16 de septiembre de 2012 12:58 PM
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Cepos y parches en la economía local

Para Tiebout no se pueden tomar decisiones como si los bienes no estuvieran relacionados.

La primera resolución que dictó la Secretaría de Comercio durante la gestión ministerial de José Ber Gelbard, el 29 de mayo de 1973, fijó y congeló el precio al público de la carne vacuna. En poco tiempo se dictaron decenas de resoluciones, referidas a la exportación de carne vacuna, al precio de los pollos, a los precios de los insumos utilizados en la producción avícola, etcétera.

A la luz de esto no debería sorprender la enorme cantidad de disposiciones que, desde octubre de 2011, obstaculizan la compra de dólares.

Al respecto entrevisté al norteamericano Charles Mills Tiebout (1924-1968), quien en 1956 sugirió una vía de escape al financiamiento de los bienes públicos planteado por Howard Rothmann Bowen, Eric Robert Lindahl, Richard Abel Musgrave, Emil Sax y Johan Gustav Knut Wicksell, y sistematizado por Paul Anthony Samuelson.

Bienes privados y públicos no significan lo mismo para los economistas y para quienes no lo son.

-Para la población en general, bienes públicos son los que fabrica el Estado y bienes privados son los que elabora el sector privado; mientras que para los economistas bienes privados son aquellos donde una misma unidad no puede ser consumida por más de una persona, mientras que en el caso de los bienes públicos no existe tal exclusión. Una milanesa es un típico bien privado, las fuerzas armadas son un buen ejemplo de los segundos. Pregunta para el lector: un avión que está por despegar con asientos vacíos, ¿debe ser entendido como un bien público o uno privado?

¿Para qué sirve la distinción?

-Para entender el financiamiento de la producción de cada uno de ellos. En el caso de los bienes privados, el consumidor no tiene más remedio que revelar sus preferencias, en el sentido de que la única manera que tiene de obtener el bien en cuestión consiste en pagar su precio; mientras que en el caso de los bienes públicos puede mentir (ejemplo, decir que no le interesa que lo defiendan), en la esperanza de que las fuerzas armadas igual van a existir, y lo van a defender a él igual que a los contribuyentes impositivos.

Como todos los habitantes hacen lo mismo, el financiamiento de los bienes públicos debe ser impuesto.

¿Cuál fue su contribución que la profesión denomina “la hipótesis de Tiebout”?

-Mostrar que, en el caso de ciertos bienes públicos, los ciudadanos pueden revelar sus preferencias votando con los pies, es decir, migrando. En Estados Unidos mucha gente se muda de municipios que prestan deficientes servicios comunales, como seguridad o educación, a otros que los prestan de manera mucho más satisfactoria, y el precio de las propiedades refleja esa diferencia.

Con gran frecuencia los funcionarios adoptan decisiones como si la economía funcionara en base a compartimentos estancos, ignorando que para la decisión humana los bienes están vinculados por relaciones de sustitución y complementariedad.

A propósito, en los últimos meses el gobierno argentino dictó decenas de disposiciones que la población bautizó como “cepo cambiario”.

-Buen ejemplo de lo que le digo. Nadie se suicida cuando no consigue entradas para ver determinada película, en determinado cine, a determinado horario. No le da lo mismo que ver otra película, cenar afuera o quedarse en casa, porque los sustitutos nunca son perfectos, pero la sustitución imperfecta es una parte importante de la vida humana.

¿Cuán importante es la facilidad con la cual un bien puede ser sustituido por otros?

-Muy importante. Al día siguiente al que la AFIP disponga gravar con $ 1.000.000 la tenencia de autos verdes, todos los autos aparecerán pintados de otros colores.

Al respecto, los economistas diferenciamos entre elusión y evasión. Elude el impuesto quien pinta el auto de otro color, lo evade quien lo mantiene de color verde, pero no paga el gravamen.

Los argentinos somos expertos en optar entre pagar con efectivo o tarjeta las compras que realizamos localmente; ahora también nos estamos convirtiendo en expertos en mecanismos para pagar cuando realizamos compras en el exterior.

Don Charles, muchas gracias.

Fuente: Juan Carlos de Pablo LA NACION

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