8 de diciembre de 2018 03:01 AM
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Jorge Ossana: “Los cultivos de cobertura nos han dado ese empujón que nos faltaba para ser más sustentables”

Lo aseguró el ingeniero agrónomo, que tiene una larga trayectoria. Fue uno de los impulsores de la Siembra Directa y del riego en Argentina.

Jorge Ossana se recibió en 1970 de ingeniero agrónomo en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos Aires (FAUBA). Durante tres décadas fue asesor técnico del CREA en temas vinculados con planteos mixtos en zona semiárida y desarrollo de la siembra directa. Ha sumado más de 150.000 hectáreas como asesor en agricultura, ganadería, tambos, olivares y viñedo. En la actualidad trabaja en proyectos de riego por goteo. Y este año, por su enorme trayectoria, fue distinguido con el premio Clarín Testimonios 2018.

1- Con su gran experiencia en la actividad, ¿cómo ve la agricultura en la Argentina?

Hemos avanzado mucho pero queda por mejorar. La zona centro, como es Córdoba y San Luis, donde trabajo particularmente, estamos utilizando la Siembra Directa, hacemos agricultura de precisión, usamos tecnología, y hemos mejorado los rindes. Sin embargo, hemos tenido un ataque muy grave de malezas que complican cada vez más, como sucedió en todo el país.

2- ¿Las malezas resistentes son el principal flagelo a controlar?

El problema de las malezas es lo más complicado porque vemos que todos los días aparecen nuevas resistencias. En esta búsqueda de cómo controlarlas encontramos los cultivos de cobertura. Los resultados han sido excelentes. Hemos reducido el uso de agroquímicos y mejoramos el suelo, aportamos materia orgánica y mejoramos la infiltración del agua, entre otros beneficios. Los cultivos de cobertura nos han dado ese empujón que nos faltaba para mejorar mucho la sustentabilidad del sistema. Estamos cerrando el ciclo. En la zona de Río Cuarto y San Luis se siembra centeno, un cultivo barato para implantarlo, tiene bajo consumo de agua y se adapta muy bien a la zona. Y otra alternativa es vicia, para agregar nitrógeno a los cultivos posteriores.

3- ¿Cuál es el principal desafío que tiene la agricultura argentina?

Es dar mayor sustentabilidad a los sistemas. Seguir incorporando mucha materia orgánica al suelo. Todo lo que hagamos para mejorar el carbono en los suelos redunda en una mejora de los rendimientos.

Este año, por su enorme trayectoria, fue distinguido con el premio Clarín Testimonios 2018.

Este año, por su enorme trayectoria, fue distinguido con el premio Clarín Testimonios 2018.

4- Usted fue un impulsor de la siembra directa en la Argentina. Ya con el 90% de la superficie sembrada con esta técnica, ¿qué falta?

Hoy hay una revolución de la agricultura por ambientes. Pero queda por mejorar en este aspecto. Tenemos que mejorar también la siembra de soja y de maíz. En esto hay avances de última generación como son los equipos de precisión que da estabilidad y uniformidad en la implantación y esto mejora los rindes.

5- Usted también ha sido promotor del riego. ¿Qué análisis hace sobre la actualidad de la tecnología?

Está estancado en el país la inversión en riego. Como son inversiones muy grandes, de aproximadamente U$S 2.000 por hectárea, es difícil encarar el proyecto si no hay programas de financiamiento. En el ciclo anterior hubo sequía y altas temperaturas en muchas áreas del país, y los equipos de riego que teníamos en Río Cuarto lograron resultados muy buenos, tuvimos altas producciones. El costo se incrementó pero mejoró mucho el margen bruto del cultivo. En la medida que bajen los intereses, habrá una gran demanda y se va a regar mucho.

6- ¿En cuánto tiempo se amortiza la inversión?

Lo tengo estudiado. En tres años se amortiza, con el aumento de rinde y haciendo doble cultivo. Lo que tiene que bajar son las tasas de interés. El riego te da una gran estabilidad, se puede agregar muchos insumo y podés obtener rendimientos impensables hace 3 o 4 años. Es posible lograr maíces de 15.000 kilos por hectárea, sojas de 6.000 kilos y trigos, de 7.000 a 8.000 kilos.

7- ¿Y qué está sucediendo con el riego por goteo?

Es una solución inmensa porque tiene una alta eficiencia y un bajo costo de operación porque trabaja a muy baja presión de energía. Lo instalé recientemente en 10 hectáreas y quiero ampliarlo a 30 hectáreas. Hay lugares que ya se han implantado en 200 hectáreas. No hay limitantes.

8- En este contexto, ¿estamos lejos de los techos de rendimiento ?

Los techos cada vez se van más para arriba, porque se van ajustando mucho el manejo de los cultivos, como la densidad, los híbridos y la fertilización. Por ejemplo, en maíz, en 6 años se puede alcanzar los 20.000 kilos por hectárea. Y en soja, podemos llegar a los 8.000 kilos.

Fuente: Clarin

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