7 de septiembre de 2012 15:58 PM
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La retención va llegando a su fin

En lo que va del año, la faena de vacas creció 7,3 por ciento; la de vaquillonas, 6,1; y la de terneras, 10 por ciento.

La fase de retención del ciclo ganadero va perdiendo fuerza lentamente. En julio, la faena habría rozado el millón de cabezas, ubicándose un 10 por ciento por encima de igual mes del año anterior.

La faena de hembras, que en julio del año pasado fue del 37,6 por ciento, resultó en julio de 2012 del 41,6 por ciento, con una suba del 26 por ciento en el número de vacas faenadas.

En lo que va del año ha aumentado un 7,3 por ciento la faena de vacas; 6,1 por ciento, la de vaquillonas y 10 por ciento la de terneras.

Siempre dentro de registros propios de un período de retención, este año se faenarán unas 550 mil hembras (vacas, vaquillonas y terneras) más que el año pasado.

Está quedando atrás la fase “heroica” de retención, con bajísimas faenas y altísimos precios para el ganado. La faena, aunque se está recuperando, está claramente por debajo de los nacimientos, por lo que el stock sigue y seguirá creciendo, probablemente a una velocidad menor.

La faena va a crecer, pero también van a crecer los nacimientos; sólo hemos recuperado un millón de los cuatro millones de vacas que se perdieron a causa de la seca y de la política ganadera K.

Como dijimos en publicaciones anteriores, es previsible que la producción de carne vacuna, que este año será de sólo 2,55 millones de toneladas, tienda a crecer en los próximos años a razón de 100 mil toneladas adicionales anuales. Es un volumen que no tendría que preocupar, si se lo pudiera destinar al mercado internacional, en donde Argentina no representa hoy más del dos por ciento de las 8,7 millones de toneladas comercializadas.

Salvo el mercado de cortes enfriados de calidad de Unión Europea, Argentina tiene hoy un papel completamente marginal en el comercio mundial. Con bajísimos embarques a Rusia, Chile, Venezuela, Asia y Europa fuera de la cuota Hilton. Uruguay, a modo de ejemplo, recuperó hace años el mercado del Nafta (Estados Unidos, México, Canadá), está entrado al mercado coreano y estaría negociando para acceder a Japón. Al mismo tiempo, ya hace meses que está vendiendo cortes de novillos de feedlot a través de la cuota 620 de la Unión Europea. Se trata de un nicho espectacular para el cual Argentina tiene ventajas comparativas y competitivas clarísimas; un cupo al cual todavía no hemos accedido.

El mundo espera. Si se decidiera desde el poder político exportar más carne vacuna, debe decirse que sin duda los mercados están. Lo que es cierto es que, al menos en el corto plazo, con este tipo de cambio (depredado en forma adicional a la inflación por las retenciones) es imposible exportar: no somos competitivos.

Estaríamos atravesando desde hace algunas semanas el pico de oferta de ganado terminado a corral, que corresponde a animales encerrados en marzo-abril. Los feedlots están reponiendo, pero mucho menos de lo que venden, por lo que puede esperarse que hacia fin de año, como sucede todos los años, la oferta de este tipo de hacienda empiece a declinar. Los ciclos de engorde que han estado terminando hasta ahora dejan un margen muy importante, pues si bien el precio del gordo ha cedido, el costo del alimento ha sido bajo a lo largo del año y la invernada se pagó en su mayoría a la par del gordo. De ahora en adelante la perspectiva luce incierta. Todavía el costo por kilo ganado, con 8/8,50 pesos para la hotelería, y 6/6,50 pesos para el corral que usa el alimento producido en el mismo campo, está bien por debajo del precio del novillito o vaquillona gorda de corral, pero el maíz ha comenzado a subir. Además existen muchas dudas acerca de la conducta del Gobierno en los meses próximos sobre el precio de este grano.

Fuente: Ignacio Iriarte

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