13 de enero de 2019 11:03 AM
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Argentina lidera la producción de té en América

Argentina, es el país del continente americano más relevante en producción de té. Según datos oficiales, la superficie implantada de té llega a 40.000 hectáreas, el 93% se encuentra en la provincia de Misiones y el resto, en Corrientes.

Una nota de Eliana Esnaola  Agrofy y publicada además en Primicias Rurales, revela que actualmente se produce 337.000 toneladas de brotes de té verde que al pasar por la industria generan 80.000 toneladas de té seco, siendo 98% té negro, 1,7% té verde y 0,3% té rojo. Otra cifra interesante que desprende de la economía regional, es que concentra 18.000 empleos directos y 24.000 indirectos.

Mientras que en el país, el 90% de lo que se produce se exporta, en el mundo, el té es la segunda bebida que más se consume, luego del agua. Ante este escenario los diferentes eslabones del proceso productivo apuntan a promover el consumo interno.

Para Marcia Piñeiro, sommelier de té, la escasa ingesta de té en el país, se debe a la falta de información y de demostración. “Una vez que se conoce el té, es un camino de ida”, afirmó.

Piñeiro es una apasionada del té, tan es así que trabaja en la administración del secadero de té Klimiuk Infusiones, ubicado en la capital nacional del té, Campo Viera, Misiones. Sumado a ello, está encargada de la exposición de la bebida en la Fiesta Nacional del Té que se realizará del 28 de febrero al 4 de marzo.

Al ser consultada, sobre las tres variedades de té que se producen en Argentina: verde, rojo y negro, explicó: “Son distintos procesos que sufren las hojas, las características y propiedades físico químicas se mantienen y el sabor cambia”.

La infusión se destaca por su aporte a la salud, y nadie lo puede negar. Al respecto, Piñeiro detalló: “El té es muy bueno. Tiene muchas vitaminas, casi de la A a la Z, calcio y propiedades que ayudan a la eliminación de grasas, y a la prevención de cáncer”. En este sentido, resaltó que “es una infusión riquísima que permite saciar la sed y el hambre, y tiene la dualidad de consumirse frío o caliente”.

En sintonía con el té frío y la temperatura que caracteriza la época, Eugenia Guerschanik, creadora de la marca Tany-Té, que se dedica a elaborar blends con té argentino, comentó: “El té frío se hace tradicionalmente con agua caliente y luego, se coloca en la heladera”, y agregó: “Todas las variedades sirven para hacerlo frío, pero al paladar argentino le gusta más lo frutal. Estamos haciendo docencia y enseñándole al argentino a tomar la infusión fría”.

No obstante aclaró: “El azúcar, la leche y el limón opacan el sabor, pero el té sigue manteniendo las propiedades”.

No hay excusas para no tomar té. Analía Tellechea y su hermana Maribel, a mediados del año pasado lanzaron al mercado Teanisense, un producto para consumir té en hebras en cualquier momento y lugar, vienen las hebras envasadas y el filtro en un vaso. Muy similar al packaging del yogurt con cereales. Disponen de ocho sabores: Té negro con esencia de bergamota; Té negro con cardamomo, jengibre y clavo de olor; Té negro con semillas de cebada tostadas; Té negro ahumado en whisky, ron y cascarilla de chocolate; Té verde de Japón con arroz tostado integral; Té verde con flores de jazmín; Té verde con durazno y damasco, y otro frutal, que es el té verde con mango, piña, y papaya.

Teanisense se suma a la onda verde. En este sentido, el vaso es biodegradable, y el resto es descartable y reciclable. En cuanto a las cantidades, Analía señaló que “son 2 gramos de hebra por el vaso de 12 onzas, no hay desperdicio de alimentos, ya que se re infusionan dos o tres veces y en el caso del té verde también se puede comer”.

Fuente: Diario de Cuyo

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