14 de febrero de 2013 13:12 PM
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Alpesca sigue en venta

La empresa pesquera Alpesca de Puerto Madryn, tras haber transitado un año convulsionado, sigue en venta aunque no hay definiciones respecto de la operación, lo que si se supo es que son dos las alternativas que vienen analizándose y en negociaciones extendidas, pero en el marco del hermetismo que se manejan tales trámites, nadie tampoco se anima a arriesgar un desenlace, porque las veces que se estuvo a punto de cerrar la venta, algún imponderable apareció que impidió su concreción.

La planta está funcionando con relativa normalidad, ayer uno de los buques fresqueros estaba en muelle desembarcando materia prima, lo que asegura actividad de procesamiento en tierra. En términos operativos Alpesca está trabajando aunque en rigor de verdad por la magnitud de la estructura de la empresa está muy lejos de encontrarse en los niveles de eficiencia o con su esquema de negocios que una compañía de esta dimensión requiere.

Cuatro barcos fresqueros de altura están pescando, uno de ellos descargó ayer, y otros dos están en reparaciones, mientras que los barcos langostineros están parados a la espera de novedades sobre lo que resuelva la administración pesquera provincial sobre una eventual prospección para definir la apertura de las aguas de Chubut dentro del Golfo San Jorge.

La firma con más de mil empleados continúa en venta, sigue bajo el control del grupo Baldino, pero las negociaciones iniciadas en el último trimestre de 2012 con empresarios de Puerto Madryn no logró cristalizarse en los plazos que se preveían inicialmente y hasta en un momento se había desechado esa alternativa, pero con el correr del tiempo se continuó conversando, y allí lo que se aguardaba era un empréstito por parte del Banco del Chubut para con los interesados en comprar Alpesca, cuestión que no se habría concretado hasta el momento.

En simultáneo los accionistas de la mayor pesquera de la Patagonia iniciaron tratativas con otro grupo empresario, parte del cual sería de capitales extranjeros, pero sobre el que se ha mantenido un estricto pacto de confidencialidad de no revelar mayor información en tanto y en cuanto la negociación o la operación de venta se lleve a cabo.

Con todo, el grupo Baldino mantiene firme su pretensión de desprenderse de Alpesca y en esa línea sostienen las conversaciones abiertas con los potenciales interesados, pero han optado por bajar el perfil de modo que no crezca la incertidumbre entre su personal y sus acreedores.

En la actualidad, cuatro de los seis fresqueros están pescando merluza hubbsi, están recién en su segunda marea del año, la planta de procesamiento trabaja con la materia prima que recibe y los salarios del personal están normalizados. Esta última cuestión es la que la ha sacado de la escena de conflictividad que la tuvo como protagonista en el último tramo del año pasado.

No obstante, desde el punto de vista de una unidad de negocios, Alpesca por su dimensión y lo que significa una empresa de su porte, está hoy todavía muy lejos de encontrar una regularidad. Las deudas con proveedores se mantienen, se trabaja “al día” para cumplir con las obligaciones salariales y de ese modo evitar otro escenario de conflicto; los problemas de fondo están intactos, sin resolver.

Esa indefinición sobre la venta o transferencia de acciones, coloca a la compañía en una situación de fragilidad ya que carece de un plan de negocios de mediano y largo plazo, y esa falta de planificación la ubica bastantes escalones debajo de lo que supo estar históricamente Alpesca, que llegó a ser una empresa líder del sector e incluso era mirada como el modelo a seguir en materia pesquera.

El prestigio internacional que durante décadas exhibió la pesquera radicada en Puerto Madryn no ha permanecido inalterable, sino que todo el tormentoso proceso a la que fue empujada por sus actuales propietarios ha dañado la imagen y el crédito que tenía en el ámbito comercial.

Los problemas de Alpesca no se han solucionado y a los propios vaivenes de la firma, se suman los altibajos que la pesca en general enfrenta, aunque sí se ha logrado bajar el nivel de conflictividad con el pago regular de los salarios. Mientras la planta esté activa y las remuneraciones se abonen en término no habrá gente en las calles reclamando, más allá que el futuro de la empresa tiene aún pronóstico reservado.

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