15 de septiembre de 2012 12:13 PM
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Octubre: Movilización N°2 y la Kontra-movilización

Los sucesos del 13-S marcan un antes y un después en el protagonismo de las redes sociales a la hora de llamar a movilizarse en la Argentina. A pocas horas de los cacerolazos ya aparecieron nuevos llamados a manifestarse, el próximo mes.

¿Y cómo sigue el 13-S? Todavía hay interrogantes. El kirchnerismo cristinista interpreta que hay confusión entre los participantes en vez de analizar que el fenómeno social de la movilización, sin líderes convocantes, convierte el debate de lo que vendrá en un proceso complejo y espontáneo. Para comenzar, no hay plataformas ni grandes acuerdos sino consensos mínimos. Por ejemplo, el enojo con Cristina Fernández de Kirchner, por diferentes motivos representados por la heterogénea masa de participantes, pero no una idea precisa del próximo paso. El kirchnerismo cristinista cree que puede avanzar sobre esa supuesta incertidumbre, y así desarticular la protesta. “Ya lo hicimos con (Juan Carlos) Blumberg y con la Mesa de Enlace”, desafían y prometen.

Puede resultar un grave error K. Son situaciones diferentes y el Frente para la Victoria perdió capacidad de contraataque desde la salida de Hugo Moyano. Porque lo que está en disputa es el llamado control de la calle. Con una clientelar movilización sindical y de Barones del Conurbano, además de los distribuidores de planes sociales (los ex piqueteros convertidos en punteros oficialistas), Néstor Kirchner articuló un muro de contención ante sus adversarios, no obstante lo cual sufrió algunos desbordes. Luego de la derrota electoral de 2009, los Kirchner elaboraron la idea de que la calle ya no era tan importante porque la disputa estaba en los medios de comunicación, redactaron la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y avanzaron sobre Grupo Clarín como el leading-case a desarrollar.

Lo interesante del 13-S es que pone en duda toda esa estrategia. La red de medios controlados por Cristina Fernández ha resultado insuficiente, y es el eje del debate interno. 

1. ¿Puede intentar recuperar el Frente para la Victoria una capacidad movilizatoria que permita el Kontra-ataque?

2. ¿Puede exhibir, en esa capacidad movilizatoria volúmenes en calidad y cantidad equivalentes al 13-S?

3. ¿Puede concretar una Kontra-movilización sin tener que exhibir ómnibus de todo el país estacionados en la avenida 9 de Julio, demostración del sistema del chori y la gaseosa + el viático, herramienta decadente de contraprestación al participante?

4. ¿Es necesario organizar la Kontra-movilización o es más eficiente esperar al desgaste del 13-S, tarea de destrucción para la que puede ayudar el multimedios de Cristina y los servicios de inteligencia del Estado?

Del lado del 13-S también hay cuestiones por definir:

1. ¿Es necesario planificar ya el paso siguiente o es mejor esperar a que decanten los acontecimientos y a la previsible próxima ola de repudios cuando se corrobore que Cristina ignora la protesta?

2. ¿Es mejor mantenerse como un frente espontáneo o hay que convertirse en una opción de poder? Para ser opción de poder habría que tener líderes.

3. ¿Es necesario tener líderes? ¿Y quiénes serían esos líderes? ¿Con líderes visibles mermaría la convocatoria?

4. ¿Cómo controlar la ansiedad para actuar en el tiempo oportuno?

Las redes

El gran factor del éxito de las manifestaciones y cacerolazos del la noche del jueves 13/09 fue, sin duda, el que aportaron las redes sociales, instrumento digital clave para la convocatoria en la Plaza de Mayo y otros puntos del país.

El llamado a protestar contra las políticas del Gobierno Nacional en distintos campos de la gestión (seguridad, economía, política) y rechazar un intento de reformar la Constitución para darle a la presidente Cristina Fernández la posibilidad de una re-reelección tuvo como principales canales de propaganda Twitter y Facebook. 
 
Algunos se animaron a comparar el efecto que estas vías de comunicación tuvieron en la Argentina con el que tuvo en los países árabes donde revueltas populares derribaron gobiernos de largas décadas. 
 
Exagerado o no el paralelismo, lo cierto es que el poder de convocatoria de la redes sociales esta siendo puesto a prueba por estas horas en Twitter. Ya hay llamados a próximas movilizaciones cristinistas y anticristinistas para el mes que viene, por lo que se anticipa que octubre será un mes caliente en lo que se refiere a manifestaciones multitudinarias. 
 
> Lunes 01/10
 
Desde hace tiempo, antes de que comenzara a gestar el 13-S, algunos protagonistas de las redes sociales promueven una movilización para el 1er. día de octubre. Dejó constancia de ello el internauta @varon2, quien señaló horas antes del 13-S: “Me despido diciendo, que Ciccone fue y es de NestorK. #Amen que la pasen bien vayan a la movilización del 13 y para la del 1 de Octubre”.
 
Sin embargo, para comenzar, es un día lunes. Muchos aconsejan no realizar movilizaciones los días lunes. 
 
Luego aparece un tema que acaba de exponer en la red social Twitter el periodista y referente opositor Jorge Asis: en su cuenta ‏@CayetanoAsis escribió: “Los programadores de la improvisación no deben llamar a otra protesta el 1 de octubre. Es muy pronto. Cuidarse de los ansiosos.”
Fuente: Urgente 24

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