9 de agosto de 2012 14:25 PM
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Aceitunas: Brasil demora las licencias y la Nación suma trabas

Brokers y clientes desde Brasil confirman que vuelven a acumularse varias licencias no automáticas de importación tramitadas por aceituneros mendocinos. Es que las del primer día hábil de julio aún no salen y parece encaminarse, de a poco, a los 60 días de plazo máximo -aunque más allá del riesgo de ser rechazada-.

Una resolución de Comercio Exterior deja en claro que el Gobierno vecino puede superar ese límite a su criterio. Desde Fundación Promendoza admiten que existen casos así y prometen recabar información para elevar al Poder Ejecutivo provincial.

Por si no bastaran preocupaciones, el sector recibió la noticia de que la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) exige desde agosto reinscribirse en su registro digital como exportador de productos agroalimentarios. Se trata de un trámite obligatorio para pagar análisis bromatológicos superiores a los $ 300 que debe hacerse personalmente en Buenos Aires y promete más de burocracia y dilaciones, puesto que también modifica la modalidad de pago (los despachantes lo depositaban) por la transferencia interbanking.

Son pocos los que reconocen haber podido ingresar su mercadería al vecino país durante julio. Otros, como Emilio Brandi, aseguran que “las licencias salen con cuentagotas. No se trata de quejarse permanentemente pero es algo que está pasando”. El productor tiene 20 camiones comprometidos a la espera de permisos y calcula que la situación le hizo dejar de despachar medio millón de kilos de aceitunas, un 15 por ciento de su producción.

Argentina exporta anualmente unos 45 millones de kilos a Brasil. Si bien no hay datos precisos, estimaciones del sector apuntan que en los últimos 40 días, el volumen que pierde chances de llegar a los consumidores brasileños ronda los 6 millones de kilos, un contexto agravado por una huelga de empleados que, más allá de la frontera, impide “desaduanar” cargas.

Una firma de capitales españoles afincada en Maipú se suma a la lista de espera con una decena de equipos listos para cargar. “Lógico, sería mejor que las licencias no existieran”, reflexiona otro productor de Maipú.

Tras reunirse con legisladores, un grupo de directivos espera una audiencia con el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg. Mientras, el temor es perder mercado porque, como recuerda un olivicultor resignado, “cuando la carga no sale rápido, se estockean con mercadería de otro origen”.

Podrían ser más de 60 días

Por estos días, cada consulta de los importadores a requerimiento de empresas mendocinas recibe una respuesta casi idéntica. La Coordinación General de Licencias de Importación (CGLI) es el área de la Secretaría de Comercio Exterior Brasileño que se encarga de remarcar a gerentes de algunas cadenas que “tratándose de un producto sujeto a licencia no automática, el plazo para tramitarla es de hasta 60 días, conforme el artículo 23 de la Portaría (Resolución) Secex nº 11/2011”.

Si bien el artículo lo señala como término máximo, un apartado especial le da poder al Ejecutivo brasileño para superarlo. “El plazo de 60 (sesenta) días corridos estipulado podrá ser superado cuando sea de imposible cumplimiento por razones que escapen al control de la autoridad competente del Gobierno brasileño”.

Para el gerente de Promendoza, Alejandro Fadel, “en peras el tema de las licencias está funcionando bien. Pero la resolución da a entender que las razones para extender el plazo pueden ser totalmente aleatorias”. Más allá de que Brasil podría ser denunciada ante la OMC (Organización Mundial de Comercio), el responsable de la oficina de Promendoza en San Pablo, Pedro Rearte, admite que está pasando. Desde Mendoza ya se le encomendó un relevamiento para elevar al Ejecutivo.

Un trámite más

El sector arrastra un pesado rosario de problemas por solucionar. A las licencias se agrega la necesidad de que la Nación levante los bloqueos al pago de reintegro de 4,5 por ciento (afecta a 8 de cada 10 exportadores olivícolas, estiman) y acelere la liquidación del IVA, un constante reclamo de los operadores regionales.

Por todo eso, con la reserva que en temas sensibles suele imponerse, el titular de una firma familiar de Rodeo del Medio que exporta unas 600 toneladas anuales a Brasil en tambores de 180 kilos, se fastidia con las nuevas exigencias. “Lo único que busca la Anmat es cobrar $ 300 por trámite. Es algo insólito intentar “despapelizar” un organismo así, cuando no lo hizo la AFIP. Hay que adquirir una llave electrónica, una especie de pendrive para cada trámite”, expresó el productor.

Aunque nadie de la delegación local de Anmat se prestó a la consulta de Los Andes, extraoficialmente ya se comunicó que 2 funcionarios porteños vendrán el 22 y 23 de agosto a a hacer el servicio de digitalización de firmas a todas las empresas de Mendoza. Quien no pueda hacerlo en esos días, deberá viajar indefectiblemente a Buenos Aires.

Fuente: Agromeat

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