17 de septiembre de 2012 18:33 PM
Imprimir

Dentro de un marco de firmeza, el mercado envía señales a Sudamérica para que siembre soja

Esta semana debemos destacar en el frente externo dos grandes elementos: el reporte del USDA que se difundió el miércoles, y que finalmente EEUU lanzó el tercer tramo del programa de estímulo monetario a la economía.

En el reporte mensual del USDA se esperaba que se volvieran a recortar los rindes de maíz y soja, así como el área cosechable, ya que la seca vivida este año en EEUU no deja de sorprender a los estimadores. Sin embargo en el caso de maíz esto no sucedió. Los ajustes fueron menores, y como si eso fuera poco, al aumentar la estimación de stocks iniciales, las existencias finales en vez de bajar como se esperaba, subieron. Sin embargo el mercado no tuvo la baja de precios que se hubiese imaginado. Debemos interpretar aquí que si el ajuste no fue este mes, deberá venir el próximo, pero que en definitiva la oferta es todavía menor a lo esperado. En cuanto a la soja, si bien se hizo un recorte de rindes importante, no se redujo la estimación de área cosechable. Por esto el reporte resultó alcista por un lado, pero todavía existe la expectativa de nuevos recortes para la producción a futuro.

En tanto los 40.000 millones de dólares que EEUU se apresta a usar para estimular su economía generaran el efecto no deseado de las presiones inflacionarias. Por ello esperamos que los commodities suban, incluidos los granos.

Por el lado negativo debemos tener en cuenta que el consumo ha dado señales de que a estos niveles de precio empiezan a reducir sus compras. No obstante esto es necesario para que con la menguada producción, la oferta alcance para todos. Si los precios bajaran, esta demanda reaparecería con lo cual la situación descripta se convierte en un seguro contra la baja.

La pregunta es: ¿porqué los precios irían a bajar con este panorama? La respuesta es por la gran posición comprada de especuladores, que vienen acumulando una gran ganancia, y que para realizarla deben vender. Hasta ahora cada vez que se aprestan a hacerlo aparece una novedad alcista y vuelven a comprar. Pero cuando la cosecha norteamericana se sepa, podría venir la toma de ganancias.

Esto nos deja en un lugar de mucha volatilidad, con picos a la baja que pueden ser importantes, pero siempre puntuales, con recuperaciones posteriores.

Desde el plano local la gran preocupación pasa por las inundaciones en el centro y sur de Buenos Aires. Esto genera la perspectiva de una pérdida importante de trigo y cebada, y la pregunta es si se podrá sembrar maíz dado que llevará mucho tiempo que las aguas bajen y se pueda trabajar. Y finalmente, el desquite cuando esto pase, vendrá con un aumento de área de maíz de segunda, o lo que no se siembre ahora irá directamente a soja? Es temprano para responder estos interrogantes, pero están sobre la mesa.

Los números del USDA

La gran expectativa en este reporte estaba dada sobre la producción de maíz y soja en EEUU. La seca que se produjo en EEUU desde fines de mayo y hasta inicios de agosto fue de proporciones históricas. Ante el evidente impacto que la falta de lluvias fue teniendo sobre los cultivos, el USDA fue reduciendo la estimación de producción fuertemente en los reporte de julio y agosto. Así las cosas prácticamente desaparecieron de la estimación de producción unas 100 mill.tt. de maíz y 14 mill.tt. de soja.

Actualmente ya se está trillando el maíz y la cosecha de soja está arrancando lentamente. Van llegando datos de rinde, y los mismos, si bien van mejorando, son sustancialmente menores a los que el USDA viene esperando. Por ello se aguardaba un nuevo ajuste en el rinde a la baja, y también una merma en la proporción del área cosechable, ya que los crop scouts comentan que muchos lotes directamente serán abandonados, o fueron picados para aprovecharlos como forraje.

Sin embargo finalmente el USDA mantuvo la superficie cosechable tanto de maíz como de soja y redujo el rinde esperado de soja, aunque manteniendo el de maíz

Este ajuste menor a la producción esperada de maíz en EEUU comparado con lo esperado por los analistas constituyó de por si un elemento negativo para el desarrollo de los precios. No obstante la reacción no fue tan fuerte. Podemos pensar aquí que la visión es que el ajuste deberá hacerse, sólo que el USDA irá reconociendo esto paulatinamente a medida que la trilla avance. Así las cosas habrá que esperar hasta el reporte de Octubre para ver esto finalmente reflejado en los cuadros de oferta y demanda.

Cuando observamos la forma en la que esto se trasladó a los stocks, nos encontramos con una segunda sorpresa negativa para el maíz: dado que las exportaciones de maíz norteamericanas se resintieron sobre la última parte de este año, el objetivo de ventas al exterior de la campaña 2011/12 que se había planteado no se cumplió. Por ello ese número se revisó a la baja, y generó un stock más alto al cierre de la campaña vieja, y por ende un stock al inicio más alto para la que estamos transitando ahora. Si juntamos el recorte menor en la producción y los stocks iniciales más altos, y por más de que se hizo algún ajuste menor en las variables de consumo, vemos que los stocks de maíz subieron en vez de bajar.

En cuanto a la soja el USDA dejó los stocks en el mismo nivel que el reporte anterior: 3,13 mill.tt. aun habiendo perdido 1,6 mill.tt. de producción y soportando una reducción también en las existencias iniciales. Esto se debe a que los stocks de soja son tan bajos, que toda caída de oferta requiere una caída en el consumo de igual proporción, pero para lograr eso se necesita que los precios suben para forzar a los consumidores a que se ajusten, cuando ya vienen de varias campañas haciendo lo mismo.

A nivel internacional no se dieron muchos cambios más: en trigo la producción bajó 4,1 mill.tt. adicionales, con menor oferta en Europa del Este, pero se mantuvo la estimación de producción de Australia. Ese país recortó en 1,6 mill.tt. su propia proyección de producción por los efectos de la seca que está sufriendo. Recordemos que los años niño son secos para esa región del mundo.

En el caso de maíz además del ajuste en EEUU que fue menor, hubo uno también en Europa donde se perdieron 4,4 mill.tt. haciendo de una campaña de por si ajustada por la menor producción que ya se había calculado para Norteamérica ahora tenga menor oferta desde Europa.

En soja tanto Argentina como Brasil vieron sostenerse las estimaciones de producción, con lo que sólo tenemos la merma que se produjo en EEUU.

Finalmente cuando trasladamos todo esto a los stocks internacionales vemos que si bien los stocks de trigo y soja bajaron y los de maíz subieron sólo tangencialmente, los ajustes al consumo esperados por los altos precios que estamos viendo, hicieron que la relación stocks/consumo se incrementara levemente en maíz y trigo, y que bajaran en soja.

El paquete de apoyo a la economía en EEUU y la actitud de los especuladores

A medida que el proceso de reducción en la producción esperada de EEUU se iba dando, y los especuladores tradicionales compraban granos para aprovechar la tendencia que se estaba desencadenando, la agudización de los problemas Europeos con toda la discusión sobre el futuro de España, ya una de las economías centrales del bloque europeo, iba llevando a que los fondos financiero redujeran su cartera para compensar las pérdidas que venían de sus carteras ante la desvalorización de los papeles europeos por un lado, y por el otro para en un escenario de escepticismo en el que los inversores quisieron ir a activos de bajo riesgo como bonos y efectivo, liquidar sus portafolios y devolver depósitos a sus clientes.

Sin embargo en las últimas semanas ya se había observado una mejora en los índices bursátiles, marcando que había algo más de expectativa positiva. Sin embargo los datos negativos siguen llegando en andanadas : España está necesitando una ayuda financiera mayor, pero no quiere resignar soberanía en sus decisiones por lo que no quiere pedir el rescate, y posterga lo inevitable. Al mismo tiempo los ajuste en Grecia siguen quedándose cortos, y la Troika pide más ajuste, mientras que la coalición gobernante cruje ante el hecho de que ya van dos años en ajuste permanente con un clima social muy complicado. También debemos mencionar los rumores de que también Italia estaría necesitando un rescate, cosa que viene siendo sistemáticamente desmentida por los funcionarios de ese país, pero recordemos que lo mismo pasó en el caso de España.

Desde EEUU también hay preocupación porque aún con medidas muy firmes para echar a andar la economía, la misma está en punto muerto, y por cada dato positivo que se difunde, hay otro negativo. El elemento más preocupante es la dificultad para crear empleos, que hace que los tibios repuntes de algunos indicadores no lleguen a la población. Esto es un problema especialmente en un año de elecciones.

Frente a estos dos frentes complejos la receta parece ser que el Estado le de un nuevo impulso a la economía. Desde Europa se propuso que le Banco Central Europeo tenga un rol más activo en la compra de bonos, descuidando así su meta central que es evitar la inflación. Por ello habrá que reformar sus objetivos y para hacerlo en el caso de Alemania se neceistaba la venia del Poder Judicial. Esta semana la suprema corte dio el “Ok” a esto, y aunque estableció que este tipo de medidas expansivas debían darse dentro de ciertos márgenes, la modificación de los márgenes en los culaes implementa esto estarían dados por el poder ejecutivo, con lo cual se espera fuertes medidas expansivas a futuro en Europa, algo que antes era impensado.

Y desde EEUU, finalmente tras un largo año en el que esta medida se venía postergando, la Reserva Federal anunció un tercer tramo del programa de estímulo a la economía QE3, donde utilizarán 40.000 millones para la compra de activos financieros, especialmente los hipotecarios, estimulando así la actividad de la construcción tendiendo a crear empleo.

Si pensamos que tanto Europa como EEUU aumentarán la cantidad de dinero en circulación para estimular sus economías, podemos esperar presiones inflacionarias y devaluación cruzadas entre el Euro y el Dólar, mientras que las tasas permanecerán bajas. En este contexto podemos esperar que los fondos financieros vuelvan a ampliar sus carteras en commodities, y por el otro lado que la mayor confianza en que esto dará un impulso a la economía, lleve a que el dinero que se colocó en bonos y efectivo, vuelva a ser invertido en carteras administradas.

El efecto de las inundaciones sobre Argentina

SI bien las lluvias que se estuvieron dando desde fines de agosto en algunas zonas permitieron la recuperación de los cultivos de trigo y cebada, al tiempo que mejoraron las condiciones para la siembra de maíz, lo cierto es que en la provincia de Buenos Aires las mismas fueron tan fuertes que generaron fuertes inundaciones.

Al momento hay 17 departamentos declarados en emergencia y muchos más en donde las condiciones son acuciantes y que podrían se declarados en emergencia en breve. En esas zonas las pérdidas en lo que hace a la producción de trigo serán cuantiosas. Pero como estamos ya en fecha para el inicio de la implantación de maíz la segunda cuestión es que podría resentirse la siembra del mismo. A más largo plazo, la pregunta es si se podrá implantar la soja, porque se necesitará que las aguas bajen y esto llevará un tiempo importante.

La pregunta sin embargo es de cuanto daño estamos hablando. Para saberlo lo que podemos hacer es calcular el área y la producción que se ha dado en años anteriores en esos departamentos, es decir los que están en emergencia más los que tienen fuertes anegamientos e inundaciones pero que no han sido oficialmente reconocidos al momento.

Como se puede ver aquí la zona de producción es muy importante. En cuanto a los grados de afectación, en trigo y cebada los mismos será muy elevados, ya que los cultivos anegados en el mejor de los casos sufrirán fuertes problemas de calidad.

Luego tenemos al maíz que no podrá ser implantado, especialmente si como se espera esta semana las lluvias continúan.

Finalmente en soja hay ciertas dudas, ya que el plazo para sembrar es amplio, y en caso de que el clima acompañe podría sembrarse en gran parte de los lotes. Por otro lado dado que se perderá superficie destinada a los otros cultivos, podrían darse un aumento ya sea en la producción de soja como de maíz de segunda,

Fuente: Dante Romano, Director Académico Centro de Gestión Agropecuaria Fundación Libertad

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *