15 de marzo de 2010 08:20 AM
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Entre la presión de cosecha Sudamericana y el USDA no le dan respiro al mercado

El mercado de granos a nivel internacional sigue sufriendo las consecuencias de la llegada de la oferta Sudamericana de soja

El mercado de granos a nivel internacional sigue sufriendo las consecuencias de la llegada de la oferta Sudamericana de soja, la cual presiona los precios a la baja. Esta semana tuvimos nuevos recordatorios de esta circunstancia: la performance de las exportaciones de EEUU fue muy mala, incluyendo la cancelación de 200.000 tt de negocios previamente acordado por China. Claramente ahora es Sudamérica el proveedor más barato, y los precios en EEUU están muy altos en este nuevo escenario.
Sin embargo debemos recordar que esta es una situación normal. La demanda internacional se abastece en cada momento de los países que mayor disponibilidad de mercadería tienen, y que por ello ofrecen esos granos a un menor precio que sus competidores.
Tenemos que esperar que este factor sea descontado convenientemente en los precios para que otros fundamentos comiencen a aflorar.
Como si esto fuera poco, esta semana se conoció el reporte mensual del USDA que volvió a poner presión sobre el mercado de maíz. En este caso lo que ocurrió fue que al reducirse la estimación de exportaciones en EEUU, los stocks finales esperados para esta campaña 2009/10 se incrementaron. 
Los stocks de soja se redujeron levemente y los de trigo aumentaron también en una proporción menor.
Además en el mercado internacional de maíz se realizaron ajustes que dieron cuenta de una mayor producción en Argentina y Sudáfrica, lo cual llevó también al alza los stocks internacionales.
En lo que hace a soja en tanto, si bien el USDA incrementó la producción de Brasil a 67 mill.tt., esto es sumando 1 mill.tt., la de Argentina se mantuvo en 53 mill.tt. cuando hay analistas que creen que la marca de los 55 mill.tt. es posible. De allí que podemos ver sorpresas en los informes sucesivos.
En cuanto a los precios, los mismos ya venían de capa caída cuando conocimos los datos del USDA, justamente por la presión de cosecha Sudamericana que comentamos antes. Técnicamente habían llegado a niveles de piso dentro de la tendencia lateral que mostraban. El conocerse el reporte del USDA, perforaron esos pisos y ahora apuntamos a testear los mínimos absolutos recientes.
La posición de los fondos en tanto es levemente vendida, pero con toda esta presión de cosecha en Sudamérica y la presión del reporte del USDA es posible que se haya profundizado recientemente.
La gran pregunta es si el mercado seguirá a la baja o si encontrará pisos y rebotará. Siempre es difícil contestar esa pregunta, y especialmente si además se espera del analista que responda cuando ocurrirá el posible rebote. Pero como es nuestra costumbre, expresaremos nuestra opinión aún a riesgo de equivocarnos. No obstante es importante recordar que lo haremos con un importante margen de error.
El último día hábil de este mes el USDA publicará su reporte de intención de siembra y el de stocks en EEUU. Esto habitualmente implica un cierre para la campaña vieja, y el puntapié inicial de la nueva. Los stocks que el USDA reporte nos darán una idea de cómo viene el consumo interno en su país, especialmente en el caso de maíz donde la demanda forrajera es difícil de estimar. La intención de siembra arrojará luz sobre cual es la mirada oficial sobre los planes de los productores. Esto hará que el foco del mercado cambie de Sudamérica a EEUU, aunque es posible que ello sea gradual.
Cuando el mundo empiece a mirar las tendencias en EEUU se encontrará seguramente con una caída de área de trigo, un aumento de maíz y una leve mejora del área de soja. Cuando le pongamos a estos números los rindes tendenciales del USDA, veremos cosechas muy importantes de maíz y soja en EEUU. Pero lo que más importa no es tanto la cosecha, sino los stocks que se proyectarán para el final de la campaña. Si el consumo se sigue incrementando como pasa en los últimos años, es posible que veamos stocks que se mantengan en guarismos bajos para ese país.
En este contexto comenzaremos también a ver los condicionamientos climáticos, y como venimos diciendo hay mucha nieve acumulada en EEUU, y lluvias que podrían generar anegamiento de suelos para la siembra de maíz. Además las temperaturas siguen muy bajas, y muchos señalan que esto ya está demorando la siembra de los primeros lotes de maíz.
En resumidas cuentas, tendremos que empezar a charlar nuevamente de proyecciones y clima para EEUU, y esto habitualmente genera incertidumbre. Con los precios en niveles relativamente bajos para el comportamiento reciente del mercado esto podría generar que se añada a los mismos una prima climática, y si se produce cualquier traspié, una mejora en los precios de los granos.
Con respecto a los niveles de precio, de todas formas no podemos soslayar que los precios son bajos respecto de la historia reciente, pero que son muy altos si los miramos en el más lago plazo. No obstante tenemos que tener en cuenta que las condiciones en las que nos movemos son distintas a las históricas: la aparición de los biocombustibles, la explosión de la demanda en los mercados asiáticos, y la inestabilidad de las monedas, hacen que debamos adecuar los precios del pasado a un nuevo escenario.
Sin embargo, también debemos tener presente que este nuevo escenario de precios que se mantiene desde hace ya tres o cuatro campañas está generando un incentivo muy grande a que en algún momento una nueva revolución productiva nos lleve a un salto en la oferta que vuelva a equilibrar los precios de los granos, llevándolos a los niveles históricos.
La gran producción que vimos este año en EEUU a pesar de los problemas de exceso de humedad a la siembra y a la cosecha, y lo propio ocurrido en Sudamérica nos deben llamar a la reflexión y hacernos pensar si esto se debió únicamente al clima, o si ese salto de la oferta no se está comenzando a producir. Parece demasiado temprano para que dicho salto se  haya producido, especialmente porque no ha aparecido ningún adelanto tecnológico tan revolucionario como lo fueron los granos híbridos en su momento o la tecnología transgénica.
Más adelante también veremos que para que el mundo siga con buenos niveles de stocks de soja como los alcanzados este año gracias al salto productivo Sudamericano, se requieren precios que inviten a sembrar en las zonas marginales, y condiciones climáticas excelentes como las que vimos esta campaña.
Así las cosas, de la mano del cambio de foco del mercado de la presión de cosecha en Sudamérica y los stocks más altos en el mundo de la cosecha 2009/10, podríamos pasar a enfocarnos en una cosecha 2010/11 cargadas de incertidumbres que podrían apuntalar a los precios, aunque es posible que por lo que resta de marzo y abril sigamos con presión negativa de precios.
En otro orden de cosas, los mercados financieros se han estabilizado bastante, con el petróleo manteniendo la marca de los 80 puntos, y el dólar también deteniendo su tendencia de revaluación. Europa parece más estabilizada, aunque aún con problemas graves, pero China está amenazando con suba de tasas. Esto ha hecho que los mercados financieros hayan perdido peso sobre la dinámica de los precios de los granos recientemente. No obstante, en cuanto las finanzas recobren movimiento, los granos sufrirán las consecuencias.
Pasando al plano local, las conversaciones pasaron esta semana por los rindes que se van obteniendo de la cosecha de los primeros lotes. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, estima que se lleva cosechado el 11% del maíz, y que se van haciendo los primeros lotes de soja, que no llegan en su avance al 1%. Los rindes promedios hasta ahora en tanto prácticamente duplican a los que se obtenían el año pasado, oportunidad en la que la seca había hecho estragos. En números, la zona núcleo está arrojando rindes que van de los 100 a los 140 qq/ha en maíz y de 30 a 40 qq/ha en soja, los que son considerados muy buenos.
Esta circunstancia profundiza la convergencia de los precios disponibles con los de futuro, que estaban con un premio importante por la baja oferta previa a la trilla. La soja cierra la semana en 830 $/tt y el maíz en 410 $/tt. Pero hablemos un poco más sobre las distorsiones de este mercado de maíz.
Ya todos conocemos lo que son los ROE VERDE pero recordémoslo una vez más: son permisos previos de exportación, que están ligados al saldo exportable remanente (lo que queda de restar producción menos consumo interno esperado para todo el año menos compromisos de exportación ya tomados). Es por ello que sabemos que indefectiblemente en algún momento los exportadores no podrán seguir operando y que los productores quedarán a merced de los consumos internos, los que al no tener la competencia de la exportación, podrán proponer el precio que les parezca por los granos, y los vendedores deberán decidir si aceptar los mismos o esperar un año completo a que los ROE se activen nuevamente con la nueva campaña.
Los ROE VERDE siguen saliendo rápidamente, pero todavía tenemos un saldo importante. Por ello los exportadores siguen en mercado tratando de hacerse de la mercadería para cargar los buques. El problema es el precio al cual compran.
La última modificación al sistema de ROE VERDE les aseguró a los exportadores que tendrían acceso irrestricto a los permisos de exportación, siempre que se comprometieran a pagar el precio de mercado que publica la SAGPyA por el maíz. Ese precio ronda actualmente los 450 $/tt en números redondos. La SAGPYA calcula este precio a partir de los valores de exportación, descontando las retenciones y los otros gastos de exportación.
Esto parecía sugerir que mientras los ROE estén activos, el precio que los productores obtendrían sería el internacional, pero en la práctica esto no resultó así.
Los exportadores nos dicen que el compromiso asumido es sólo por el maíz disponible, y no por el maíz que compran para ser entregado en meses diferidos, operatoria que en el mercado se conoce como compras forward.  Lo que los exportadores venían haciendo esta semana era comprar en el mercado forward, pero para el mes próximo, con lo cual estábamos casi en un mercado disponible, ofreciendo luego la posibilidad de entregar y cobrar anticipadamente. El precio que surgía de estas operaciones estaba en torno a los 420 $/tt, al convertir el valor en dólares que ofrecían (108 U$S/tt) a pesos al tipo de cambio comprador del Banco Nación. Vale la pena aclarar que estamos redondeando los valores para que el concepto se entienda: con un valor de mercado de 450, se estaba ope rando en 420 $/tt.
Esto llevó a que los medios periodísticos tomaran esta noticia y la difundieran. Como correlato de ello los exportadores se vieron forzados a comprar también maíz disponible pagando el precio publicado por la SAGPyA para mantener las formas. Pero tal como pasó en su momento con el trigo, lo hacen por lotes puntuales, y siempre y cuando se le venda a cambio maíz para el mes de abril en las condiciones antes descriptas.
Es posible que una vez que se difunda esta maniobra, los exportadores pasen a comprar un camión por corredor en la Bolsa de Comercio de Rosario, con lo cual generarán un volumen de operaciones y una dispersión en los compradores, que de acuerdo al reglamento que se usa para conformar los precios de pizarra, deban ser publicados como tales. Sin embargo el productor no puede acceder a los mismos en el volumen que desee vender, lo cual nos pone de manifiesto que en verdad no se trata de un “precio de mercado” sino de un precio superior al mismo puesto por decreto para mostrar un valor irreal en los diarios, con un mercado paralelo, en el cual para vender hay que aceptar precios más bajos.
La profecía se está cumpliendo: el mercado de maíz se parece cada vez más al NO-MERCADO del trigo. Lo peor de todo, es que todo esto se realiza absolutamente dentro de los marcos legales, y que nada podemos hacer para evitarlo. RESUMEN EJECUTIVO
La presión de cosecha Sudamericana sigue. Esta semana China canceló 200.000 tt de soja de origen EEUU, presuntamente porque los precios en Sudamérica son mucho más convenientes.
El USDA incrementó los stocks de maíz EEUU 2009/10 en más de 2 mill.tt. al tiempo que por mayor cosecha en Argentina y Sudáfrica sumó a la oforta internacional 5 mill.tt. de maíz.
En el caso de la soja agregó 1 mill.tt. a la producción de Brasil pero mantiene la de Argentina en 53 mill.tt. lo que podría terminar resultando poco.
Esto llevó a los precios del maíz y el trigo a romper los pisos que venía manteniendo y buscar los mínimos de contrato. La soja en cambio se maneja dentro del rango por el que venía transitando.
Pero al fin de marzo, el USDA publicará los stocks de EEUU, que implicarán un cierre para la campaña vieja dejando claro la demanda, y la intención de siembra, abriendo la discusión por el nuevo ciclo.
Luego comenzará a tallar el clima, que sigue por lo pronto demorando la siembra temprana de maíz.
Localmente se lleva trillado 11% de maíz, con rindes que al momento duplican los obtenidos el año pasado a la misma fecha. En el caso de la soja el avance es mínimo pero también con buenos rindes.
Esto profundiza la presión de cosecha, y hace que los precios cedan.
Los exportadores que se venían manejando con compras Forward sobre el mes de abril, con un descuento de unos 10 U$S/tt sobre el precio de mercado publicado por la SAGPyA comenzaron ante notas periodísticas en este sentido, a pagar el precio de la SAGPyA por mercadería disponible. Sin embargo lo hacen por lotes puntuales, lo que nos lleva a la misma situación que vivimos en cosecha con el trigo.
Por Dante Romano Director del Centro de Gestion Agropecuaria de Fundacion Libertad

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