5 de septiembre de 2012 17:25 PM
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Nueva hendija: los profesionales y ejecutivos apelan a un “as bajo la manga” para tarjetear en el exterior y esquivar el recargo

A menos de una semana de la implementación del pago a cuenta del 15% en concepto de Ganancias o Bienes Personales, algunos ya encontraron una nueva “filtración” al "cepo" cambiario, que les posibilita convertir sus operaciones a dólar oficial. ¿De qué se trata? La opinión de los expertos.

A pocos días de la entrada en vigencia del recargo del 15%, en concepto de Impuesto a las Ganancias o Bienes Personales que recae sobre las compras en el exterior realizadas con tarjetas de débito, crédito o a través de un portal de Internet, los argentinos ya encontraron una nueva “filtración” al “cepo” cambiario.

Sucede que, según fuentes consultadas por iProfesional.com, “desde el viernes a la fecha se duplicaron los pedidos de extensiones de tarjetas corporativas”. Y esto no es casual.

De hecho, no son pocas las personas que vienen consultando sobre “qué sucede con los consumos realizados con estos plásticos”.

Del lado de los expertos tributarios, la respuesta no se ha hecho esperar. Ocurre que la normativa, emitida el viernes pasado, deja una “puerta abierta” ya que permite a los usuarios de estos medios de pago abonar las compras en el exterior al tipo de cambio oficial y trasladar el recargo del 15 por ciento.

Incluso, si bien parece que esto sería posible para quienes ejercen cargos ejecutivos o son empleados de alto rango, los expertos consultados aseguran que es muy probable que aumenten los encargos de parientes, amigos o novias de los titulares de estos plásticos.

Picardía criolla
Según el consultor tributario y previsional, Alberto Romero, la forma en que se evita el recargo sobre las compras en el exterior con plásticos o vía Internet es utilizando “tarjetas de crédito corporativas”.

Éstas son las que las empresas otorgan a empleados de alto rango para, por ejemplo, afrontar gastos cuando realizan viajes de negocios al exterior.

“El directivo debe efectuar sus compras en el extranjero con ese medio de pago, tal como las hacía hasta el viernes pasado, fecha de entrada en vigencia de la nueva norma”, precisa el especialista.

Y aclara: “De regreso del viaje, el ejecutivo deberá reembolsar a la empresa el monto correspondiente a los gastos, ya que el 15% en Ganancias será computado por la compañía, titular de la tarjeta de crédito y de la extensión otorgada al dependiente”.

De hecho, así lo establece la polémica resolución general 3.378, dada a conocer el pasado viernes: ”Serán pasibles de la percepción los sujetos residentes en el país —personas físicas o jurídicas, sucesiones indivisas y demás responsables— que resulten titulares de las tarjetas de crédito y/o de compra”.

Asimismo, la normativa indica que “las percepciones practicadas tendrán, para los sujetos pasibles (…) el carácter de impuesto ingresado y serán computables en la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias o, en su caso, del Impuesto sobre los Bienes Personales, correspondientes al período fiscal en el cual les fueron practicadas”.

En consecuencia, puntualiza Romero, “en el caso de las tarjetas corporativas, la empresa es la titular de las extensiones otorgadas a los ejecutivos”.

Percepciones y gastos
Los especialistas consultados por iProfesional.com explicaron brevemente qué dice la normativa vigente al respecto.

Desde el estudio Aguirre Saravia & Gebhardt Abogados, Facundo Montiel y Esteban Aguirre Saravia indican que cuando la tarjeta corporativa sea utilizada por el empleado para fines que tienen relación con el cumplimiento de sus funciones, las percepciones que pudiera aplicar la empresa emisora de los plásticos podrán ser deducibles por la compañía a la cual pertenece el usuario.

Cuando el empleado cancele una compra con este medio de pago, será la empresa quien podrá tomar como anticipo el 15%, “pues la resolución sólo considera sujetos pasibles a los titulares de las tarjetas”, destacan.

En tales casos, según los especialistas, “serán los particulares quienes ajustarán cuentas con la empresa del modo que consideren más conveniente”.

Una de las posibilidades planteadas desde Aguirre Saravia & Gebhardt Abogados es que el ejecutivo se haga cargo del bien adquirido -abonando a su vuelta el importe a la empresa-, y que la firma tome por su cuenta el monto percibido y lo aplique al momento de la determinación del Impuesto a las Ganancias o en Bienes Personales.

En el mismo sentido, se manifiesta Iván Savovsky, director del Estudio Sasovsky & Asociados, quién remarcó que “sin dudas, el que se queda con el 15% es la compañía dueña de la tarjeta”.

Sin embargo, el especialista planteó otro interrogante: ¿Corresponde que la empresa compute como deducible de Ganancias el gasto generado?

“El debate se abre respecto del destino de la compra. Es decir, si se utiliza para la generación de actividades gravadas de la empresa o no. Y, por lo tanto, si la firma podrá descontar dicho gasto de la declaración del gravamen”, indica.

Ocurre que, de ser así, las compañías podrán reducir aún más el pago del gravamen que recae sobre ellas.

En el primer caso -es decir, cuando generan gastos relacionados con la actividad gravada-, para el experto, “es lógico que el cómputo se haga en cabeza de ellos. El gran interrogante es qué sucede con la tarjeta corporativa cuando se utiliza para compras personales de quienes viajen”.

“En este caso, el límite va a estar dado por la decisión empresarial de que se deduzca o no en las liquidaciones de las sociedades. Lo que no produce duda alguna es que la empresa se podrá computar igual los cargos de la percepción del 15%, aún cuando el importe en cuestión sea no deducible”, concluye.

Un ejemplo numérico
A fin de graficar la situación, Romero explica qué sucedería con un profesional que viaja a Estados Unidos a cerrar un negocio:

Consideremos que decidió comprar bienes por u$s100 utilizando la tarjeta de crédito corporativa. A tal operación, de acuerdo con los nuevos controles de la AFIP, se le debe sumar un 15% de anticipo en Ganancias que -para este caso- equivale a 15 dólares.

Al pisar nuevamente suelo argentino, el ejecutivo deberá reembolsar a la empresa sólo los u$s100 convertidos al tipo de cambio oficial, que es el utilizado por la tarjeta para efectuar la respectiva liquidación.

En tanto, el recargo equivalente a u$s15, convertido al mismo tipo de cambio, será computado por la empresa, que luego lo utilizará para reducir el monto de Ganancias a pagar al momento de la declaración jurada anual.

En resumen, según el experto, “quienes compraron bienes lo hicieron al valor del dólar oficial y evitaron soportar el 15% del pago a cuenta en el tributo ya que éste fue absorbido por la empresa”.

Las tarjetas en la mira
Complementariamente a la resolución general 3.378, el Gobierno decidió emitir otra norma para aumentar el cruce de datos vinculados con operaciones realizadas con tarjetas por parte de los contribuyentes.

A tal efecto, emitió la resolución general 3.375, donde el organismo a cargo de Ricardo Echegaray eliminó el tope a partir del cual las empresas emisoras de los plásticos estaban obligadas a enviar un pormenorizado detalle de los clientes. 

Ocurre que el nuevo marco normativo dispone que dichas compañías deberán declarar mensualmente el listado de los consumos locales y los efectuados en el exterior sin límites de monto, cuando hasta el mes pasado sólo estaban obligadas a proporcionar datos de quienes gastaran más de $3.000 mensuales.

Esta medida había sido adelantada por iProfesional.com, cuando informó que el fisco estaba evaluando reducir el límite, mientras buscaba otras formas de generalizar aún más el seguimiento (Lea más: Lupa oficial sobre los plásticos: la AFIP profundizará el control sobre gastos con tarjeta).

Fuente: iProfesional

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