6 de agosto de 2012 10:48 AM
Imprimir

Siguen “divorciados” el precio de la soja Pizarra Rosario y el FAS teórico

¿Es producto de un desliz pasajero o se trata del preludio de una intervención del mercado de soja?.

En el último mes –más precisamente desde el 5 de julio– los precios de la soja “Pizarra Rosario” se divorciaron de los valores FAS teórico oficiales de la oleaginosa.

La Dirección de Mercados Agrícolas (dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación) publica todos los días el precio FAS teórico de la soja calculado a partir de la capacidad de pago de la industria aceitera.

En los dos primeros meses de 2012 el precio “Pizarra Rosario” se ubicó por encima de la capacidad de pago de la industria. A partir de marzo ambos valores se alinearon. Pero desde comienzos de julio se distanciaron de manera significativa.

Tal fenómeno, como era de esperarse, generó una retracción enorme de la oferta: los empresarios agrícolas que aún cuentan con soja 2011/12 se sentaron arriba de su soja a la espera de mejores precios.

Los precios acordes a la paridad teórica de pago no aparecieron. Lo que sí apareció, en cambio, fueron rumores sobre pesificación de contratos futuros, aumento de retenciones y demás cucos.

Los empresarios agrícolas por estos días se preguntan si tal disparidad es producto de un desliz pasajero o se trata, en cambio, del preludio de una intervención del mercado de soja.

La última vez que se intentó intervenir el mercado de soja –recordemos– fue en marzo de 2008. Lo que sucedió después pueden preguntárselo a Martín Lousteau.

La soja no es sólo un producto más del campo. Es la moneda más fuerte de la economía argentina. La reserva de valor. El mejor resguardo para garantizar el pago de las obligaciones contraídas. La unidad de cuenta para establecer contratos. Para cerrar acuerdos.

Por eso, meterse con la soja –tal como quedó en evidencia durante 2008– es meterse con todos los que viven de ella aunque, en muchos casos, ni siquiera hayan visto nunca una planta de soja.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *