1 de septiembre de 2012 09:52 AM
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En el escenario de la cosecha gruesa asoma una certeza: más soja

Más allá de las dificultades para implantar cultivos en lotes encharcados o inundados de varias zonas, el panorama inicial de siembra de granos gruesos 2012/2013 confirma nuevamente la preferencia de los productores hacia la soja, con menor inclinación hacia el maíz y el girasol. A pocos días iniciar la siembra de maíz en la región […]

Más allá de las dificultades para implantar cultivos en lotes encharcados o inundados de varias zonas, el panorama inicial de siembra de granos gruesos 2012/2013 confirma nuevamente la preferencia de los productores hacia la soja, con menor inclinación hacia el maíz y el girasol.

A pocos días iniciar la siembra de maíz en la región pampeana, se notan dos conductas entre los agricultores. Por un lado, hay casi nulo interés por el cultivo por parte de los arrendatarios, que no quieren hacer frente al alto costo de implantación y a las dificultades de comercialización que pueden ocurrir si los exportadores se retiran del mercado.

Por el otro, algunos propietarios que realizan el cultivo por administración le destinarán algunas hectáreas para mantener la rotación, apoyados en la humedad disponible y en la posibilidad de cerrar ventas a US$ 190/200 por tonelada para la época de cosecha.

Altos costos del maíz

Para los arrendatarios, los altos costos del maíz son un escollo difícil de sortear. Un técnico de la zona núcleo presupuestó 550 dólares por hectárea entre implantación y protección del cereal, como consecuencia de sumar 180 dólares por hectárea de semilla; 250 dólares de fertilizantes y 30 dólares de siembra, más los herbicidas, insecticidas y fungicidas necesarios de acuerdo con las características de la campaña.

Ese importe contrasta con los 260 dólares por hectárea de una soja básica y los 400 dólares por hectárea de una más intensiva, que incluye aplicación de yeso y fertilización que brinde plena recuperación de lo que extrae el cultivo por año.

En zonas donde no hay encharcamientos ni inundaciones tras las últimas lluvias, pero sí un perfil bien recargado, muchos productores que realizarán maíz por administración dedicarán un 70-75 por ciento de la superficie a siembra temprana, pese a que hay muchas ofertas de semilleros con precios atractivos para ventas a partir del 1° de noviembre. Este comportamiento contrasta con el 50 y 50% del año pasado, mucho más seco a igual época del año.

Menos girasol

Por otro lado, en las zonas que permiten varios cultivos estivales -por ejemplo, el sur de Santa Fe- muchos productores están planificando una reducción del área sembrada con girasol, provocada por su menor precio relativo respecto de los vigentes para la soja y el maíz; por las mermas de rendimientos por ataques de palomas, y por los riegos de enfermedades en una campaña que pinta como muy húmeda.

Algunas hectáreas también serán destinadas al sorgo granífero en los planteos más conservadores y en los campos mixtos, para poner un piso de ingresos al sistema productivo. Sin embargo, hay conciencia de que, en un año húmedo, a la genética del sorgo le costará competir con la de maíz en los potreros de mayor potencial de rendimiento

Los agricultores con peores perspectivas en 2012 son los que optaron por la cebada en zonas que han soportado lluvias excesivas en los últimos días, como el oeste, centro, este y el sur de Buenos Aires, entre otras. Con agua a la vista en los lotes desde hace varios días, sobre una especie que no tolera anegamientos prolongados, las posibilidades de fuertes pérdidas de rendimiento aparecen repetidamente en las conversaciones de muchos productores..

Fuente: La Nacion

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