11 de enero de 2019 21:44 PM
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La ganadería tiene desafíos interesantes para este año

En la mira. La cría no pasa un buen momento porque el precio del ternero no siguió a la inflación.

Debe consolidar las ventas externas y ver cómo recupera a la cría y el engorde, los eslabones débiles.

A la ganadería le espera un año con muchos desafíos, porque deberá mantener los buenos números con los que cerró 2018, pero a la vez superar muchas dificultades en algunos eslabones de la cadena, como la cría y el engorde, que fueron las actividades que más sufrieron la crisis económica que azota al país, sin que el Gobierno atine a dar con las soluciones.

¿Cuáles son los números positivos que dejó el año que se fue? Dos sobre todo: la producción aumentó un 9% y las exportaciones un 75%, lo que representó una tabla salvavidas para compensar el estancamiento del consumo interno, producto de la inflación que puso en jaque los bolsillos de los argentinos.

“El precio real del novillo dio pelea y terminó en un nivel aceptable, nada mal ante una inflación del 45%, una muestra de inteligencia colectiva que invita a potenciar esfuerzos en 2019”, indicó en un balance el sitio Valor Carne. Para los que no están tan al tanto del mercado cárnico vale aclarar que el novillo, un animal que pesa entre 380 y 400 kilos, es el preferido por los países que comprar cortes Premium, como la Unión Europea. Pasa que llegar a ese peso insume un esfuerzo extra que la cría hoy no está en condiciones de afrontar por los aumentos en el precio de los alimentos, como el maíz, más el tiempo que insume llevar a un animal a esa categoría.

En el análisis, refiriéndose al aumento de las exportaciones, se destaca que “finaliza un año que muestra la importancia de retomar el papel protagónico de la ganadería argentina a nivel internacional”. Después de mucho tiempo, la Argentina volvió a ubicarse entre las principales exportadoras de carne y, con un volumen estimado en unas 550 mil toneladas para 2018, ya a noviembre aportó al país U$S1.800 millones, en un contexto de fuerte necesidad de divisas genuinas.

El aumento de las ventas externas fue incesante a lo largo del año e incluso hubo un fuerte salto en octubre y noviembre, con 60 mil toneladas mensuales embarcadas, cuando el trimestre julio-setiembre había promediado las 50 mil y el primer semestre 40 mil. Este ímpetu exportador continuó a pesar de la reimposición de retenciones y la casi desaparición de los reintegros. Claro, el gran motor fue China, que explica el 50% de las exportaciones totales, aunque todavía falta ingresar a ese mercado carne de mejor calidad que el garrón y el brazuelo que lleva en grandes cantidades. El nuevo protocolo sanitario firmado entre ambos países, que permitirá embarcar hacia ese destino carne enfriada además de la tradicional congelada, apunta en esa dirección.

A principios de año hubo una equiparación del precio en dólares del novillo argentino con el de sus vecinos, dejando de ser el más caro del Mercosur, nivel que sostuvo durante muchos años de falta de competencia. Tras las devaluaciones de abril-junio y de agosto-setiembre terminó siendo uno de los más competitivos, lo que sumó oportunidades de negocios internacionales. Así las cosas, el país consolidó su posición como segundo en el ranking regional en materia de ventas al exterior de carnes, detrás de Brasil y superó a Paraguay y Uruguay

El punto culminante de 2018 se dio en el terreno de acceso sanitario a mercados, cuyo potencial se verá en años venideros. “La histórica apertura de Japón a la carne patagónica a comienzos del segundo semestre y la más reciente de los Estados Unidos, tuvieron como correlato embarques casi inmediatos de cortes de alto valor a esos destinos exigentes, una muestra de coordinación entre los eslabones de la cadena”, apuntó el informe.

Algo significativo es que el renacer exportador vino de la mano de un incremento de la faena, que subió 8% en 2018, con una producción de carne 9% mayor. El stock vacuno continuó con su progresivo crecimiento y, al mes de marzo, arrojó un total de 53,9 millones de animales, un incremento de 500 mil cabezas con relación al año anterior. La única preocupación radica en que creció la faena de hembras, lo que en algún momento hizo temer por un nuevo proceso de liquidación, pero los números todavía no indican eso.

Las estimaciones indican que a lo largo de este año continuó el crecimiento de las existencias, algo que se podrá corroborar en marzo, cuando Senasa culmine con la primera etapa del proceso de vacunación y publique las estadísticas de fines de 2018.

Fuente: Diario La Republica

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