15 de agosto de 2012 13:21 PM
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Prevención de enfermedades

"Bajo la siembra directa vivimos una nueva agricultura y en Brasil estamos haciendo un gran esfuerzo en la búsqueda de sustentabilidad económica ambiental y social pero también estamos sufriendo mucho la aparición y la continuidad de algunas patologías que aún no podemos solucionar", expresó Erlei Melo Reis, profesor de la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía y Medicina Veterinaria de la Universidad de Passo Fundo de Brasil. Así, el especialista se refirió a la situación que están viviendo los productores brasileños.

Luego de hacer un acabado análisis sobre la situación de algunos lotes, sobre todo en la zona sur de Brasil, Melo Reis dijo que “los problemas sanitarios de la siembra directa están en un aumento de las enfermedades causadas por patógenos necrotróficos dependientes del rastrojo y en la diseminación de epidemias”. También afirmó que, a pesar de esto, en la actualidad se da la oportunidad para que aparezcan y se reproduzcan nuevas cepas “porque las enfermedades se hicieron resistentes a los fungicidas y eso es una mala noticia”.

El especialista brasileño agregó que cuando a estos residuos de los cultivos se los deja mineralizar, como sería en el caso de una rotación de cultivos, se está actuando “sobre la fase de supervivencia, disminuyendo la cantidad de inóculo y, por consiguiente, la intensidad de la enfermedad en el cultivo a implantar”. En el caso de las variedades de ciclos cortos de la soja -más aún si hay estrés hídrico-, el problema es todavía más grave: “En Brasil aún no lo podemos solucionar y el problema fundamental es que el hongo yace dentro de la semilla”, manifestó Melo Reis.

Sobre el cierre de su exposición, este especialista mostró su disgusto con la poca predisposición que muestran los productores brasileños a adoptar nuevas tecnologías, “a diferencia de lo que ocurre en la Argentina”.

Monocultivo

Marcelo Carmona, especialista en fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, comenzó su disertación argumentando que en la Argentina el 81 por ciento de la agricultura está bajo la siembra directa, “pero que un gran porcentaje se hace, lamentablemente, sobre áreas de monocultivo. Por lo tanto el problema reside en ese aspecto y no en la siembra directa”.

Sin embargo, Carmona hizo énfasis en estar alerta sobre todo en la “pudrición de raíz y tallo en soja, porque ésta enfermedad rompe con el paradigma de que la solución se encuentra en la rotación del cultivo. De la misma manera que debemos tener mucha precaución con el daño que está provocando el complejo del síndrome de la muerte súbita”. Además, agregó que el error más frecuente que cometen los productores “es pensar que el fungicida es la solución, pero se equivocan de plano, porque ese elemento no llega ni a la raíz ni al tallo, que es donde se encuentran los patógenos”.

Fuente: La Nación

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