13 de diciembre de 2018 11:59 AM
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¿Cuáles son las causas de la ceguera en bovinos?

Si bien este trastorno es poco común en el ganado, puede ocurrir por diversos motivos. Los rumiantes ciegos pueden verse caminando en círculos, golpeándose contra objetos y no responder a estímulos externos. CONtexto ganadero presenta una lista de estas causas.
Esta enfermedad se caracteriza por la alteración del metabolismo de los carbohidratos, que ocurre en vacas lecheras con bastante producción o en vacas de tercera semana de lactancia que requieren grandes cantidades de glucosa.
Las circunstancias que pueden dar lugar a este padecimiento van desde la alimentación deficiente en carbohidratos al inicio de la lactancia (dietas mal balanceadas), desnutrición, síndrome de la vaca gorda, síndrome adrenal o cetosis espontánea, y dietas exclusivas en proteína que extraen más carbohidratos de los que proporciona la dieta.
Otras causas incluyen deficiencia en vitamina A, listeriosis bovina, queratoconjuntivitis infecciosa o incluso intoxicación por plomo. La primera ocurre generalmente en terneros que no han sido alimentados con pastos, lo que conlleva a una deficiencia en el precursor de la vitamina A, el caroteno.
Este nutriente es esencial para regenerar el tejido en la retina y para el crecimiento normal de los huesos del cráneo. En animales jóvenes, la falta de vitamina A puede hacer que el hueso alrededor del nervio óptico no se desarrolle por completo, mientras que en adultos puede causar disfunción en la retina.
Los primeros signos de esta deficiencia antes de llevar a la ceguera total, incluyen una baja habilidad para adaptarse a la luz brillante y a acomodar la vista durante la noche.
En cuanto a la listeriosis bovina, se presentan signos sugestivos de su lesión, como disfagia, tono lingual disminuido, estrabismo y ceguera. En el caso de parálisis facial parcial, la encefalitis listerial puede estar acompañada de ceguera en uno o en ambos ojos.
Finalmente, pintura a base de plomo, baterías o tubos pueden ser consumidos por los bovinos, ocasionando una intoxicación que puede iniciar con salivación excesiva, seguida de ataxia y ceguera. Esto puede derivar en otros problemas como convulsiones, coma, e incluso la muerte.
La enfermedad se manifiesta en 3 formas: subclínica, pasiva y nerviosa. La más frecuente es la segunda y se manifiesta por disminución gradual del apetito y de la producción de leche, heces duras y secas, tendencia a permanecer inmóvil y pérdida de peso.
La forma nerviosa es variable, comienza en forma brusca, y los animales se presionan contra objetos o se lamen la piel, hay sialorrea, apetito caprichoso, bramidos, marcha insegura y temor moderado.
En todos los casos, procure consultar a un médico veterinario para determinar el origen de la ceguera y la forma más adecuada para tratarla. No olvide mantener una dieta balanceada con alimentos energéticos y revisar constantemente los ojos de sus bovinos.
Fuente: ContextoGanadero

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