14 de septiembre de 2012 15:08 PM
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El primer paso de una ternera sana

El calostro obtenido de la vaca antes del parto permite asegurar la inmunidad de las crías en sus primeros días.

Las investigaciones a campo muestran que la tasa de enfermedad en las terneras durante el período hasta el destete varía desde el uno al 50 por ciento.

Las tasas de mortalidad también se encuentran a los mismos niveles. Las terneras que se enferman durante este período tienen una tasa de crecimiento más lenta y, como vacas en producción, producirán menos leche y tendrán un nivel reproductivo menor. Toda afección pulmonar en este período influenciará negativamente en la capacidad de oxigenar la sangre para el resto de su vida. Diarrea bacteriana en este período influirá negativamente en el desarrollo normal del aparato digestivo y puede afectar distintos órganos vitales para el desarrollo normal del animal.

Medios de defensa. En los bovinos, la placenta permite la transferencia de inmunoglobulinas (Ig), moléculas que ayudan al sistema inmunológico del feto. Al nacer, la ternera no tiene medios de defensa inmunológica, por lo que deben ser aportados externamente.

 

El intestino de los terneros recién nacidos tiene la capacidad de absorber estas moléculas de inmunoglobulinas que les permiten reforzar su sistema inmunológico y combatir las enfermedades ambientales. Esta capacidad disminuye desde el momento de nacer hasta las 24 primeras horas de vida.

Por esto, es indispensable aportar a la nueva ternera la mayor cantidad y la mejor calidad de moléculas de inmunoglobulinas durante este período crítico de las 24 primeras horas de vida. Estas inmunoglobulinas se encuentran en el calostro, la primer leche de la vaca después del parto.

Calidad y cantidad. La calidad y la cantidad de estas moléculas en el calostro varían según varios factores, especialmente dependiendo de la salud, de la alimentación, de la nutrición y el estado fisiológico de la vaca durante el período seco y el parto.

El calostro es producido por la vaca durante el último período antes del parto, para tenerlo disponible inmediatamente después y asegurar la inmunidad del ternero recién nacido.

Uno de los problemas que se da en muchos casos es que la vaca “gotea” la leche antes del parto, durante el final del período seco. En este caso, la leche que la vaca segrega inmediatamente después del parto no contiene inmunoglobulinas en calidad y cantidad óptimas y, por lo tanto, la ternera no tendrá fuentes inmunológicas para defenderse de las enfermedades ambientales.

Para evitar todos estos problemas y asegurar una salud perfecta del ternero, debemos ofertar el calostro de primera calidad al ternero recién nacido y, para esto, es importante analizar la calidad de este calostro y asegurarse que el ternero beba la mayor cantidad durante su primer día de vida. Los pasos a seguir para asegurarnos una ternera sana son:

Separar la ternera de la madre inmediatamente después de nacer.

Limpiar la ternera y colocarla en un lugar limpio, templado y separado de otros terneros.

Ordeñar la vaca madre y analizar el calostro para saber su calidad.

Dar de beber a la ternera en forma inmediata una cantidad mínima de dos litros de calostro de primera calidad y, posteriormente, completar la cantidad de calostro durante las 24 primeras horas de vida.

Dar tratamiento sanitario a la ternera, vacunas, desinfección, etcétera, de acuerdo a los programas de trabajo en el tambo.

Para asegurarnos calostro de primera calidad, es conveniente guardar los excesos de calostro ordeñados a las vacas según su calidad. Este calostro puede ser guardado en botellas de plástico y congelados, bien etiquetados, incluido el origen, la fecha y la calidad.

Cuando la calidad del calostro de una vaca no es bueno, se extrae una botella congelada, se la lleva a temperatura ambiente y se da de beber a la ternera.

El calostrómetro es un método práctico de campo para la determinación rápida de la calidad del calostro antes de ser ofrecido a la ternera recién nacida. Este sencillo método permite asegurar una adecuada transferencia de inmunidad a la ternera recién nacida.

El calostrómetro provee al productor lechero la capacidad de poder determinar la calidad del calostro al medir la cantidad de anticuerpos presentes. Si la muestra de calostro se encuentra en la zona verde, o entre 50 a 140 mg/ml, entonces un volumen total de 1,5 a tres litros deberá ser alimentado a la ternera para alcanzar un total de al menos 150 gramos de inmunoglobulinas.

El autor es ingeniero agrónomo, nutricionista de animales; shai@bionutrients.co.il; www.bionutrients.jimdo.com; www.calostrometro.com

Fuente: Ernesto Yudowsky

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