8 de diciembre de 2018 12:29 PM
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En Uruguay por problemas de costos van desapareciendo los productores ovinos familiares

La afirmación del título es del presidente de la ARU Gabriel Capurro que esta semana visitió el Parlamento y expuso la situación del sector ovejero. “Todos los países se preocupan por mantener la gente en el campo”, pero en Uruguay se ha hecho “poco” y “está dando poco resultado”, dijo.

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) Ing. Agr. Gabriel Capurro dijo en Uruguay “están desapareciendo” los productores ovinos familiares  porque los costos de producción y los costos familiares no dan” y al analizar la renta de esos establecimientos vemos que “no alcanza para mantenerse la producción y por eso están vendiendo”; pero no es sólo un problema de renta, “es más grande” y gira sobre “si vamos a mantener o no a la gente en el campo”. También alertó sobre “la desaparición de la industria topista” que definió como “el golpe final” porque sólo quedaría el mercado chino que compra lana sucia, y se perderían “mercados de alto valor como los de Alemania, Italia y Turquía”.

Esta semana el Ing. Capurro expuso ante la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados sobre la situación del sector ovino. Ante los parlamentarios dijo que está preocupado por las agroindustrias “porque nuestro país tiene costos muy altos”.

“En el sector lanero solo van quedando cuatro industrias topistas, aunque algunas de ellas están incursionando en vender lana sucia porque las cuentas les cierran mejor”. Eso pasa porque “Uruguay es un país muy caro para agregar valor”, destacó.

Advirtió que “la desaparición de la industria topista para el rubro ovino sería el golpe final, porque nos llevaría a terminar solo en el mercado chino, que es el gran comprador de lana sucia, y porque perderíamos los mercados de alto valor como los de Alemania, Italia y Turquía”, y para dar una solución al problema sugirió “la devolución de impuestos o con algún tipo de apoyo que permita seguir agregando valor, y continuar diferenciando la lana y no terminar en un producto primario”.

 

FAENA PREDIAL.

A nivel frigorífico también hay problemas “porque su principal negocio es la carne vacuna, lo cual determina que en algunos períodos del año sea bastante dificultoso colocar ovinos. Esto es un desestímulo importante para orientarse a la producción de ese tipo de carne”, comentó Capurro.

En la industria frigorífica “también se puede hacer algo para mejorar la situación” como ha sido hecho por otros países que “autorizaron faenas en los establecimientos rurales, tal como se hace con la quesería artesanal”. Esa es una medida que “permitiría a los productores tener una boca de venta”.

 

PRODUCCIÓN OVINA: REFUGIO DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES Y CUIDADO DE LA FAMILIA.

El gremialista también expresó que el ovino “siempre fue el refugio de los pequeños productores porque tiene una respuesta muy grande frente al cuidado de la familia. Cuando hay posibilidades la respuesta en producción tanto de carne como de lana por hectárea es fantástica, inigualable en ganadería”, subrayó.

Pero ese “estrato de productores” está “desapareciendo a un ritmo muy acelerado, y es parte de las causas de la desaparición del rubro ovino”, aseguró. Argumentó que “en los últimos dieciocho años en Uruguay se vendieron más de 8.000.000 de hectáreas, más del 50 % del territorio productivo; que en ese lapso de tiempo se venda la mitad del territorio productivo de un país no tiene antecedentes en ningún país del mundo. De esas 8.000.000 de hectáreas casi 4.000.000 fueron vendidas por productores de menos de 1.000 hectáreas que es donde están los ovinos”.

Además “está desapareciendo porque los costos de producción y los costos familiares de Uruguay no dan” y al analizar la renta de esos establecimientos vemos que “no alcanza para mantenerse la producción y por eso se están vendiendo”.

“Todos los países se preocupan por mantener la gente en el campo” y de esa forman se mantiene el “equilibrio” en el “desarrollo económico y social”, pero en Uruguay se ha hecho “poco” y “está dando poco resultado”. El problema que enfrentamos “es más grande, atañe a si vamos a mantener o no a la gente en el campo”, concluyó.

Fuente: TodoElCampo

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