15 de marzo de 2010 14:23 PM
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Chile  –  Una vendimia movida

Las pérdidas de vino luego del terremoto presionan al alza el precio de las uvas y el sauvignon blanc de Casablanca disminuye 27% su producción. Es parte de lo que transforma a 2010 en una de las cosechas vineras más complejas de los últimos años.

No se ha embotellado ningún litro de vino. De hecho, todavía son muy pocas las hectáreas que se han cosechado. A pesar de eso, 2010 difícilmente será olvidado por viñateros y consumidores. La vendimia que iba a celebrar el bicentenario patrio terminará siendo recordada por la del megaterremoto que azotó a Chile.
Es que el sismo remeció al mundo del vino en el país. La industria viñatera reconoció pérdidas por 125 millones de litros. En el secano del Maule, buena parte de los productores de uva tiene sus casas en el suelo. Las empresas viñateras, en tanto, están trabajando contrarreloj en recuperar sus instalaciones industriales para procesar la materia de una vendimia que ya está encendiendo motores.

Sin embargo, como ésta es una de las cosechas más movidas que se recuerden, las novedades no se detienen. La helada primavera de 2009 hizo de las suyas, presionando hacia la baja la producción, especialmente en valles costeros como Casablanca y Limarí. Una tendencia que tiene expectantes a los agricultores, que por estos días libran un "gallito" con las viñas a la espera de mayores precios.

¿Y qué pasa con la calidad de las uvas? Antes de todo el negocio del vino, se basa en ello. También 2010 se está haciendo sentir. En los vinos de alta gama, especialmente en los cabernet sauvignon, se habla de un potencial de calidad similar al que se dio en 2005 o 2007, reconocidas como de las mejores de los últimos años. En tanto, en el sauvignon blanc las expectativas son altísimas, y los enólogos apuntan a una mayor concentración y expresión frutal.

Aquí algunas de las principales tendencias que marcan el inicio de la vendimia 2010.1 Caída en la producciónDe partida, una muestra: en Casablanca se espera una caída de 27% en los volúmenes de sauvignon blanc, la cepa que da la partida a la vendimia chilena, respecto de un año normal.

Aunque las bajas más importantes en producción están en los valles costeros, también es cierto que casi ningún sector del país se salva del bajón.

La explicación es climática. En primer lugar, la primavera y el verano tuvieron temperaturas promedio significativamente más bajas que años anteriores. Por eso, la floración y cuaja fue menor. Además, hay que agregar un par de heladas primaverales que dañaron las yemas primarias.

Entre los enólogos se estima que las principales pérdidas estarán en el carmenere, el sauvignon blanc y el chardonnay.2 Problemas de infraestructuraFelipe Zúñiga, enólogo de la Cooperativa de Cauquenes, resume el escenario post terremoto en el secano del Maule: "El 80% de nuestros 300 productores tiene sus casas en el suelo. ¿Cómo les puedo pedir que se preocupen de la vendimia?".

Aunque en el resto del Chile vitivinícola el golpe no fue tan fuerte como en la VII Región, también hay daños considerables en las casas de los trabajadores y en los canales. Este último punto puede generar inconvenientes pues se perderán varias semanas de riego justo al final de la maduración de las uvas.

En todo caso, respecto al procesamiento industrial, en las viñas hay tranquilidad, pues las grandes empresas tenían capacidad ociosa de la que hoy están echando mano, lo que descomprime el acceso de las medianas y chicas a servicios de maquila.3 Cambio de velocidadLa vendimia partió lenta, muy lenta. En casos más extremos, como el Maipo Alto, la pinta recién se alcanzó en los tintos a fines de enero, casi un mes después de lo usual. Incluso en el Limarí, un valle que es un "relojito", por la regularidad de sus etapas fenológicas, la pinta se retrasó en más de una semana.

Si la vendimia 2009 estuvo marcada por el adelantamiento, la presente cosecha vitivinícola se hizo esperar, en especial en las cepas blancas, usualmente las primeras en ser cortadas. De hecho, en Casablanca el retraso en el sauvignon blanc llega a las dos semanas.

Sin embargo, todo indica que en las variedades tintas la brecha de tiempo tenderá a cerrarse gracias a que la primera mitad de marzo ha sido relativamente más cálida que lo usual.4 Precios al alzaLos 125 millones de litros de vino perdidos en el terremoto del 27 de febrero fue el último empujón para presionar al alza los precios de las uvas. Antes, las fuertes exportaciones de graneles de fines de 2009 y comienzos de 2010, junto a la proyección de menor producción esta temporada ya habían generado expectativas de mejoras en los precios.

Mientras en diciembre se hablaba de $90 el kilo para las uvas corrientes, hoy rondaría  los $110. En tanto, las premium se moverían en torno a los $210 y $420.
"Las viñas grandes están saliendo a comprar. La expectativa es que suba aún más el precio de las uvas. Sin embargo, no creo que sean alzas abruptas, pues las viñas están golpeadas por las menores exportaciones de 2009", afirma un corredor de vino que prefiere el anonimato.5 Optimismo por calidadEn el vino hay un paradigma escrito en roca: a menor producción por parra mejor es la calidad.

Es por eso que varios enólogos tienen expectativas altas respecto de 2010, tanto que ya se apuesta a calidades similares a las de 2005 o 2007, el par de vendimias que mejores resultados entregaron en los últimos años.

De hecho, las expectativas son altas en sauvignon blanc y cabernet sauvignon. En el caso del primero, la fuerte caída de los valles costeros facilitará la producción de vinos con más peso en boca y más presencia de fruta. Esta es una noticia muy buena, teniendo en cuenta la mediocre calidad de esa cepa blanca en 2009.

El rey del las cepas viníferas, el cabernet sauvignon, también pinta muy bien. Las relativamente bajas temperaturas luego de la pinta de las bayas, hablamos de febrero, ha permitido que las uvas presenten una lenta tasa de ganancia de azúcar, mientras que la madurez fenólica sigue avanzando. En la práctica, eso ayudará a sacar vinos menos alcohólicos, más frescos y con mayor cuerpo.6 Problemas con la diversidadLa falta de uniformidad en los cuarteles de parras genera problemas para los enólogos. Mientras que una parte importante puede estar perfecta, otra puede estar todavía verde, mientras que otra puede estar sobremadura. En bodega eso puede generar importantes problemas de calidad.

En la vendimia 2010 esa dificultad se va a presentar en variedades como el carmenére y el sauvignon blanc, lo que exigirá una cuota extra de trabajo y dará varios dolores de cabeza a los enólogos.

Nuevamente, la helada primavera fue la gran culpable. Ese clima provocó millerandaje -racimos con uvas de diversos tamaños- en las cepas más sensibles en dicha época del año.

Para contrarrestar la diversidad, se requerirá cosechar en cuarteles más pequeños, en el caso que sea posible, y un mayor cuidado en las mesas de selección al interior de las bodegas. Eso sí, ese es un lujo que sólo pueden darse proyectos vitivinícolas de más alta gama. Está por verse que es lo que pasará con la materia prima que va a líneas de vinos más baratas, en que se trabaja con grandes volúmenes y con cosecha mecanizada.

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