21 de septiembre de 2012 16:43 PM
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Retención en movimiento

El gobierno nacional puso en marcha el nuevo esquema de retenciones móviles a las exportaciones de biodiésel, disponiendo una rebaja en el nivel de los derechos del 24 por ciento (vigente desde el 10 de agosto) al 19,11 por ciento. La nueva alícuota tendrá vigencia durante quince días, al cabo de los cuales se evaluará […]

El gobierno nacional puso en marcha el nuevo esquema de retenciones móviles a las exportaciones de biodiésel, disponiendo una rebaja en el nivel de los derechos del 24 por ciento (vigente desde el 10 de agosto) al 19,11 por ciento. La nueva alícuota tendrá vigencia durante quince días, al cabo de los cuales se evaluará la variación en los costos de producción y en los valores internacionales. El esquema busca garantizar, a la vez, el abastecimiento del combustible vegetal al mercado interno –en el que se vende mezclado con gasoil, en un “corte” del siete por ciento– y la continuidad del auge de las exportaciones, que han crecido en forma explosiva en los últimos cinco años.

La modificación en el régimen de retenciones había sido anunciada por la Presidenta de la Nación el miércoles pasado, en la misma oportunidad que hizo público el envío de la modificación de la ley de accidentes de trabajo al Congreso. Ayer, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, acompañado por los secretarios Axel Kicillof, Guillermo Moreno y Daniel Cameron, dio una conferencia de prensa para explicar su funcionamiento.

Según detalló Kicillof durante la conferencia, el 70 por ciento del costo del biodiésel depende del precio del aceite de soja, producto este último que también se exporta. El secretario de Política Económica apuntó que las fuertes fluctuaciones del precio del aceite provocaron un derrumbe en las exportaciones de biodiésel, “por falta de rentabilidad”. Kicillof explicó que fue “por eso, y por pedido de las cámaras empresarias, que se modificó el esquema” de derechos de exportación, de fijos a móviles.

El nivel de las retenciones será ajustado cada quince días, en función de las conclusiones de una comisión creada para monitorear los costos de producción de las empresas y los valores internacionales del producto.

Kicillof consideró que el esquema de retenciones variables no va a afectar los contratos de futuro, porque el derecho se va a fijar en relación con los precios mundiales del biodiésel y del aceite de soja.

“Quien puede estimar con un mes de anticipación el precio del aceite también podrá determinar el nivel de retenciones.”

Por su lado, Moreno aseguró que “no hay otro sector que nos haya pedido retenciones móviles”. Indicó además que, teniendo en cuenta que las empresas van a tener que informar sus costos al Gobierno, que es el que va a definir el precio, “es imposible” que las empresas tengan un comportamiento “cartelizado” (acuerden aumentar el precio al mismo tiempo o reducir el abastecimiento).

Según las cifras que maneja el Ministerio de Economía, el 20 por ciento de las compañías del sector, que en su mayoría son aceiteras, concentran el 80 por ciento de la producción. Durante el año pasado, la exportación de biodiésel alcanzó su nivel máximo, con casi 1,7 millón de toneladas vendidas en 2087 millones de dólares. Entre enero y julio de 2012 se colocaron 1,1 millón de toneladas, España, en represalia por la expropiación de YPF, trabó las importaciones de biodiésel argentino y luego la acompañó toda la Unión Europea.

Fuente: Pagina 12

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