s50.000; arriba de los u$43.000 […]
La historia arranca en septiembre del año pasado -en realidad antes, en julio, al interconectar el Rofex y el Mercado a Término porteño sus operaciones como primer paso a una eventual fusión/integración- cuando la Caja de Valores (propiedad de BYMA) compró dos acciones del Matba (una operación privada cuyo precio rondaría los u$s50.000; arriba de los u$43.000 de principios de ese año). El 2 de enero la Caja tomó otras dos acciones en u$s60.000 y el 19 de ese mes BYMA anunciaba sorpresivamente a la CNV que a partir del 18 de febrero levantaba el acuerdo de interconexión con el Rofex, aprovechado por unos 70 agentes de uno y otro lado. El 23 de enero Rofex respondió comprando su primera acción de Matba en u$s70.000. Hacia el 24 de febrero, una semana después de interrumpirse la interconexión, la Caja adquirió unas 6 acciones adicionales (estatutariamente ningún accionista puede detentar más 20% o el 5% del capital de 400 acciones) mientras BYMA se habría quedado con el control de otras 14 -todas operaciones privadas-, que compartió con su controlada TecVal, pagándose un promedio de u$s100.000 por cada una. Para los primeros días de marzo, BYMA agregaba otras tres acciones en u$s100.000 cada una, y hacia fines de mes, tras tocar los u$s120.000, el papel cerraba en u$s150.000. Con la crisis, el frenesí alcista se frenó (las acciones cayeron a u$s 105.000), pero el grupo BYMA siguió comprando.

Así cuando el 11 de octubre se celebró la asamblea anual del Matba, la gente de BYMA, devenidos en sus principales accionistas a través de las 31 acciones que manejaban (la Bolsa de Cereales con 5% del total era el segundo y Rofex con casi 3% el tercero), pensaba contar con suficientes votos y voluntades como para frenar la fusión Matba/Rofex. La tensa reunión les resultó adversa, con los oficialistas “pro fusión” consiguiendo casi 160 votos y los “anti” unos 60, con lo cual la minoría colocó sólo un director y un síndico de los cuatro/tres que ingresaron. Aun perdiendo la elección, los “anti” buscaron una modificación al reglamento (art. 46), para que la fusión con los rosarinos sólo fuese posible mediante mayorías agravadas, lo que fue desestimado por 114 votos frente a 70 y 30 abstenciones (en realidad era un disparo en la boca de Matba, porque ello hubiera congelado a futuro cualquier intento de fusión con cualquier actor), quedando la Asamblea Extraordinaria para aprobar/desaprobar la fusión, fijada para el próximo martes 12 de diciembre.

En este momento las dos partes están buscando debajo de las piedras a los titulares de las casi 190 acciones que no participaron del acto de octubre. Ante la dificultad de sumar nuevas voluntades, BYMA volvió al ataque con la compra de acciones, sumando hacia fines de mes pasado otros 18 escaños adicionales, por los cuales habría pagado hasta u$s150.000 cada uno -en coincidencia con el valor asignado para la fusión por la consultora Columbus Zuma; la ironía del caso es que de no prosperar la fusión, BYMA podría embolsarse más de u$s1,5 millones- , trepando al 12,25% de la voluntad social o 49 acciones, mientras el Rofex no se quedó atrás y calladamente completó su cupo de 20 posiciones.

Por el lado de los votos, la ventaja parecen tenerla los del Rofex que dicen contar seguro con entre 50 y 60 votos adicionales, orillando los 160/210. Por el lado de los pesos, la ventaja es de BYMA (Rosario Valores, que ya habría comprado al menos dos acciones, salió a poner el pecho haciéndoles “pagar caro a los porteños”), que está apelando a las “estrategia del terror” con un paper que habría preparado su adláter Bernando Mariano y que tras las últimas compras ya contaría -junto a los aliados- con poco más de 100 votos y que ayer habría comenzado a ofertar de manera privada u$s200.000 por alguna de las 7-12 acciones que quedarían aun en venta (muchas de las últimas adquisiciones correspondieron a personas que buscaban retirarse de la actividad, es decir votaban en contra de la operación).

Los planteos son muchos, algunos siguen hablando de los pasivos contingentes del Rofex, pero ¿qué pasa si alguien paga más de lo que objetivamente valen las Matba, la fusión avanza e incurre en un quebranto del 25% cuando se efectivice el swap de papeles con el Rofex -salvo que espere una suba significativa a posteriori? Y si la fusión no avanza, ¿hasta dónde podrían desplomarse las Matba, como ha sucedido en otras operaciones similares frustradas?

Las apuestas son muy fuertes. Las pasiones y los egos también. En definitiva, lo importante aquí no es quien gane, sino que gane la competencia, porque lo que suceda el próximo martes determinará la estructura del mercado local de capitales para los próximos años.

Fuente: Ambito Financiero

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