6 de agosto de 2012 10:40 AM
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Subir con el rumor, bajar con los Hechos

Uno de los tantos adagios del mercado indica que se sube con el rumor y se baja con el hecho, haciendo referencia a que primero se van difundiendo rumores o expectativas de que algo, como la caída de producción de maíz y soja en EEUU, en virtud de los cuales los operadores tratan de anticiparse comprando granos, pero luego cuando el rumor se transforma en un hecho, quienes compraron previamente venden, para realizar las ganancias acumuladas, causando el contrasentido de que cuando hay certeza de un dato en teoría positivo para los precios, los valores bajen en lugar de subir.
Mientras la seca se iba presentando, y la condición de los cultivos se deterioraba en EEUU, los fondos especulativos iban comprando, y los precios subieron con fuerza. Pero al momento las perdidas en maíz ya están, en soja son notorias, y se han comentado perspectivas de rinde escalofriantes. Pero todo esto ya no es novedad, y además gracias a algunas lluvias que comenzaron a llegar en forma débil, intermitente pero repetitiva, ahora hay expectativas de que la calidad de los cultivos se estabilice.

Al mismo tiempo aparecen nuevos rumores, que ahora son bajistas:

  • estos movimientos terminan usualmente en picos de precios tras los cuales luego vienen ajustes bajistas pronunciados.
  • los consumos de maíz están teniendo serios problemas de rentabilidad con estos precios.
  • se están tratando proyectos para reducir el corte obligatorio de naftas con etanol, ya que es ilógico sostener el consumo por ley en momentos donde el maíz, insumo para la producción de etanol, escasea a tal grado en Norteamérica.
  • las exportaciones de maíz y soja de EEUU están reduciéndose semana a semana por los altos precios
  • china esta con margen negativo de molienda de soja

Con todos estos datos negativos es lógico que los fondos que acumulan ganancias importantes, con posiciones monstruosas liquiden las mismas, vendiendo.

Sin embargo el signo de pregunta todavía no se ha borrado del todo, y por ello el mercado, a pesar de que no logra continuar al alza, tampoco baja en la toma de ganancias esperada. Recordemos que el lunes se publicará el reporte de estado de los cultivos. Veremos en el que efecto han tenido las lluvias de esta semana, que a nuestro parecer fueron muy escasas, y luego el día 10 se develaran los ajustes que el USDA convalidará respecto de la oferta y la demanda mundial, incluida la producción de EEUU.

Para el reporte mensual del USDA los analistas privados esperan ajustes de producción dramáticos, que podrían menguar fuertemente los stocks de maíz y soja. Pero se espera que al mismo tiempo que caiga la producción lo haga el consumo, con una suba de precios esperados para la campaña.

En este sentido el USDA siempre actúa en forma moderada, sin embargo debemos tener presente que los daños este año son especialmente evidentes y tempranos, y podría ocurrir algo similar al reporte anterior, donde nos vimos sorprendidos por el fuerte ajuste que el Organismo Estatal Norteamericano practicó.

En cuanto a trigo, la movida de la semana estuvo ligada a la posible baja de producción en Europa y la ex URSS. En estos países el clima ha sido adverso, pero la pregunta es que grado de afectación hay. En la primera parte de la semana se hablaba de que Rusia podría incluso limitar las exportaciones, pero finalmente más adelante estos comentarios se revirtieron, indicando que los rindes que se estaban obteniendo estaban por encima de lo esperado.

La situación en Argentina

Otro comentario que corrió durante la semana pasada, fue la falta de humedad para el trigo de nuestro país-. Por suerte hay buenas lluvias en el pronostico, así que las perspectivas de los cultivos deberían mejorar. Veremos si las mismas se producen en los primeros días de la semana que comienza.

De todas formas no podemos pensar en una producción elevada de este cereal. La caída de área de trigo en nuestro país es, además de alarmante, evidente. Si se recorren las rutas, se vera claramente los pocos lotes verdes, y además de ello los pocos lotes sembrados con cultivos de invierno que se observan, no son todos ellos trigo. Muchos son cebada.

Aquí el problema se presenta con el saldo exportable. De acuerdo al cálculo oficial, el mismo es de 6 mill.tt. Y de hecho se anunciaron ROE VERDE por ese tonelaje. Pero los cálculos privados ubican el mismo en unas 2 mill.tt. Los exportadores estuvieron muy activos en las primeras semanas de julio, pero al 25 de ese mes ya había mas de 2 mill.tt. compradas. Por ello el interés en las últimas semanas se modero fuertemente, lo que se evidencia en que a pesar de poder trasladar precios más altos de acuerdo al FAS TEORICO no se realizan negocios. Esto genera preocupación porque puede ser el preanuncio de lo que podría ocurrir con la comercialización de trigo mas adelante.

En el caso de maíz la habilitación de roe verde fue posterior, pero tiene el mismo vicio: sobre estimar la producción. Sin embargo el saldo exportable de maíz de todas formas excedería largamente las 8 mill.tt. contra solo algo mas de 1 mill.tt. compradas por la exportación a fines de julio. Sin embargo lo difícil aquí es tener idea clara de que podría pasar con el área de maíz, ya que teníamos claro que con un precio de 150/160 U$S/tt la caída era segura, y de hecho el completo fracaso de la precampaña de venta de semilla de maíz era una clara comprobación de ello. Sin embargo, con los precios en torno a los 190/200 U$S/tt, la situación es mucho mejor para quien siembre maíz. El problema es disponer del financiamiento para implantarlo, y el riesgo que siempre se corre con el cultivo en un año sin espacio a errores tras el fracaso productivo de la campaña 2011/12.

Los rumores sobre aumentos de derechos de exportación

En el frente interno un elemento por demás de preocupante surgió esta semana. Un rumor de suba en los derechos de exportación de 5 puntos. No resultaba claro si esto era parejo para todos los productos, sólo para la soja, e incluso algunos llegaron a comentar que el caso de la cebada, sus derechos de exportación serían equiparados con los del trigo. Actualmente la cebada tributa tres puntos menos que este cultivo, y ambos son cultivos que compiten por área al ser los dos de ciclo de invierno.

El primer comentario que podemos hacer acerca de este rumor, es que su veracidad se basa en la necesidad de recursos que el gobierno enfrenta. Las cuentas fiscales se han deteriorado muchísimo en el último año y medio, y esto justifica la necesidad de nuevos ingresos. El sector ya había sido presa de esa voracidad fiscal con el revalúo inmobiliario bonaerense, que le proveía al mismo tiempo recursos extras a la provincia de Buenos Aires vía el impuesto inmobiliario rural, pero también a la Nación por la mayor base para el cálculo del Impuesto a los Bienes Personales.

Frente a eso hay otra realidad bien tangible. Si bien los precios de los granos están en máximos históricos, con valores incluso mayores a los que tuvimos en el 2008, el aumento de los costos de producción han superado a la suba del dólar, con lo cual los costos medidos en dólares de producir granos han tenido un incesante aumento. En conclusión, hoy un precio tan elevado como el que estamos viendo no genera una super rentabilidad, sino una rentabilidad adecuada. Además de ello recordemos que estamos todavía sufriendo los coletazos de una cosecha diezmada por la seca. Muchos productores están enfrentando quebrantos serios, con descapitalización, mientras que los más agraciados han logrado una rentabilidad mínima. Ambos enfrentan la necesidad de sembrar para la campaña 2012/13 sin financiamiento propio y en un ambiente de restricción crediticia.

Para poner esto en números, si un productor que trabaja tierras propias quiere sembrar soja y cubrir los gastos de estructura para generarla, en zona núcleo necesitaría un precio de soja de casi 220 U$S/tt y un rinde normal para no perder dinero. Con un mercado de Chicago que se encuentra en niveles de locura, muy inflados por posiciones compradas récord de fondos, el precio que se le traslada al productor agropecuario es de 330 U$S/tt, pero si los derechos de exportación subiesen 5 puntos, la paridad bajaría a algo menos de 300 U$S/tt, y con una toma de ganancias leve, llegando a un precio de Chicago elevado, pero no en niveles de locura, la rentabilidad en tierras propias podría bajar a niveles casi nulos.

En el caso del productor que trabaja en tierras alquiladas la cuestión es todavía peor, ya que al costo subiría a unos 300 U$S/tt haciendo casi inviable la producción en caso de suba de derechos de exportación.

Por otro lado tenemos la cuestión política. recordemos que en el año 2008 se intentaron imponer retenciones móviles, lo que generó cuatro meses de enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y el sector agropecuario, que terminó con un desgaste muy importante para el Gobierno, y finalmente la derrota de su postura en la famosa votación “no positiva” a la Resolución 125, del entonces vicepresidente Julio Cobos. Además de ese enfrentamiento el sector agropecuario que hasta entonces tenía escasa representatividad como factor de poder, se organizó y comenzó a ganar protagonismo, con el nacimiento del fenómeno de los productores autoconvocados, aquellos que no se sentían identificados con ninguno de los movimientos gremiales del sector, así como la formación de la mesa de enlace que nucleó a entidades agrarias con distintas posturas ideológicas como la Sociedad Rural, Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO). Esta cuestión terminó costándole al gobierno una derrota en las elecciones legislativas posteriores al incidente.

Luego de esta medición de fuerzas quedó el convencimiento de que el Gobierno no intentaría nuevamente tomar medidas que perjudicaran tan directa y abiertamente al sector agropecuario. Sin embargo con el correr del tiempo los reclamos del sector fueron siendo pasados a un segundo plano.
Esto genera la primera duda: tiene el gobierno el capital político necesario para un nuevo enfrentamiento ante un aumento en los derechos de exportación a los granos? Y de tenerlo, querrá ponerlo en juego con un nuevo enfrentamiento? Es posible que se vuelva a intentar generar un enfrentamiento entre las necesidades de recursos para financiar programas específicos muy loables, como el aumento de las jubilaciones, los subsidios a la energía o el transporte, entre otras cuestiones, con la rentabilidad del sector agropecuario.

Se esperaba que la Presidenta hiciera algún tipo de anuncio en el discurso que dio en el aniversario de la Bolsa de Comercios de Buenos Aires, en oportunidad del pago del BODEN 2012, pero no fue así. Sin embargo si hubieron algunos comentarios que hacen pensar que algún tipo de medida que hace a la recaudación pueda estar siendo puesta sobre la mesa ya que dentro del discurso se aludió a que

  • es necesario contar con recursos, recaudar, para poder sostener la gobernabilidad y el manejo de las variables económicas.
  • Los que más tienen deben hacer un esfuerzo para mejorar el ingreso de los que menos tienen.
  • Se mostró que la suba del MERVAL desde el 2002 es récord diciendo que nunca ganaron tanto como con este gobierno
  • Si bien la recaudación subió hay que hacer un esfuerzo extra, pero son buenas noticias porque si se tributa más es porque se gana más

En conclusión el hecho de que el anuncio no se produjera el jueves no implica que esto no esté en los planes del gobierno. La coyuntura de buenos precios internacionales y la existencia de estos rumores, hacen que lo recomendable sea poner atención a lo que está pasando y con más razón recurrir a ventas y compras de CALL por si el mercado sigue subiendo, o bien a la compra de PUT por lo no vendido.

Y la pesificación del Mercado a Término?

Los rumores de aumento en derechos de exportación nublaron la atención de la cuestión de los Mercados a Término. En general estaba descartada la versión de que se fuera a pesificar la moneda de negociación, pasando de cotizar en U$S/tt a $/tt. Esto realmente hubiera quitado todo sentido a la operatoria anticipada en un mercado que está claramente dolarizado, al tratarse de productos que se exportan en más de un 70%.

Lo que ganaba verosimilitud era la versión de que el gobierno quería frenar la demanda de dólares que los bancos que administran la cartera de los Mercados a Tërmino mantienen en dólares. Tras la pesificación del 2001/02, los Mercados lograron que se habilitaran cuentas especiales en dólares para constituir los márgenes y garantías de sus operaciones. Estas cuentas no son de dólares billetes, sino que en ellas quien deposita lo hace en pesos, y se acreditan dólares al tipo de cambio que en esa fecha negocia el Banco que administra la misma, y luego al retirarlos la suma se pesifica al tipo de cambio que se obtiene a la fecha de salida. Sin embargo, para que el Banco que administra estas cuentas esté cubierto, tiene que comprar los dólares y mantenerlos en stock. Esa operatoria es la que el Banco Central estaría queriendo mermar.

Para hacerlo hay dos caminos: una prohibirla directamente, y otra es pasar la cuenta de Bancos privados a Bancos Públicos, cono el Nación, que podrán ser fondeados directamente por el Banco Central, manteniendo la operatoria bajo control estatal.

El camino más probable y el que los Mercados a Tërmino quieren evitar es el primero. Constituir garantías en pesos significaría que además de que todos los días quienes tengan posiciones riesgosas en el Mercado deban depositar para cubrir las mismas, ahora también deban hacerlo ya no porque los precios de los granos varíen sino por que el tipo de cambio lo haga. Veamos un ejemplo.

Si alguien vende 100 tt de soja a 320 U$S/tt, el Mercado le pedirá que constituya una garantía inicial, digamos de 1.000 U$S (10 U$S/tt). Si el tipo de cambio fuera 4.5 $/U$S, el operador debería depositar 4.500 $ en la cuenta del Mercado.

SI al día siguiente el precio subiera 5 U$S/tt, el operador que vendió estaría perdiendo ese dinero, por lo que el Mercado le pedirá que reponga la diferencia, en este caso de 500 U$S (100 tt x 5 U$S/tt).

Aquí es donde viene la diferencia. Supongamos que para el segundo día el tipo de cambio se hubiera ido a 5 $/U$S. En el sistema actual donde los 4.500 $ iniciales fueron dolarizados, no habría que hacer ningún depósito relacionado con ello, sólo habría que agregar el equivalente a 500 U$S, que en esta nueva fecha serían 2.500 $.

En el caso que las cuentas de garantías estuvieran pesificadas, además de los 2.500 $, habría que considerar que los 4.500 $ depositados inicialmente no alcanzan para cubrir 1.000 U$S con un tipo de cambio de 5 en lugar de 4,5 $/U$S. Harían falta tener depositados 5.000 $, por lo que el Mercado debería pedir además de los 2.500 $ para recomponer la diferencia en contra del operador, 500 $ adicionales para reconstituir la garantía inicial.

Esta operatoria volvería más engorrosa y financieramente demandante la operatoria de los Mercados a Término, pero no la impediría. Además el hecho de que ya había que estar pendiente de los requerimientos de reposición diaria de diferencias, hace que quienes operan en estos mercados tengan ya una flexibilidad financiera dada, por lo que no debería ser esto un obstáculo insalvable para la subsistencia de los mercados. Si es cierto que será un obstáculo, y que técnicamente habrá que trabajar mucho para solucionarlo, y hasta es posible que se pierdan operaciones, pero tiene solución.

Que hacemos entonces?

Lo que hay que hacer es atenerse al plan inicial, pero agregando mayor riesgo de baja. Al riesgo que ya veníamos viendo fruto de que los precios habían llegado demasiado alto y había limitantes en la suba del precio internacional, sumamos ahora los rumores de aumento de derechos de exportación.

Algo que resulta particularmente preocupante de esto es que si el alza de derechos de exportación se da sólo en soja, las relaciones de precio normales de este producto con los demás se alterará, y los negocios que se hicieron de maíz y trigo a fijar por soja, podrían sufrir un revés: la soja bajaría, pero no el maíz y el trigo. En cambio si el aumento es de 5 puntos parejos para todos, esto no pasaría.

De aquí que la recomendación siga siendo repartir entre venta + compra de CALL y compra de PUT todo lo que se pueda de soja, pertiendo con al menos 20% de cada uno. En maíz y trigo no hay opciones que coticen tan ampliamente, pero ante falta de coberturas perfectas, la recomendación sería vender y comprar CALL de soja.

 

Fuente: Dante Romano, Centro de Gestión Agropecuaria Fundación Libertad

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