19 de agosto de 2012 22:18 PM
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La producción apícola con una amarga cosecha

La Argentina es el segundo exportador mundial de miel, detrás de China, con casi el 13% del mercado mundial; sin embargo, el sector apícola nacional no pasa por su mejor momento. La combinación de factores climáticos adversos en vastas zonas del país y caída de la rentabilidad por el alza de costos internos, con precios […]

La Argentina es el segundo exportador mundial de miel, detrás de China, con casi el 13% del mercado mundial; sin embargo, el sector apícola nacional no pasa por su mejor momento. La combinación de factores climáticos adversos en vastas zonas del país y caída de la rentabilidad por el alza de costos internos, con precios internacionales más o menos estables, está afectando a la apicultura en el país, al punto que se prevé este año una baja del 25% en la producción primaria.

Desde la Sociedad Argentina de Apicultores (SADA) estiman que en 2012 se producirán unas 60.000 toneladas de miel, bastante menos que en 2011, cuando se llegó a las 80.000 toneladas. Confederaciones Rurales Argentinas alertó hace meses que la producción podría tener mermas, según las regiones, de entre el 20% y el 80% respecto de la cosecha anterior. La productividad cayó en algunas zonas de 35 a 15 kg anuales por colmena.

El tema es relevante porque más del 90% de la producción se exporta. Según el SENASA, en el primer semestre de 2012 se exportó un 24% menos en valores y un 16% menos en volúmenes, en comparación a 2011. En Europa, por la crisis están buscando mieles más baratas, como las chinas (US$1.000 menos la tonelada), aunque sean de inferior calidad.

En este contexto, muchos apicultores están dejando la producción e incluso está cayendo la cantidad de colmenas productivas. Tras meses de reclamos de la Mesa Apícola Nacional, a mediados de julio el Ministerio de Agricultura asignó $2,9 millones en préstamos no reembolsables para cooperativas apícolas en problemas.

“En la campaña 2011/12 hubo una merma importante de la producción de miel, hubo menos lluvias en algunas zonas productivas y eso afectó la floración”, asegura Ariel Guardia López, coordinador de la Unidad Apícola en el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense. Calcula que “podría haber un 10 o 15% de mortandad de colmenas respecto del año pasado”, pero que “podrían recuperarse si esta temporada es buena”. La provincia de Buenos Aires concentra un 41% de la producción nacional.

Pero el tema clave pasa por la suba de costos. “Observamos que los insumos apícolas tienen precios muy altos y si bien los precios internacionales de la miel a granel son muy buenos (unos 3.000 US$/tn), hoy está afectada la rentabilidad en el sector”, destaca Guardia López.

Perspectivas Un informe de abeceb.com pronostica “una reducción de la producción de miel para el año 2012”. Esta caída se explica, por un lado, “por los efectos de la fuerte sequía que tuvo lugar entre noviembre y enero, lo que redujo la cantidad de flores y la calidad del polen” y por otro, por “la baja rentabilidad que está teniendo el sector, por el fuerte incremento de costos y un precio planchado, lo que ha producido una merma de productores”.

Según datos oficiales, en 2008 había en el país 30.000 apicultores, que atendían unos 5 millones de colmenas y empleaban a 60.000 trabajadores, que llegaban a 90.000 en plena cosecha. Hoy la situación es bien distinta. Desde las asociaciones de apicultores señalaron a iEco que hoy no habría más de 15.000 productores y entre 2 y 2,5 millones de colmenas.

“Hoy la apicultura pasa por un problema estructural, está afectada la rentabilidad de los productores porque subieron mucho los costos”. Además, “por la soja fumigan con glifosato y se pierde toda la flora, lo que impacta en la apicultura”, señala Lucas Martínez, presidente de SADA.

El productor asegura que “vamos a empezar una temporada difícil esta primavera, porque muchos apicultores no están atendiendo sus colmenas”. La razón es económica porque ante la falta de rentabilidad muchos se diversifican. “Hoy vemos que hay gente que se dedicaba a la apicultura como actividad principal y que ahora, aunque conservan sus colmenas, trabajan con sus vehículos o tiene otra actividad”. En La Pampa, dice, de 300 apicultores hoy quedan 70.

Angel Dovico, titular de la Federación de Cooperativas de Apicultores (FECOAPI), tiene una mirada distinta, en parte, porque produce en Escobar, una zona que junto al Delta no fue tan afectada por el clima. “Queremos abrir nuevos mercados externos y aumentar el consumo interno”, se entusiasma. Hoy en el país se consumen apenas 250 gramos anuales por persona.

FECOAPI es uno de los siete consorcios de exportación constituidos recientemente. Participaron en rondas de negocios en Latinoamérica y cerraron trato para vender directamente en Africa, comenzando con Argelia.

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Fuente: iEco

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