25 de septiembre de 2012 17:33 PM
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¿Qué tener en cuenta en las siembras de segunda en la región semiárida?

Si bien parece reiterativo, para comenzar a planificar las siembras de segunda o cualquier otra actividad agrícola, es necesario tener en cuenta, factores como: 1. Eleccion del lote 2. Condiciones climáticas 3. Eleccion de genética 4. Siembra 1. Eleccion del lote La elección del lote es indispensable para lograr el mejor resultado. Este debe cumplir […]

Si bien parece reiterativo, para comenzar a planificar las siembras de segunda o cualquier otra actividad agrícola, es necesario tener en cuenta, factores como:

1. Eleccion del lote

2. Condiciones climáticas

3. Eleccion de genética

4. Siembra

1. Eleccion del lote

La elección del lote es indispensable para lograr el mejor resultado. Este debe cumplir con los requisitos físicos y químicos mínimos para el desarrollo del cultivo. Un análisis de suelo por año, es una manera de saber las necesidades de fertilidad.

Debe conocerse la secuencia de rotaciones de cultivos.

También es indispensable tener los datos de la secuencia de herbicidas utilizados anteriormente.

Alfalfa:
Para el cultivo de alfalfa, los lotes elegidos, deben ser profundos y bien drenados. El pH ideal es entre 6, 5 y 7,5.

Los mejores antecesores son los cultivos de invierno; el menos favorable es la soja ya que, produce alelopatía. Para antecesor de maíz para silo, el cuidado consiste en la aplicación de no más de 2,5 lts de atrazina.

Maíz/Sorgo:
Los lotes con buena capacidad de infiltración y retención de agua, con baja resistencia a la penetración, son ideales para lograr una alta productividad, para este cultivo que requiere una alta tecnología. El pH ideal está por encima de 6,5 y hasta 7,5.

En planteos de siembra directa, el barbecho deberá mantenerse limpio con herbicidas. Si fuese necesario, también se aplicarán insecticidas. Por lo tanto, se debe preparar el lote de tal manera, para que el maíz pueda aprovechar ese potencial en ese año y los siguientes, obteniendo buenos rendimientos sin dañar el suelo.

Para estos tipos de suelos y condiciones ambientales, no se recomienda el uso de labranzas continuas.

2. Condiciones climaticas

En la región semiárida, las precipitaciones son fundamentales para los resultados de producción de los cultivos. La variabilidad de éstas junto con las temperaturas y los períodos con heladas, son datos que aportan para la elección del cultivo y momento de siembra.

Por ejemplo, en la figura 1, se encuentran las precipitaciones de los últimos 5 años para el sur de la Provincia de Córdoba. Más allá que las mismas sean variables, se puede observar que en los meses de Noviembre, Diciembre, Enero y Febrero, las precipitaciones son lo suficientes como para contrarrestar la evapotranspiración potencial. De esta manera, un cultivo de segunda, tiene menos posibilidades de correr riesgos por estrés hídrico. Tengamos en cuenta que estos planteos en la región se programan para aprovechar mejor la situación hídrica que nos ofrecen estos meses.

Es importante considerar que la probabilidad de heladas tardías puede enfriar el suelo, produciendo malas emergencias o matando las plántulas. Estos datos, serán fundamentales para la elección del material a utilizar (intermedios, intermedios-cortos o cortos):

• Primeras heladas:
1º quincena de Mayo -/+ 20 días

• Últimas heladas:
2º quincena de Septiembre -/+ 20 días

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