3 de septiembre de 2012 17:26 PM
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Granos : Estamos entrando en la fase final

  El mercado está entrando en la fase final del problema productivo que se generó en maíz y soja del hemisferio norte. La cosecha se está iniciando, y con esto se va a develar la última incógnita sobre la oferta de estos granos: el rinde. Todavía existe bastante incertidumbre ya que la seca fue de […]

 

El mercado está entrando en la fase final del problema productivo que se generó en maíz y soja del hemisferio norte. La cosecha se está iniciando, y con esto se va a develar la última incógnita sobre la oferta de estos granos: el rinde. Todavía existe bastante incertidumbre ya que la seca fue de proporciones inéditas y la pregunta es que tan bajos esos rindes pueden ir. En Argentina ya transitamos por este doloroso proceso, donde finalmente primaron las noticias negativas.

 

Mientras tanto otro partido se está disputando y es el de la demanda. Las exportaciones semanales norteamericanas hacen pensar que mientras en maíz y trigo los compradores internacionales han reaccionado comprando menos ante precios más altos, esto no está pasando con la soja, donde las ventas al exterior siguen muy firmes. En el mismo sentido se sigue presionando para que EEUU reduzca el consumo obligatorio de etanol ayudando así a destrabar el problema de escases del mercado.

 

En lo que hace a trigo, si bien los stocks mundiales son abundantes, están habiendo problemas puntuales con varios países. Europa del Este tuvo una seca importante lo que afectó la cosecha fina que se está recolectando. Allí vemos que sus exportaciones estuvieron hasta ahora muy firmes, pero con menor cosecha, no podrán sostenerlas y se espera que de un momento a otro Rusia limite sus embarques de trigo, dejando desabastecidos a sus clientes en el norte de África. Pero también se reportan problemas en Australia por sequía, mientras que en EEUU es tiempo de comenzar con la siembra de trigo de invierno y la seca no ha dado tregua. Por estas razones el trigo conserva sus bríos. Además es ayudado por los buenos precios del maíz, que le dan ímpetu.

 

Otro de los elementos que debemos considerar es que si bien priman los elementos alcistas, los precios ya han subido muchísimo, se encuentran en máximos históricos, y los fondos de inversión han acumulado posiciones compradas enormes, dentro de las cuales han tenido en la semana hasta el miércoles pasado una toma de ganancias sobre esas posiciones. La pregunta es si esta toma de ganancias seguirá profundizándose. Dado que todavía están llegando noticias altisonantes de los bajos rindes en EEUU, es posible que esto demore algo más en producirse, pero el poder de fuego que tienen estos operadores es enorme, y en algún momento la enorme posición comprada deberá reducirse para realizar las ganancias acumuladas que son muy importantes.

 

Pensando en la siguiente instancia del mercado, estamos entrando en la siembra de la campaña gruesa de Sudamérica. Lo que estamos viendo desde Argentina, que los precios del maíz tientan a hacer más cereal a costa de la oleaginosa, es la señal que los precios internacionales están dando y que sería captada no solo por Argentina sino también por Brasil y otros países. Y el mundo necesita de una gran cosecha de oleaginosas para recuperar la oferta en el mercado. De hecho el mercado cuenta que esto pasará y podemos ver eso en el abultado diferencial que hay entre la soja disponible y la futura.  Por ello a nuestro criterio sería necesaria una recomposición del precio relativo maíz / soja favoreciendo a la oleaginosa para que los productores hagan lo que es necesario: recuperar la oferta de oleaginosas.

 

Al mismo tiempo se comenzarán a plantear los planes de siembra en EEUU para el ciclo 2013/14, y allí viene una sorpresa: los primeros sondeos privados muestran a los productores norteamericanos pensando en hacer más soja y menos maíz. Recordemos que EEUU es el gran productor mundial de maíz. No es sencillo remplazarlo cuando tiene un problema productivo como el de este año, pero además se necesita que vuelva a sembrar el año próximo para que la situación que estamos viendo se revierta.

 

Con todo esto lo que ha sucedido esta semana en materia de precios es un mercado mucho más chato, que fue alternando subas y bajas, en el cual la soja ha ido recuperando terreno perdido frente al maíz y el trigo. Podemos esperar que esa tendencia continúe. Especialmente si se produce una toma de ganancias, la que se expresaría con mayor fuerza en maíz y en soja de posiciones viejas.

 

En el mercado local se alcanzaron precios ópticos de 2.000 $/tt, los que generaron ventas, pero también desconcierto. La pregunta es ¿hasta donde van a llegar los precios? Tras una campaña muy mala, los productores quieren maximizar su ingreso en pos de recuperar el terreno perdido, lo cual no es fácil ya que las mermas en rinde redujeron la disponibilidad de granos. De hecho si bien es cierto que quedan unas 10 mill.tt. de soja en el mercado, esto es sólo un 25% de una cosecha muy menguada, e históricamente ese porcentaje es mucho mayor. Los productores han vendido mucho más que otros años. El hecho de que exista esa retención no es una cuestión de especulación, sino que responde a las condiciones naturales de un mercado donde el ingreso de la mercadería se da sólo una vez al año, y en donde la misma debe dosificarse hasta que llegue la nueva campaña

 

Planteamos el párrafo anterior especialmente porque se ha hecho foco en que el Gobierno Nacional está necesitando que las liquidaciones de divisas se activen para abastecer el mercado de dólares. Estamos hablando de unos 6.400 millones de dólares, fruto de multiplicar el valor FOB por la mercadería pendiente de venta. En tanto el 35% de ese importe correspondería a derechos de exportación que el Gobierno también necesita recaudar.  Este martes está pautada la reunión de exportadores con el Gobierno para realizar el análisis de cuanto maíz adicional de la campaña 2011/12 se podría permitir exportar, y se han visto movimientos llamativos previos a la misma. Se han invitado a instituciones que generalmente no participan de esa reunión, y a referentes políticos del sector como Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina. Esto hace pensar en el tipo de anuncios que podrían hacerse.

 

De todas formas es bueno recordar que la necesidad tanto de dólares para abastecer el mercado de divisas, como de pesos para las arcas del estado no es en el fondo un problema que pueda achacárseles a los productores, que de hecho han vendido más de lo que otros años hacen para esta época del año, sino que es un problema del exceso de demanda sobre esos mercados. En el caso de las divisas por el pago de la deuda externa con reservas y del atraso cambiario que vuelve a las importaciones más interesantes. En el caso de la recaudación por el continuo aumento del gasto público en manos de un Gobierno paternalista y clientelista que va agotando todas las “cajas” que va encontrando a disposición, y va buscando nuevas, destruyendo a su paso la actividad privada que origina estos recursos.

 

En tanto el mercado de maíz se estabilizó en los precios de cosecha nueva en los 200 U$S/tt. Los exportadores podrían trasladar incluso algo más que este valor. Sin embargo tratan de no precipitarse y de absorver toda la intención de venta que este nivel de precios origina. Lamentablemente no se han actualizado las estadísticas de compras del sector exportador, pero por estimaciones del mercado se piensa que estos actores habrían adquirido unas 4 mill.tt. de maíz nuevo. Siendo pesimista con la producción, y tomando un buen nivel de consumo interno en el cálculo, podemos estimar que habría espacio para exportar no menos de 10 mill.tt. de maíz, con lo que todavía hay saldo exportable remanente como para que los exportadores compren. Mientras esto pase, y los precios internacionales no tengan visión bajista, no hay razones para apurar las ventas de maíz, aunque tampoco debería dejarse pasar estos niveles de precio. Es necesario en los números “ópticos” ir haciendo promedio de ventas, ya que cuando llegue el momento de vender todo el mundo estará tentado de hacerlo y esto podría generar una caída de precios, ya que cuando suene la campana los exportadores saldrán rápidamente.

 

En lo que hace al trigo  la situación es distinta, ya que las operaciones de los exportadores habrían minado la capacidad de exportación. No hay mucho tiempo adicional aquí para demorar ventas. Esto por un limitante interno más que por uno externo. Sin embargo como ya se ha vendido una proporción importante del trigo, el problema es que pasa si no se puede vender más por una cuestión de riesgo productivo? En ese caso no quedará otra más que dejar pasar lo oportunidad, tratar de cargar para los negocios concertados con la exportación el trigo de inferior calidad (obviamente cumpliendo los requerimientos mínimos) y guardar el remanente a la espera de que vuelva a pasar lo que vemos con el trigo viejo: la baja disponibilidad de mercadería hace que los precios mejoren pero en negocios muy puntuales y que deben negociarse uno a uno, en donde la mejor arma es una buena calidad, que es lo que los molineros más necesitan en esta coyuntura.

 

Fuente: Dante Romano, Director Académico Centro de Gestión Agropecuaria Fundación Libertad

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