28 de agosto de 2012 23:09 PM
Imprimir

La nueva soja ya es legal

El anuncio de la aprobación legal para su uso comercial confirma la apuesta oficial a la biotecnología como una de las patas para cumplir el PEA 2020. Se brindaron detalles de manejo, el sistema de cobro de regalías y también se planteó la necesidad de una nueva ley de semillas.

La imagen de Yahuar y Basso posando para la foto junto con los máximos referentes de Monsanto parecía poco tiempo atrás más cercano al género de ficción que al de la agenda informativa.

Sin embargo, las cosas cambiaron. La multinacional mejoró su estrategia, la relación con los productores se hizo más fluida, y el Gobierno prometió la previsibilidad que justifique una millonaria inversión en Córdoba.

Y así, se autorizó su uso comercial. El 16 de agosto fue publicada en el Boletín Oficial la Resolución Nº 446/2012 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que autoriza a la soja con tecnología INTACTA RR2 PRO de Monsanto para su uso comercial en Argentina.

Pero lo que más ayudó a torcer el rumbo, fueron los secretos que esta nueva tecnología encierra: se trata de la primer soja desarrollada especialmente para Sudamérica. Otorga una solución más completa para el cultivo, reuniendo al mismo tiempo tres beneficios: Protección contra los principales insectos lepidópteros que la atacan (Oruga medidora, Oruga de las leguminosas y Barrenador del brote); Impacto potencial positivo en la productividad de variedades de soja con esta tecnología (se estima un 11 % más); y Tecnología Roundup Ready 2, que aporta tolerancia al glifosato. Esta tecnología permitirá seguir aumentando la productividad del cultivo, reduciendo a su vez el impacto ambiental debido a la menor utilización de insecticidas.

“Sin dudas, esto es gran paso en el camino hacia el lanzamiento de la tecnología en el país; camino que hemos venido construyendo junto a la industria semillera, los productores y el resto de la cadena para hacer realidad INTACTA RR2 PRO en Argentina”, destacó Bernardo Calvo, Presidente de Monsanto Latinoamérica Sur. “Hoy vemos con agrado que se están dando las condiciones necesarias para avanzar con un nuevo modelo de negocios que reconozca la propiedad intelectual a las invenciones tecnológicas en soja. Así, continuaremos trabajando junto a los productores y a toda la cadena para contar con un modelo consolidado al momento del lanzamiento comercial de la tecnología”.

La multinacional, junto con todos los actores de la cadena, se encuentra finalizando un proceso de consenso que permita el establecimiento de un modelo de negocios que reconozca y respete los derechos de propiedad intelectual sobre las tecnologías patentadas, de modo de estar en condiciones de lanzarla comercialmente en el año 2013 en el norte del país.

Hay que poner

Para Lorenzo Basso, secretario de Agricultura dela Nación, uno de los objetivos del PEA 2020 es la producción de 160 millones de tn. de granos como un hito productivo; y para lograrlo respetando las variables ambientales (y sabiendo que no podremos expandir grandes superficies), “no nos queda más remedio que apelar a estas tecnologías, sobre todo a la hora de la conservación del recurso suelo y el agua como un elemento fundamental. Nos planteamos que una de las herramientas de tantas que el productor tiene a mano es la biotecnología, y dentro de ésta hemos puesto en marcha un área que estaba un poco relegada de la dinámica de trabajo, logrando la aprobación del evento Nº 27”, destacó. Para Basso, la biotecnología es una herramienta importante para los productores y para la disminución del uso de plaguicidas. “La semana pasada aprobamos el evento 20 en maíz, con lo que hemos superado a Brasil en este cultivo. Si queremos llegar a los 162 millones de tn., el maíz y sorgo son cultivos muy importantes. Esto es agregado de valor, crear semillas nuevas también lo es y nos posiciona de una mejor manera”, concluyó.

Envión político

Por su parte, Norberto Yahuar, ministro de Agricultura, remarcó el tema de la seguridad alimentaria. “Cuando uno ve lo que ocurre en el mundo con la sequía y empieza a faltar alimento que se encarece, empezamos a preocuparnos, porque no sólo es la falta de alimentos en Africa o Asia, sino también puertas adentro de las grandes potencias”, analizó. Según Yahuar, en los próximos 40 años deberemos alimentar a 1.000 millones de personas, y es un desafío para promover desde estos países. “Se viene una época nueva en el mundo, con variables relacionadas con la ciencia y las nuevas tecnologías, la energía y la generación de alimentos. Quienes tienen la responsabilidad de conducir el Estado y el sector privado debemos proveer herramientas tecnológicas para producir. El Ministerio avanza en jornadas de trabajo con la intención de un borrador de una ley de semillas para cualquier país que pretende ser serio a la hora de producir alimentos, y estamos avanzando y seguramente en los próximos meses tendremos listo ese proyecto”, anunció.

“Estamos instrumentando un nuevo proceso y una nueva relación con el campo, trabajando con los que integran las cadenas de producción e industrialización. Y este es un trabajo silencioso, donde el Estado debe reconstruir un proceso de confianza con todos los sectores”, agregó. El mismo se está llevando adelante con distintas cooperativas, con la impronta apuntando a los pequeños y medianos productores. Asisten a las reuniones con funcionarios de otros países, como cuando vamos a buscar otros mercados, y esto tiene que lograr restablecer la confianza, hemos dado señales claras con la liberación del trigo primero y luego de maíz, y si esto le agrega la gran posibilidad de la Argentina de tener una muy buena producción de soja, son los primeros pasos para cumplir el PEA 2020. Argentina no es formadora de precios, pero tenemos la obligación de cuidar el recurso de la mesa de los argentinos. Si queremos hacer las cosas bien debemos seguir siendo exigentes para tener la mejor calidad del grano”, analizó.

Manejo

Pablo de la Fuente, de Monsanto, por su parte, brindó los detalles de la “letra chica” del acuerdo. “Estábamos convencidos que esto iba a pasar. Gracias a la premura de la aprobación, este año esteremos haciendo 86 ensayos con el productor para poder ir evaluando el beneficio. Arrancaremos en el norte, donde la presión de insectos es mayor. La próxima campaña 2013/2014 la esteremos lanzando comercialmente, y al año siguiente a nivel país”, anticipó.

También explicó que participan otros semilleros como Nidera y Don Mario, quienes acompañarán el próximo año el lanzamiento comercial. “Esto es una demostración de la colaboración de toda la industria en la biotecnología: semilleros, multiplicadores, acopios, exportadores, Gobierno. El héroe de todo esto es el productor, que será el principal beneficiado”, dijo.

Respecto al manejo, explicó que el perfil del producto no es diferente al anterior respecto a malezas resistentes. “Creemos que esto se soluciona con planteos integrales. En 2 años habrá soja resistente a Dicamba. Hasta entonces creemos que podemos trabajar en conjunto. Hay otras marcas que también están trabajando. El tema es grave, por eso aconsejamos rotar, usar herbicidas, y usar la biotecnología, atacando por todos lados”.

Consultado sobre el germoplasma, dijo: “tenemos germoplasma en EEUU y en Brasil, y no lo podíamos tener acá, en parte no era posible porque es difícil justificar una inversión ante productores de otros países que están pagando. Pero eso va a cambiar, esto nos habilita para competir. El germoplasma es de arquitectura abierta, para que otras empresas la trabajen y mejoren por su cuenta, semilleros argentinos ya disponen de variedades argentinas”.

En cuanto a los refugios, describió que se deberán aplicar de manera estructurada a 800 m., y que ocupen el 20 % del lote que no siembra de INTACTA. “Vemos que en lugares fríos podría haber refugios menores, pero lo importante es que sobrevivan allí suficientes insectos susceptibles que se crucen con los resistentes, y que su cría sea susceptible; sino pasa lo mismo que con las malezas: si forzamos el ciclo podemos aumentar la resistencia.

 

La nueva soja ya es legal

 

Conferencia de prensa. El evento fue la excusa para dialogar con un funcionario nacional de primer orden. Foto:Gentileza

 

 

¿Cuánto valdrá?

Una de las preguntas difíciles de responder estuvo centrada en este tema, ya que la RR1 no se paga en Argentina. “El valor se calculará en base al valor adicional versus la tecnología disponible (RR1). En el ahorro en insecticidas, el aumento de productividad, el monto se divide en tres: dos tercios van para el productor, y un tercio es lo que tendrá que pagar para acceder a esa tecnología, y de ese tercio se va distribuyendo entre los actores de acuerdo a la participación en la cadena. Siempre queda libre el RR1, donde habrá también un trabajo superador, ya que INTACTA exige entre el 15 al 20 % de refugio, por eso creemos que viene a aumentar las opciones del productor”, finalizó de la Fuente.

Fuente: El Litoral

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *