19 de septiembre de 2012 10:57 AM
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Un estudio del IFIP (Institut du Porc) refleja una mejora en las prácticas de uso de antibióticos en el porcino francés

El momento clave para controlar la utilización de antibióticos es el destete del lechón.

El Institut du Porc ha llevado a cabo un estudio sobre las prácticas de uso de los antibióticos por los suinicultores galos. La cantidad utilizada ha ido descendiendo durante la última década gracias a la mejora del manejo, las nuevas vacunas y la utilización de productos alternativos.

En noviembre de 2011, Francia puso en marcha un plan nacional para combatir la resistencia a los antibióticos, compatible con las recomendaciones europeas de sanidad animal.

Para el ganado porcino, el plan incluía una moratoria sobre el uso de cefalosporinas de 3 ª y 4 ª generación (no utilizadas de manera preventiva en los lechones, sino después de realizar un antibiograma, por ejemplo).

Es muy difícil saber con precisión que antibióticos utiliza un granjero o si el tratamiento que aplica es preventivo o curativo. Con el objetivo de poder revelar esto, el IFIP (Institut du Porc) francés puso en marcha una investigación sobre el uso de antibióticos por los ganaderos. La investigación recoge el número de tratamientos en los animales, el número de días bajo tratamiento antibiótico y la presión de selección (porcentaje del peso del cerdo tratado al día en una explotación). Los resultados confirmaron que el uso de tetraciclinas es demasiado alto, ya que mostraron que en Francia la cantidad de tetraciclina que recibe un cerdo es de 100 mg/kg. La investigación también puso de manifiesto que los lechones en torno al destete son el principal objetivo de los tratamientos antibióticos, por lo que la buena gestión del uso de antimicrobianos en la producción de cerdos debe centrarse en esta etapa fisiológica, con el fin de reducir el uso y abuso de antibióticos en el futuro.

El IFIP hace hincapié en los principales puntos a tener en cuenta para poder reducir el uso de antibióticos en lechones: la formulación de los alimentos para lechones de primera edad (menos materia nitrogenada, cebada para garantizar la salud digestiva, etc.); la alimentación (muchas dosis pequeñas de alimento es mejor que una gran cantidad de alimento una vez al día); el agua (limpia, acceso a bebederos, etc. ); el alojamiento (0,20 metros cuadrados por lechón, temperatura, etc.) el manejo (mezclar lo menos posible los grupos, homogeneidad de peso y edad en cada grupo, etc.) y las prácticas de limpieza y desinfección. Los expertos insisten en que son precisos más análisis de laboratorio (antibiogramas), pero también es necesario que la manera en la que se administran los antibióticos cambie, por ejemplo que se ofrezca menos alimento medicado o a través del agua de bebida. Isabelle Corrégé (IFIP) ha afirmado que el uso de antibióticos ya ha descendido en los últimos diez años, a la par que han aumentado las correctas prácticas de manejo, nuevas vacunas y alternativas al uso de antibióticos.

La situación no es tan favorable en otras partes del mundo

Científicos vietnamitas y japoneses han investigado recientemente la diseminación de cepas de Salmonella resistentes a los antibióticos aisladas de carne de cerdo y de aves de corral de establecimientos al por menor de mercados del norte de Vietnam. Se detectaron un total de 118 aislados de la bacteria a partir de 283 muestras de carne (135 muestras de cerdo y 148 de pollo). Se determinaron trece serotipos, entre los que se incluían Infantis, Anatum, Rissen, Reading, Emek, Typhimurium, Blockley, Londres, Newport, Derby, Weltevreden, Albany y Hadar.

Se observaron resistencias a la tetraciclina (54,2%), las sulfonamidas (52,5%), la estreptomicina (41,5%), el trimetoprim (36,4%), el cloranfenicol (35,6%) y la ampicilina (33,1%) en los aislados de Salmonella.

Fuente: PV

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