29 de agosto de 2012 10:41 AM
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“Apostar al maíz en esta campaña traerá efectos positivos”

Pablo Pussetto, de Fertilizar, indicó que mejoraron los perfiles, la relación insumo/producto y el márgen bruto del cultivo de maiz. De yapa, el impacto sobre el suelo.

Fertilizar analizó la situación actual de la campaña local de maíz 2012/ 2013, en la que las expectativas de siembra parecen distanciadas del análisis meramente económico. Más allá de los malos resultados productivos de la última campaña, la sequía del hemisferio norte generó una ventana de oportunidad muy interesante para este cultivo. Desde la entidad, señalaron que las condiciones climáticas y económicas, por un lado; y los paquetes tecnológicos (genética, fertilizantes y fitosanitarios) por otro; posibilitarán lograr maíces de altos rendimientos y calidad en toda la región maicera argentina.

Entre los factores positivos que prevén un escenario favorable para el maíz, se destacan las condiciones de humedad óptima para la siembra, un pronóstico favorable para el verano; precios internacionales muy por encima de los valores históricos (sequía EEUU y EU); la apertura del mercado en 15 millones de toneladas y las relaciones insumo/producto muy favorables (principalmente nitrógeno y fósforo). Esto se complementa con una muy favorable relación de precios soja/maíz, que es la menor de los últimos años, permitiendo al maíz lograr mejores valores de margen bruto por hectárea que el cultivo de soja, en muchas regiones del país.

Pablo Pussetto, Presidente de Fertilizar, profundizó sobre algunos de estos factores que representan una oportunidad para la campaña de maíz 2012/2013. Así, comentó que se revirtió la falta de humedad y hoy los perfiles están cargados adecuadamente de humedad, lo que permite pensar en altos rendimientos; así como también los pronósticos en este aspecto, para el resto del período del cultivo, también son alentadores.

En cuanto a la relación insumo/producto (la cantidad de toneladas de maíz necesarias para comprar una tonelada de fertilizante), el Directivo destacó que son muy favorables. “Si analizamos puntualmente la relación de precios entre el maíz y el fertilizante fosfatado (MAP o SSP), es muy buena. Esto nos hace pensar en que se podrían aplicar dosis más cercanas a la reposición que a la respuesta, lo que haría mitigar el impacto de la extracción de nutrientes que se viene realizando con las sucesivas campañas agrícolas”.

Otro de los factores analizado fue el del margen bruto de los distintos cultivos, ya que esta comparación es la que pone costo de oportunidad a la tierra agrícola. En el caso del maíz, se mostró que existe un muy buen margen. “El margen bruto del cultivo me maíz mejoró en forma sustancial en los últimos 90 días con un aumento de precios de cosecha que no fue acompañado por un aumento de los principales insumos. De esta manera el margen bruto proyectado es muy favorable y compite en forma exitosa con la alternativa de soja de primera”, comentó Pussetto.

Asimismo, el Directivo mencionó la importancia de considerar la disponibilidad de nutrientes, señalando que actualmente los suelos tienen bajos niveles de fósforo disponible en toda la región maicera; así como también, a diferencia de la campaña anterior, los perfiles se encuentran con bajos niveles de nitratos, por las lluvias ocurridas previas a la siembra.

Según Fertilizar, sembrar maíz también tendrá un impacto positivo sobre el suelo y la producción, ya que en general, el maíz balancea los aportes de nitrógeno y fósforo que se hacen con las extracciones y mejora el rendimiento de los cultivos sucesores, principalmente en soja.

“Apostar al maíz en esta campaña traerá efectos positivos adicionales muy importantes ligados a conservación de nuestro principal recurso, el suelo, ya que podremos recomponer en alguna medida el enorme desequilibrio de carbono que se está produciendo desde hace años con las rotaciones totalmente desequilibradas. El maíz posibilita un mayor aporte de rastrojos – en cantidad y calidad- y una mejor porosidad de suelos por su sistema radicular “, agregó Pussetto.

Por otra parte, desde Fertilizar mostraron los resultados de una encuesta sobre la intención de siembra de los distintos cultivos realizada en el mes de mayo, en la que se registraba un 4 % de caída de la superficie de sembrada de los cultivos extensivos, indicando para el maíz un descenso del 10 %. En este sentido, las autoridades remarcaron que en los últimos meses, el contexto cambió, por lo que se prevé que esta situación mejore a favor de la siembra de maíz.

Además, compartieron las cifras proyectadas de consumo de fertilizantes para 2012 en Argentina para todos los cultivos, alertando que se estima un descenso de la demanda de fertilizantes de entre un 10 y 15% respecto de 2011, alcanzando una cifra cercana a las 3,3 MM de toneladas. “Si bien consideramos que la demanda del segundo semestre será sostenida, no se logrará revertir la caída de la primera mitad del año. Lamentablemente no estamos construyendo fertilidad, sino yendo en sentido contrario”.

Novedades técnicas en el manejo del cultivo de maíz

Para complementar la disertación de Fertilizar estuvo presente el Ing. Agr. Msc. Gabriel Espósito de la Cátedra de Producción de Cereales de la Universidad Nacional de Río Cuarto, quien disertó sobre los últimos avances en el conocimiento técnico del manejo de este cultivo. El experto señaló que en la Pampa Húmeda se pueden utilizar dos fechas de siembra de maíz, una temprana de septiembre/octubre y otra tardía en diciembre. La conveniencia de utilizar una u otra fecha dependerá del año y/o la calidad del lote. “La siembra temprana tiene un mayor potencial, pero menor estabilidad y la tardía, requiere de una menor inversión, pero estamos resignando potencial de rendimiento”, destacó.

El especialista señaló que el factor determinante para la decisión de la fecha de siembra es la lluvia que se da entre noviembre y enero, y no la acumulada a la siembra, tal como quedó demostrado en las últimas dos campañas. Por eso, resaltó que es muy importante tener un pronóstico, considerar si será un año niño o niña, para definir la fecha de siembra y logar un mayor rendimiento del cultivo. “Por esa razón este es el año ideal para el maíz temprano: perfiles cagados entre 90 y 200 mm de agua útil y perspectivas de buenas lluvias para el resto de las etapas del cultivo”. Por otra parte, Espósito dio recomendaciones de fertilización de maíz para ambas fechas, para lo que propone realizar el manejo de nutrientes por ambiente. Destacó como los principales nutrientes que requiere este cultivo al nitrógeno, fósforo, azufre, y zinc. En cuanto al zinc, mencionó que logró respuestas promedio de 500 kilos por hectárea con una muy alta frecuencia en su área de influencia. Según sus investigaciones en algunas campañas la dosis óptima de nitrógeno es el doble de la que utilizan los productores. Mostró datos de interacción de azufre y nitrógeno, “incluir el azufre en el paquete de fertilización tiene un costo muy bajo y mejora la eficiencia de absorción de nitrógeno”. También mencionó respuesta a calcio, magnesio y manganeso.

Espósito comentó que en el manejo de la fertilización es muy importante tener en cuenta la fecha de siembra, ya que en las siembras tardías puede disminuirse el nivel de uso de fertilizantes, relacionado a la mayor cantidad de nutrientes que pueden aportar los suelos que tengan buenos contenidos de materia orgánica.

Por último el investigador mostró avances de su investigación en manejo sitio especifico en maíz, mostrando el enorme potencial que tiene esta práctica en su zona de influencia. La mejora de eficiencia de aquí en más depende en gran medida de la adopción de este manejo en los campos. “Hay un crecimiento continuo en esta adopción que a mi entender hoy puede abarcar el 15% de los campos de nuestra región”.

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