11 de septiembre de 2012 11:29 AM
Imprimir

Biodiesel: habría precios diferenciados para las Pymes

El Gobierno nacional propuso distintos valores de acuerdo a la cantidad de toneladas/año que produce cada compañía. Sería más alto para las de menor escala y más bajo para las integradas, que por lo general sólo entregan al mercado interno cuando falta stock para cumplir con el corte obligatorio en el gasoil .

 

 

En agosto pasado el Gobierno determinó que las empresas productoras de Biodiesel pasaban a percibir 4.405,3 pesos por cada tonelada que venden a las compañías petroleras, cifra que representa una reducción del 15 por ciento en relación al mes anterior. A partir de ese momento las plantas paralizaron la producción y empezaron las negociaciones para recuperar la rentabilidad perdida.

 

También por ese entonces los funcionarios notificaron que la proporción con gasoil volvía a ser del 7 por ciento, situación que impidió a la industria compensar la magra recompensa con mayores ventas. Fue en este marco que la Cámara de Pymes de Energías y Biocombustibles solicitó a las autoridades la posibilidad de rediscutir el nuevo precio, que según indicó implica una pérdida de 900 pesos por cada tonelada producida.

 

José Luis Martínez, presidente de la entidad informó que el Gobierno está analizando la posibilidad de establecer precios diferenciados de acuerdo a la cantidad que produce cada planta. Habría uno para las que elaboran menos de 50.000 toneladas por año, otro para las que se ubican entre 50.000 y 120.000 y uno más bajo para las grandes compañías.

 

Las Pymes manejan costos más altos que las integradas porque deben comprar el insumo principal del Biodiesel, que es el aceite de soja. En total en todo el país son apenas 27 empresas y aportan el 50 por ciento de la demanda interna. En definitiva, de esta manera el Gobierno se aseguraría garantizar la permanencia de las plantas más chicas y bajar parte de los costos que tiene YPF por mezclar el biocombustible con gasoil.

 

Así, las más perjudicadas por la medida serán Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Explora, Louis Dreyfus, Molinos Río de la Plata, Patagonia Bioenergía, Noble Argentina, Renova, Unitec Bio, Vicentín y Viluco, que a su vez están teniendo complicaciones para ubicar su producción en los mercados externos debido a las restricciones que aplicó España contra los productos nacionales.

 

El Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y el Viceministro de Economía, Axel Kicillof se comprometieron a resolver la situación en un plazo máximo de 10 días, atentos a la gravedad que presenta el problema. “Actualmente las plantas están paradas pero de todas maneras se está cumpliendo con el corte obligatorio”, aclaró Martínez.

 

 

 

En agosto pasado el Gobierno determinó que las empresas productoras de Biodiesel pasaban a percibir 4.405,3 pesos por cada tonelada que venden a las compañías petroleras, cifra que representa una reducción del 15 por ciento en relación al mes anterior. A partir de ese momento las plantas paralizaron la producción y empezaron las negociaciones para recuperar la rentabilidad perdida.

 

También por ese entonces los funcionarios notificaron que la proporción con gasoil volvía a ser del 7 por ciento, situación que impidió a la industria compensar la magra recompensa con mayores ventas. Fue en este marco que la Cámara de Pymes de Energías y Biocombustibles solicitó a las autoridades la posibilidad de rediscutir el nuevo precio, que según indicó implica una pérdida de 900 pesos por cada tonelada producida.

 

José Luis Martínez, presidente de la entidad informó que el Gobierno está analizando la posibilidad de establecer precios diferenciados de acuerdo a la cantidad que produce cada planta. Habría uno para las que elaboran menos de 50.000 toneladas por año, otro para las que se ubican entre 50.000 y 120.000 y uno más bajo para las grandes compañías.

 

Las Pymes manejan costos más altos que las integradas porque deben comprar el insumo principal del Biodiesel, que es el aceite de soja. En total en todo el país son apenas 27 empresas y aportan el 50 por ciento de la demanda interna. En definitiva, de esta manera el Gobierno se aseguraría garantizar la permanencia de las plantas más chicas y bajar parte de los costos que tiene YPF por mezclar el biocombustible con gasoil.

 

Así, las más perjudicadas por la medida serán Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Explora, Louis Dreyfus, Molinos Río de la Plata, Patagonia Bioenergía, Noble Argentina, Renova, Unitec Bio, Vicentín y Viluco, que a su vez están teniendo complicaciones para ubicar su producción en los mercados externos debido a las restricciones que aplicó España contra los productos nacionales.

 

El Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y el Viceministro de Economía, Axel Kicillof se comprometieron a resolver la situación en un plazo máximo de 10 días, atentos a la gravedad que presenta el problema. “Actualmente las plantas están paradas pero de todas maneras se está cumpliendo con el corte obligatorio”, aclaró Martínez.

 

 

Fuente: Surtidor.com

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *