Buenos Aires | Jueves 30 de Octubre de 2014
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Diarrea en becerros

La diarrea es la evacuación intestinal de heces sin consistencia, líquidas, frecuentes y abundantes, con o sin mal olor. Por su origen la diarrea se clasifica como mecánica o infecciosa. La primera es aquella generada por cambios o fallas mecánicas en la osmolaridad y/o permeabilidad en el intestino, por ejemplo cuando existe sobrealimentación, cambios bruscos en la dieta, uso de substituto de leche de difícil digestibilidad y absorción, etc…

La diarrea es la evacuación intestinal de heces sin consistencia, líquidas, frecuentes y abundantes, con o sin mal olor. Por su origen la diarrea se clasifica como mecánica o infecciosa. La primera es aquella generada por cambios o fallas mecánicas en la osmolaridad y/o permeabilidad en el intestino, por ejemplo cuando existe sobrealimentación, cambios bruscos en la dieta, uso de substituto de leche de difícil digestibilidad y absorción, etc (Cuadro 1). La segunda es aquella causada por microorganismos patógenos (virus, bacterias, parásitos) que dañan a las células del intestino y generan hipersecreción (Cuadro 1).

La diarrea neonatal o diarrea indiferenciada aguda de los becerros, afecta principalmente a recién nacidos, pero puede presentarse también en becerros de hasta 4 semanas de edad. Se caracteriza por diarrea, deshidratación progresiva y muerte en pocos días. Los factores pre disponentes de la diarrea neonatal son la baja inmunidad por poca o nula absorción de calostro, consumo de calostro de baja calidad (inmunoglobulinas y vitamina A), presencia de agentes infecciosos por mala higiene, cambios bruscos de alimentación, sobrealimentación en el consumo de leche, consumo de substituto de leche de mala calidad y/o procesos de estrés (distocia, embarque, humedad, calor, etc).

En los becerros recién nacidos la diarrea generalmente es de origen mecánica y debido a un mal cuidado se convierte en infecciosa, como ocurre en los cambios bruscos de alimentación (calostro o leche por sustituto de leche) donde las partículas del alimento modifican la osmolaridad y permeabilidad intestinal favoreciendo la salida de líquidos y electrolitos a la luz intestinal generándose una diarrea mecánica. Con la diarrea la absorción de nutrientes es menor o nula, el becerro experimenta un proceso de estrés energético que puede desencadenar la secreción de cortisol e inducir inmunosupresión favoreciendo la proliferación de virus y bacterias generándose una diarrea infecciosa.

Las bacterias, virus y parásitos provocan inflamación y atrofia de vellosidades intestinales ocasionando mala absorción, hipersecreción, pérdida de agua y electrolitos (Cl-, Na+, K+, HCO3-) (Cuadro1). Al perderse líquidos, el volumen vascular y sanguíneo disminuye provocando menor irrigación y oxigenación de los tejidos. Las pérdidas de electrolitos originan desbalance de sodio y cloro a nivel extracelular, así como de potasio y magnesio a nivel intracelular generando acidosis, hipoglucemia e hiperkalemia. La acidosis se produce por la pérdida de iones de bicarbonato durante la diarrea y por la producción de acido láctico por la hipovolemia e hipoxia. Cuando existe acidosis, se incrementa la concentración de iones de hidrogeno en el interior de la célula generando la salida de potasio al torrente sanguíneo, se reduce el potencial eléctrico a través de las membranas celulares e impide la conducción nerviosa, contracción muscular estriada y cardiaca manifestándose debilidad muscular, bradicardia, letargo, arritmias y muerte del becerro.

Para prevenir las diarreas es importante realizar limpieza y desinfección de las instalaciones (parideros, becerreras, corrales, enfermería), objetos (cubetas, mamilas) y colocar tapetes sanitarios. Para la desinfección se recomienda utilizar TH4® (de 5 a 20 ml/1 litro de agua) que contiene cuaternarios de amonio y glutaraldehido que le confieren amplio espectro contra virus, bacterias y hongos. También se deben evitar los procesos de estrés generados por el manejo o factores climáticos (humedad, calor, frio, lluvia, corrientes de aire, etc) que desencadenan la secreción de cortisol y la inmunosupresión.

La aplicación de vacunas y/o bacterinas en vacas 2 meses antes del parto permite generar calostro de mejor calidad para proporcionar mayor inmunidad al becerro. Se debe proporcionar calostro a los becerros durante las primeras 3 horas de vida y de ser posible durante los primeros 5 días de edad. También es importante proporcionar leche o sustitutos de leche de buena calidad y cantidad (no más del 10% de su peso vivo) para evitar la estasis y el subsecuente desarrollo de diarrea infecciosa. Se recomienda Electrodex becerros® en leche o agua de bebida ya que es una fórmula altamente energética constituida de Glutamina, Dextrosa y Electrolitos (Na, K, Ca, Mg y Cl). La Glutamina es fuente de energía para mantener y regenerar la estructura de los enterocitos, así como para la maduración linfocitos. La Dextrosa es altamente digestible y provee de energía a las células. Los Electrolitos participan en el transporte y metabolismo de nutrientes, equilibrio electrolítico, conducción nerviosa y contracción muscular.

La hidratación en el becerro puede evaluarse tomando en cuenta la elasticidad de la piel, las características de la mucosa oral, el tiempo de llenado capilar y capacidad de succión del becerro (Cuadro 2). Si la deshidratación es menor del 8% administrar 180 g de Electrodex becerros® por día y preferentemente en varias tomas de leche o en agua limpia tibia. También puede administrar Solución CS Pisa® 0.9 % por vía intravenosa a razón de de 40 a 50 ml/ kg de peso corporal al día. Cuando existe deshidratación del 8% o más, administrar Solución HT Pisa® Hartman a razón de 40 a 50 ml/ kg de peso corporal en forma rápida en la vena yugular (aguja del numero 16 X 1.5). En caso de acidosis puede emplear Solución CS al 0.9% a razón de 10 ml/ kg de peso al que se agrega 13 gramos de bicarbonato de sodio y 100 ml de solución glucosada al 50% (Solución DX® 50%), administrando todo en 1 hora.

En diarreas infecciosas causadas por E coli y Salmonella spp se recomienda administrar NF-180® ST que contiene 2.5 g de sulfatiazol y 1 g de trimetoprim, fórmula idónea para tratamiento de diarrea por su liberación lenta y prolongada de amplio espectro de acción bactericida. Se debe administrar 1 bolo NF-180® ST por vía oral cada 12 horas por becerro al día y por 3 a 5 días o bien administrar Stop On® que además de antibióticos (sulfametoxazol, trimetoprim y neomicina) contiene caolín, pectina y homatropina (protectores intestinales que inactivan toxinas bacterianas y reduce el efecto espasmódico) y se dosifica a razón de 60 ml por vía oral cada 12 horas de 1 a 3 días.

En caso de diarrea por coccidia administrar Ropiodol® 60% (Amprolio) en el agua o alimento razón de 1.66 g por cada 100 kg de peso corporal por 7 días o bien Coccitrak® (Toltrazuril 5%) a dosis única de 1ml por cada 3.3 kg de peso corporal.

Independientemente del tipo de diarrea es importante administrar NAPZIN® (meglumina de flunixin al 5%) a razón de 1 a 2 ml/ 50kg de peso corporal vía intramuscular cada 12 o 24 horas por 3 días para reducir la mortalidad de los becerros causada por shock neurogenico a causa de dolor intestinal.

Cuadro 1. Principales causas de diarrea neonatal de los becerros,

Cuadro 2. Signos clínicos que permiten identificar el porcentaje de deshidratación en becerros.

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Publicado el: 12 septiembre, 2011    Fuente: Pisa Agropecuaria


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