4 de septiembre de 2012 14:43 PM
Imprimir

Polilla de la Vid: hay 35 mil hectáreas bajo cuarentena

Con los resultados del último monitoreo de la Red Oficial de trampas para la detección de Polilla de la vid (Lobesia Botrana) a la vista, el Senasa confirmó que las áreas cuarentenadas por la presencia de la plaga comprenden 35 distritos de Mendoza y en total representan unas 35 mil hectáreas de la superficie vitícola provincial.

Las localidades en cuarentena se distribuyen entre los oasis Norte y Este de la provincia, entre Guaymallén, Luján de Cuyo, Godoy Cruz, San Martín, Rivadavia, Maipú y Junín. Por su parte, se detectaron focos en tal condición ubicados en los mismos departamentos, además de Las Heras, Lavalle, Santa Rosa, La Paz, Tupungato, Tunuyán y San Rafael.

Al comenzar la última campaña, las zonas bajo cuarentena eran, entre otras, parte de la Primera Zona vitivinícola, La Paz, el resto del oasis Norte-Este, Valle de Uco (Tunuyán), y algunos distritos de San Rafael. En la misma medida hay un ajuste de lo que se llama “sensibilización del trampeo”, es decir, la cantidad de trampas para captura o caída de insectos por hectárea.

No a la “cadena perpetua”

Así lo explicó Carlos Lehmacher, director de Centro Regional Cuyo Senasa, quien además señaló que el criterio para declarar la cuarentena también cambió. “Ahora se declara en la totalidad de los distritos donde la presencia de insectos supera el 60 por ciento; antes si una trampa registraba capturas, se cerraba en un radio de 1 kilómetro. La idea
es simplificar la actividad del monitoreo. Aún así, los productores que se inscriban en el Registro van a poder exportar fruta a otras regiones del país siempre que no hayan habido capturas en un año”, consignó.

Es que el cambio de criterio también alcanza a la condición exigida para salir de la cuarentena. Según Lehmacher, “hasta la campaña pasada se hablaba de ingreso en cuarentena, pero no de la salida. Habiendo un año con tratamiento (confusión sexual con hormonas) sin caídas, y otro sin tratamiento con igual resultado, el productor puede salir del área declarada. Hasta ahora era casi como tener cadena perpetua”.

Dispersión y control sorpresa

Para el coordinador de Sanidad Vegetal del organismo en la región, Carlos Doncheff, el monitoreo habitual del Programa de Control y Erradicación de Lobesia Botrana confirma una mayor dispersión sobre todo hacia la zona Este, pero también al Sur, lo que se traduce en 35 mil hectáreas bajo cuarentena. A criterio de los técnicos del Senasa, la principal explicación es la falta de un mayor control sobre el transporte de la uva afectada por la plaga.

“Fue lo que se pudo analizar con la Comisión de seguimiento de la plaga. En ese marco, se duplicó la cantidad de trampas en toda la Provincia hasta superar las siete mil”, remarcó Doncheff, quien hace hincapié en la importancia del tratamiento químico para la primera y segunda generación de la Lobesia. Pero ¿qué hacer para hacer más eficiente el control de la propagación entonces? El director regional de Senasa advirtió que en un trabajo coordinado con Gendarmería e Iscamen “empezarán a implementarse con controles sorpresa en ruta”.

Asimismo, seguirán vigentes las sanciones de hasta $ 2.000 por hectárea a productores vitícolas de las áreas monitoreadas que incumplan con el tratamiento fitosanitario en viñedo e incluso de la materia prima que quieran comercializar fuera de ellas. En cuanto al modo de quedar afuera de la restricción de Senasa, Doncheff anticipó que “se va a notificar a los productores del Valle de Uco, San Rafael y Alvear que trataron y no tuvieron capturas, para que este año no hagan tratamiento y, de seguir así, se levantará la medida”.

Fuente: Los Andes

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *