9 de diciembre de 2018 10:09 AM
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Garrapatas, una amenaza para la salud humana y animales

Las garrapatas, recuerdan desde los servicios técnicos de AGROPAL, son parásitos artrópodos hematófagos, es decir, se alimentan de la sangre de sus hospedadores. Existen garrapatas de uno, dos y tres hospedadores, en función de los que necesitan para completar sus ciclos biológicos, pero todas ellas pasan por las fases de huevo, larva, ninfa y adulto. Las garrapatas […]

Las garrapatas, recuerdan desde los servicios técnicos de AGROPAL, son parásitos artrópodos hematófagos, es decir, se alimentan de la sangre de sus hospedadores.

Existen garrapatas de uno, dos y tres hospedadores, en función de los que necesitan para completar sus ciclos biológicos, pero todas ellas pasan por las fases de huevo, larva, ninfa y adulto.

Las garrapatas se clasifican en dos grandes grupos:

  • Duras (ixódidos): que poseen un caparazón de quitina. Las garrapatas duras son las que con más frecuencia parasitan nuestros animales.
  • Blandas (argósidos): carecen de caparazón.

Casi todas las especies de garrapatas poseen un cuerpo redondeado, que es la porción visible, y un órgano bucal diseñado para perforar la piel del hospedador y así poder alimentarse de él.

Cuando una garrapata no está anclada en un hospedador, es muy dependiente del medio ambiente y necesita unas condiciones adecuadas, sobre todo en lo referente a humedad y temperatura, así como en cantidad de luz.

La mayoría de las garrapatas que parasitan a nuestros animales, bien sean de producción o nuestras mascotas, encuentran sus reservorios en los animales silvestres tales como los roedores o las aves. Las aves migratorias, por su parte, tienen además mucha importancia en la distribución de las garrapatas en otros territorios.

El hecho de que las diferentes especies de garrapatas tengan diferentes necesidades medioambientales hace que nos encontremos garrapatas activas durante todo el año, en contra de la creencia de que la actividad de las garrapatas es a partir de la primavera. Por ejemplo, las garrapatas del género Dermacentor tienen preferencia por las bajas temperaturas y sus adultos están más activos desde octubre hasta marzo.

 

Ciclo biológico de las garrapatas

El ciclo vital de una garrapata arranca cuando el huevo eclosiona, de este sale una larva que busca un hospedador generalmente situándose en el vértice de una hierba. Una vez anclado al hospedador se alimenta hasta que está plena, en este momento se suelta y una vez en el suelo muda a ninfa. La ninfa repite el proceso para transformarse en adulta.

La hembra adulta abandonará el hospedador para poner varios miles de huevos y así comenzará de nuevo el ciclo.

 

¿Qué daños pueden ocasionar las garrapatas?

Por un lado estarían daños directos que causan en los animales:

  • Daños en la piel debido a la acción mecánica de los parásitos.
  • Infecciones en las heridas que producen.
  • Pueden ocasionar toxicosis que incluso pueden ocasionar la parálisis.
  • Anemias debido al consumo de sangre en infestaciones graves, ya que una garrapata podría consumir hasta 5 ml diarios de sangre.
  • En ocasiones pueden producir alergias (reacciones de hipersensibilidad) que en determinados casos podrían ser graves.

Por otro lado, juegan un papel importantísimo como transmisoras de muchas enfermedades. Desde AGROPAL se resaltan las siguientes en el ganado:

Fiebre Q

Es una enfermedad causada por Coxiella Brunetti. Se transmite por vía aerosol al inhalar el germen que la produce, aunque también puede contagiarse, en algunas ocasiones, por medio de las garrapatas. Esta enfermedad provoca, fundamentalmente, abortos.

Babesiosis canina

Cursa con fiebre, debilidad, anemia, hematuria (pérdida de sangre por orina) y, en muchos casos, si no se trata o se diagnostica tarde, la muerte del animal.

Encefalitis ovina

Enfermedad vírica transmitida por garrapatas. La importancia de esta enfermedad es relativamente baja en España y es más propia de otras latitudes como el Reino Unido.

Dicho esto, la sintomatología es en principio un cuadro febril con depresión y anorexia.

Beriliosis

Cursa con fiebre, malestar, cojeras, etc.

 

En definitiva, el control de las garrapatas es fundamental para la salud de nuestros animales y la nuestra, ya que ellas son de pequeño tamaño, pero el daño que pueden causar es muy grande.

 

Tratamiento y control

Afortunadamente, en la actualidad se dispone de muchos tratamientos y diferentes formas de aplicarlos, eficaces para prevenirlas y/o combatirlas.

Pipetas, que contienen diversos acaricidas o insecticidas como el fipronilo, selamectina, imidacloprid, etc, que se emplean aplicándolas en la espalda del animal. Estas se usan fundamentalmente en perros y gatos.

Comprimidos masticables para perros, cuya composición es furalaner, sarolaner afoxolaner, etc. Una vez ingeridos por el perro, evita que las garrapatas le parasiten. Estos comprimidos han demostrado una gran eficacia.

Productos para baño o pulverización, más empleado en ganado ovino, caprino o vacuno con varias composiciones como, por ejemplo, el dimpilato o la foxima.

Productos pour-on que se emplean por unción dorsal, es decir, aplicándolos a lo largo de la espalda de los animales, desde la cabeza a la cola. Su composición es casi siempre deltametrina. Resultan muy cómodos de aplicar y son eficaces tanto para evitar la infestación por garrapatas como las molestias que ocasionan otros insectos como las moscas. Estos productos son habitualmente empleados en ovino y vacuno.

En definitiva, aseguran desde AGROPAL, se debe tener en cuenta que estos pequeños parásitos pueden resultar muy dañinos y que, en contra de la creencia de mucha gente, no son propios de las épocas de calor sino que nos las encontramos todo el año.

Fuente:

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