6 de agosto de 2012 17:14 PM
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Aceituneras españolas libran una guerra por controlar el emergente mercado indio

ESPAÑA : La industria del aderezo se ha volcado en un país que crece de forma ininterrumpida desde 1992.

Las aceituneras españolas libran una guerra comercial por posicionarse o avanzar en el mercado indio, todavía incipiente -1.352.587 euros o 92 millones de rupias en 2011- pero con posibilidades de convertirse en un gran consumidor mundial. La industria del aderezo se ha volcado en un país que crece de forma ininterrumpida desde 1992 y que ha multiplicado su consumo de aceitunas por 13 en diez años, hasta 625.278 kilos, que compra a firmas como Ángel Camacho, Agrosevilla, Aceitunas Cazorla o Torrent. Pero para posicionarse y crecer deben competir entre ellas para acceder a los exigentes importadores y distribuidores indios, que demandan a las aceituneras españolas los mejores precios.

Agrosevilla concentra el 27,6 % de cuota de mercado con 247.000 kilos en 2011, con marcas como “Olicoop” y “Seville Premium”.

 

La aceituna “encaja muy bien” en la cultura gastronómica de una nación con alta población vegetariana que valora este ingrediente saludable, afirman fuentes de la firma, que cuenta con 3 distribuidores para llegar a comercios, restaurantes y hoteles.

 

“El potencial es enorme”, puntualizan desde Agrosevilla, pendiente de las oportunidades que ofrecen pizzerías y restaurantes de corte “americano” o hindú que empiezan a proliferar en Delhi o Bombay, y que preparan millones de pizzas, bocadillos y ensaladas.

 

Entre los problemas de este mercado, figura la guerra de precios entre distribuidores indios, los altos aranceles y la ausencia de distribución moderna -más bien abundan “tiendas de barrio” y puestos de comida-, añaden desde la compañía alimentaria.

 

Ángel Camacho Alimentación está presente allí desde finales del siglo pasado y vende aceitunas, aceite, mermeladas y encurtidos.

 

“Actualmente alcanzamos una participación de mercado de alrededor de un 15% y la mayoría en el mercado retail, con presencia en casi todas las cadenas de distribución moderna y por supuesto los mercados más tradicionales a nivel nacional”, asegura Luis Felipe Montero de Pedro, gerente del grupo para África, Asia y Oceanía.

 

Entre los problemas, señala el desconocimiento de algunos productos, la dificultad de la promoción en un mercado con muchas tiendas independientes, la “gran burocracia”, la “antigüedad legislativa” sobre algunos productos y las barreras de entrada.

 

Por su parte, Borges ha creado en los dos últimos años una red de distribución con cobertura en las 34 principales ciudades y se plantea liderar la categoría de aceite de oliva en India, “ser un referente” en aceituna y participar “de manera relevante” en otros segmentos agroalimentarios.

 

“El aceite de oliva Borges se ha erigido en símbolo de exotismo y Mediterraneidad gracias a la importante campaña publicitaria en la que participa Chitrangada Singh”, una popular actriz de Boliwood, resalta el director de compras de Borges, Vicens Serrano.

 

Califica como “positiva” la experiencia de la firma en India, pese a ser un mercado “tremendamente complicado” y con “dificultades en el día a día mayores que en otros países”, como la logística.

 

Francisco Torrent (Aceitunas Torrent) afirma que el indio es un mercado “muy, muy bueno” para la aceituna, producto que empiezan a demandar y les gusta: “En poco tiempo serán una potencia mundial”.

 

En el lado negativo, detalla la enorme competencia en precios de las empresas españolas que intentan posicionarse allí, lo que lastra la rentabilidad y complica la permanencia en los lineales.

 

Aceitunas Torrent vende 200.000 kilos de aceitunas a la India a través de un importador-distribuidor que las coloca en el área de influencia de Bombay y Delhi, aunque buscan ahora nuevos socios para llegar a nuevas zonas y ampliar de 2 a 5 sus marcas.

 

“La India es tanto o más importante” que China o Brasil, recalca.

 

El responsable de la firma -entre las 5 ó 6 mayores empresas de aceitunas del mundo, cree que este destino jugará un papel clave como importador de aceitunas, de igual modo que Asia en general: antiguas repúblicas soviéticas, Pakistán, Malasia…

 

“Si se logra incorporar la aceituna a la dieta india, el consumo se podría disparar”, argumenta también el responsable de Exportación de Aceitunas Cazorla, Salvador Morón Martín.

 

La empresa, que hizo sus primeras incursiones hace 2-3 años, envía ahora 6 contenedores -entre 12.000 y 15.000 kilos cada uno-, cifra que proyecta triplicar en cinco años.

 

En su opinión, se trata de un mercado difícil pero con grandes oportunidades si se tiene el “partner” o socio adecuado.

Fuente: Agroinformacion

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