8 de agosto de 2012 15:48 PM
Imprimir

La caballa arrancó con bajos precios

La caballa fue la vedette del 2011 en el puerto de Mar del Plata, cuando la autoridad de aplicación debió a las apuradas, sobre el filo del final de la zafra, habilitar un cupo adicional a las 21 mil toneladas que había establecido como captura máxima.

Los brillos de la temporada pasada se sienten todavía en las cámaras frigoríficas de las principales empresas conserveras del puerto local. Fue tanto el volumen que muchas pudieron edificar un stock que les permitió mantener ocupados a sus recursos humanos enlatando producción de manera continua durante el primer semestre.

Pero este año nadie apuesta en el puerto marplatense a que repita la performance y se convierta en un objeto de deseo para armadores pesqueros e industriales. Justamente uno de los motivos principales es ése: la existencia de remanentes del año pasado que provocaron que al reanudarse la actividad luego del conflicto suscitado por el SIMAPE, el precio de la caballa no despegue.

A una semana de liberado el puerto unos 10 barcos fresqueros de altura están operando sobre la caballa a unas 12/15 horas al sur, frente a las costas de Necochea. La flota no tiene problemas en pescarla: demora menos de 3 días en completar bodega con un pescado de tamaño bueno. La dificultad está al momento de venderlo.

“No están respetando el precio acordado de 3,50 y 4 pesos. Ni siquiera vale 3 pesos”, lamentó ayer un armador pesquero ante la consulta de REVISTA PUERTO. Esta semana está previsto que amarren los barcos “Virgen María” y “Promac” que Solimeno mandó a caballa. Son más de 7 mil cajones que sostendrán el precio hacia abajo.

“Él (por Solimeno) puede sostener el valor actual porque con los mismos costos tiene más volumen, pero los armadores independientes de barcos chicos tendrán muchas dificultades”, reconoció la fuente.

Entre los armadores creen que ha habido un acuerdo tácito entre las empresas que integran la cámara conservera para no pagar más de 3 pesos por kilo de caballa al inicio de la zafra.

“El año pasado estaba más cara y el precio del combustible era otro y el arreglo con la gente también. No puede ser que nos cueste colocarla a más de 2,50 pesos”, señalan los armadores.

Alejandro Pennisi, de Natusur, rechaza esa posibilidad y ante la consulta de REVISTA PUERTO asegura que compró caballa y dice que abonó más que lo que cuentan quienes la pescan. Evita dar cifras porque cree que no vale la pena.

“Es que hablar de un precio es muy relativo porque nos estamos acomodando. Llevamos una semana de producción; hay que hablar a fin de temporada”, aseguró el empresario, quien reconoció que en su planta los obreros procesan tanto caballa como anchoíta.

“Estamos atravesando lo que te anticipé cuando charlamos en medio del conflicto reciente. Se nos juntaron las dos zafras: anchoíta y caballa. La planta es una sola y se torna complicado hacer las dos cosas al mismo tiempo”, confesó el empresario.

Habrá que ver qué decisión toman los armadores cuando la industria conservera necesite más materia prima fresca y la flota pueda elegir pescar merluza o anchoíta. Si no mejora el precio los armadores tendrán que buscar otras alternativas más rentables.

El año pasado para esta altura de la temporada la flota había declarado desembarcar más de 1100 toneladas de caballa. Apenas 32 toneladas se desembarcaron en el puerto local en lo que va del 2012.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Revista Puerto

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *