8 de diciembre de 2018 10:36 AM
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Por los altos costos los productores no pueden salir a curar los viñedos

La vendimia se ve amenazada por el clima y desde el INTA aconsejan hacer curaciones. Pedirán ayuda oficial.

Los viñateros están muy preocupados porque las condiciones climáticas de lluvias y alta humedad de las últimas semanas que amenazan la temporada agrícola los encuentra mal parados. El sector atraviesa una compleja situación económica porque están desfinanciados tras varias vendimias con precios que no han sido rentables, y en este momento aseguran que no pueden afrontar los altos precios de las aplicaciones de agroquímicos que los especialistas del INTA dicen que hay que aplicar en forma inmediata para prevenir enfermedades.

La aplicación de diversos fungicidas en este momento es vital para evitar el desarrollo de enfermedades como el oidio y la peronóspora (ver infografía) que merman la producción de los viñedos, y que en los últimos días han encontrado condiciones propicias para su desarrollo, según indicaron ayer los expertos.

El problema es que esos químicos, que son importados, van de la mano de las fluctuaciones del dólar, y esta temporada exhiben aumentos al doble o más que hace un año. “En este momento la mayoría de los productores de uva sanjuaninos no está en condiciones de comprarlos y pueden haber fuertes pérdidas en temporada”, advirtió Juan José Ramos, presidente de la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan.

 

El dirigente agregó que dada la urgencia de la solución requerida, acudirán por ayuda al Gobierno provincial: le pedirán subsidios para adquirir fungicidas, con el propósito de realizar las aplicaciones simultáneamente con los productos para el control químico de la Lobesia Botrana (polilla de la vid) que se está realizando en estos días, y que es financiada con el aporte de fondos provinciales.

Para afrontar los problemas del clima los manuales dicen que hay que hacer tratamientos químicos preventivos, que la mayoría de los viñateros no hizo por razones económicas. Ahora, tras varios días nublados, con lluvias, alta humedad y sin viento son necesarias aplicaciones de sistémicas que son más caras y tienen una duración de apenas 15 días.

En comercios dedicados a la venta de agroquímicos informaron ayer que los productos más baratos ( y con menor efectividad) para combatir el hongo del oidio rondan los $470 por hectárea, en tanto que otros de término medio requieren una inversión de $863 por hectárea.

 

Para controlar la peronóspora el producto más usado cuesta a razón de $610 por hectárea este año. A eso hay que sumarle el combustible del tractor y de las horas hombre que se requieren para la aplicación. Dadas las condiciones climáticas registradas y el riesgo, el especialista del INTA, Rodrigo Espíndola, aconsejó “armar un plan fitosanitario para prevenir la enfermedad si no está, o frenarla si ya está instalada”. Agregó que las lluvias caídas hasta ayer dejaron a amplias zonas de viñedos con alto contenido de humedad que sumados a la calma ambiental (sin viento) “propician el desarrollo de oidio”.

 

Pero además informó que cuando los viñedos se mantienen mojados por dos horas, como efectivamente ocurrió, hay riesgo del desarrollo de peronóspora. “Si bien por ahora no estamos observando de modo directo estas enfermedades, las condiciones son propicias para que se den”. Espíndola dijo que lo aconsejable es que el productor, una vez terminado el periodo húmedo y cuando el suelo esté seco, ingrese con el tractor a realizar las aplicaciones de tratamientos sistémicos. Recomendó además que se acerque a cualquier agencia de extensión del INTA o a un ingeniero agrónomo para diseñar una estrategia y evitar las enfermedades.

 

 

Hasta el lunes, calor y menos humedad

El climatólogo German Poblete explicó que el fenómeno de lluvias, humedad y alta nubosidad se diferencia de otros años por la continuidad, es decir; la cantidad de días que perduró en la provincia. El experto dijo que esa “perturbación” registrada a fines de noviembre y primeros días de diciembre se debió a que se posicionó una zona atmosférica de alta presión (anticiclón) en el Océano Atlántico, que empezó a hace fluir aire húmedo y fresco prácticamente a toda la Argentina.

“A eso se sumó que pasó un frente con presiones frías de altura que succionan la humedad, la hacen condensar y producen nubosidad y cumulus nimbus con tormentas. Ese anticiclón, a partir de ayer, se ha corrido hacia el noreste de Argentina y ahora comienza a hacer fluir un aire continental, más seco”, informó.

A raíz de este cambio, se espera para estos días un aumento de la temperatura porque va a empezar a dominar el sol sobre la nube. Para hoy se espera una temperatura de 33 a 34 grados, el domingo bajará un poco, a unos 32 grados; por un frente fresco que pasará por San Luis; y el lunes el flujo del norte será más intenso y se espera pasar los 35 grados. “Esto ha sido una anomalía, de las que siempre se producen en noviembre, pero lo que marca una diferencia este año es la continuidad, la cantidad de días que se mantuvo nublado” insistió.

Sobre los químicos
Los químicos a aplicar deben estar registrados en Senasa y en todos los casos se debe tener presente la proximidad de la cosecha, respetando períodos de carencia, y las dosis recomendadas para evitar generar resistencia al producto utilizado.

Prácticas culturales
Debido a que los productores no cuentan con medios para realizar curaciones químicas, desde la Asociación de Viñateros aconsejan buenas prácticas culturales: reducir el riego para bajar la humedad, y airear los viñedos eliminando al máximo la maleza.

Fuente: Diario de Cuyo

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