20 de agosto de 2012 00:01 AM
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Las gotas orales son tan efectivas contra las alergias caninas como las vacunas parenterales

Las gotas son más fáciles de administrar y evitan el rechazo que produce las agujas.

Un estudio norteamericano parece indicar que la administración de gotas para la alergia debajo de la lengua de un perro puede ser tan eficaz como las inyecciones antialérgicas para el control de alergias en la piel.

En los perros, las alergias al polvo doméstico, polen y moho son la causa de la dermatitis atópica, una inflamación de la piel con picazón. Los perros, como las personas, pueden ser desensibilizados a través de “inmunoterapia” con vacunas parenterales o gotas que proporcionan pequeñas dosis del alérgeno para entrenar al sistema inmunitario a tolerar las proteínas extrañas. Ambas tecnologías tienen alrededor de un siglo de antigüedad, pero tanto para los seres humanos como para los animales, lo que se utiliza más comúnmente son las vacunas parenterales contra la alergia.

Sin embargo Douglas DeBoer, profesor de dermatología de la Universidad de Wisconsin-Madison Escuela de Medicina Veterinaria (Estados Unidos), ha realizado un estudio que trata alergias en la piel en 217 perros usando gotas para la alergia y ha constatado las ventajas de este sistema, según se señala en un artículo publicado en ScienceDaily.

DeBoer afirma que alrededor del 60% de los perros mejoraron significativamente. Las gotas se colocan bajo la lengua dos veces al día, mientras que las vacunas contra la alergia se inyectan cada 14 días más o menos. Tanto gotas como inyecciones se deben administrar bajo supervisión de un veterinario, y su costo es comparable.

Debido a que las gotas aparentemente actúan a través de un mecanismo diferente al de las vacunas contra la alergia, DeBoer afirmó que incluso ayudaron a los perros en los que habían “fracasado” las inyecciones.

Los perros, como las personas, rara vez pueden sufrir una reacción anafiláctica potencialmente mortal a las vacunas de alergia, lo que resulta en colapso y shock. Sin embargo, incluso los perros tratados en el estudio que habían tenido previamente una reacción tan peligrosa con la inyección, no la tuvieron con el método de las gotas bajo la lengua. “Las gotas parecen ser más seguras que las vacunas en este sentido”, concluyó DeBoer.

Aunque las gotas deben administrarse una o dos veces al día durante al menos varios meses, tienen grandes ventajas, dice el autor. “Muchos propietarios son reacios a las agujas y nunca considerarían dar inyecciones para la alergia, e incluso puede que su perro no haya sido diagnosticado por esa razón. Actualmente hay una opción que es muy fácil de usar.”

Por lo que respecta a los perros, según DeBoer “Las gotas tienen un sabor ligeramente dulce, por lo que a la mayoría de los perros en realidad les gusta. Los propietarios dicen que sus perros los consideran un lujo y correr hacia ellos cuando escuchan que la botella se abre. Con la aguja, aprenden a huir.”

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Fuente: PV

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