9 de agosto de 2012 14:48 PM
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Con la sequía faltan alimentos y se opaca el oro

El Gobierno de Estados Unidos recortaría esta semana otro 15% a su pronóstico para este año de la cosecha del maíz, diezmado por la sequía, elevando la preocupación en naciones como China e India que tratan de reducir su inflación, informó ayer el diario mexicano Vanguarida en un informe basado en datos aportados por varias agencias noticiosas.

Una combinación de bajos cultivos de arroz y trigo y problemas de producción para el maíz y la soja llevó a una crisis alimenticia en el 2008 que provocó disturbios en casi 30 países.

En su primer informe basado en sondeos en la zona central estadounidense, el Departamento de Agricultura (Usda) confirmó los reportes de que la peor sequía desde 1998 ha devastado los mayores campos de maíz del mundo, extendiendo un periodo de inventarios muy bajos a un tercer año.

Probablemente también recortará su estimado para la producción de soja en un 8%, reduciendo los inventarios domésticos a su nivel más bajo en 32 años desde que hay registro.

De hecho, el martes 7 el presidente Barack Obama dijo que la sequía está afectando duramente a la zona productora de granos e instó al Congreso a aprobar un proyecto agrícola que ofrecería más ayuda a los agricultores y ganaderos.

“Estamos viendo sequías devastadoras a lo largo del país. Esta es una sequía histórica y está teniendo un profundo impacto en los agricultores y ganaderos en muchos estados”, dijo Obama, tras una reunión con miembros del Consejo Rural de la Casa Blanca.

Casi dos tercios de Estados Unidos se encuentran en situación de sequía moderada o excepcional, la peor desde 1956.

Si bien podría haber tiempo para que las recientes lluvias revivan algunos de esos cultivos, los campos de maíz han desaparecido, dejando pocas esperanzas para que se enfríen los elevados precios, casi en récord.

Los problemas están amenazando con multiplicarse: una sequía en el este de Europa atenuó las perspectivas de la cosecha de trigo en los principales países exportadores de granos, incluyendo a Rusia y Kazajistán, mientras que un débil monzón en India amenaza las cosechas en esa nación, aumentando los desafíos para las autoridades del mundo.

Hay buenas razones para estar preocupado. Los futuros del maíz en la Bolsa de Chicago han trepado más de un 50% en los últimos dos meses, y se comercializaban el martes apenas por debajo de un récord. 

15% menos cosecha de maíz, recorte hecho por el Departamento de Agricultura de EU.

ORO OPACO. También ayer, The Wall Street Journal Américas publicó un artículo de Tatyana Shumsky y Biman Mukherji el que señala la forma en que  la escasez de lluvias afecta, negativamente, al oro.

Una débil temporada de lluvias monzónicas ha obligado a los agricultores de India a posponer sus compras de oro.

Sin las fuertes precipitaciones que normalmente empiezan en junio, las cosechas se están arruinando, lo que deja a los campesinos sin dinero para darse el lujo de comprar las joyas de oro que juegan un papel central en las bodas indias.

Como el mayor comprador e importador de oro del mundo, India contribuye a fijar la dirección de sus precios. La demanda proviene principalmente de las zonas rurales, hogar de cientos de millones de campesinos que usualmente llevan la carga de adornar a sus hijas, sobrinas y hermanas con gruesos collares, brazaletes y aretes de oro.

La Asociación de Lingotes de Bombay, el principal grupo aurífero de India, estima que las importaciones de oro del país en el segundo trimestre se desplomaron 60%, a 128 toneladas, frente al mismo período del año pasado debido en gran parte a los débiles monzones registrados hasta el momento. Antes del inicio de la temporada de lluvias, la asociación pronosticaba una caída de alrededor de 20% en las importaciones de oro en 2012, debido al debilitamiento de la rupia, lo que encarece el oro para los compradores indios, y al cierre generalizado de joyerías hace unos meses en protesta a nuevos impuestos. Ahora, el grupo prevé un descenso cercano a 40%.

Los inversionistas en oro suelen seguir de cerca el clima en India, y muchos creen que la débil temporada pluvial socavará aún más los precios del metal precioso, que ya han bajado casi 10% desde sus máximos de 2012 a fines de febrero. El martes, los futuros del oro cerraron en cerca de US$ 1.610 la onza.

Azhar Sheikh Azhar, un agricultor de 32 años con más de tres hectáreas de tierras en Dahegaon Village, en India, canceló sus planes de una suntuosa boda y regalos de joyas para su sobrina.

“¿De dónde vamos a sacar dinero para eso si tenemos que preocuparnos por la próxima comida para la familia?”, se pregunta Azhar.

Michael Shaoul, presidente de la junta directiva de Marketfield Asset Management LLC, una asesora de fondos de inversión con más de US$ 2.500 millones bajo gestión, apostó hace poco a que el precio del oro bajaría conforme la proyección para las cosechas empeoraba.

Aun así, otros factores podrían rápidamente abrumar el mercado del oro y elevar los precios. Las medidas decisivas de los bancos centrales para imprimir dinero con el fin de estimular la economía probablemente elevarán el precio del oro, dice James Dailey, gestor principal de portafolio de Team Asset Strategy Fund. Cualquier estímulo monetario podría debilitar el dólar o el euro, o ambos, y obligar a los inversionistas a buscar refugio en el metal dorado.

“La demanda marginal de inversionistas en el mundo desarrollado arrollaría cualquier cosa que suceda a nivel interno en India”, afirma.

Además, algunos inversionistas señalan que el papel dominante de India en el mercado aurífero ha  estado menguando en los últimos años a medida que sus importaciones del metal precioso se desaceleran.

“Creo que este año China tiene la batuta”, asevera Ani Markova, gestora de US$ 600 millones en Agf Precious Metals Fund, de los cuales 13% está destinado a oro y plata.

Las lluvias podrían reavivarse en agosto, pero la ausencia de agua y la falta de siembra son suficientes para socavar la producción agrícola de esta temporada y reducir la economía general del país en cerca de 0,6%, según economistas de Ubs (grupo bancario y servicios financieros).

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Fuente: Todo el Campo

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