18 de febrero de 2013 16:52 PM
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El Gobierno profundiza el cepo cambiario: ahora crecen los rechazos en las compras con tarjeta desde Argentina al exterior

A las trabas que pone el Gobierno para la adquisición de dólares para turismo, se suma un nuevo cerrojo. Esta vez por el lado de los plásticos. Directivos de bancos y gran cantidad de particulares dan cuenta del creciente número de invalidaciones al pagar un producto o servicio. Casos

La marcada brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo se está encargando de exacerbar esa “bipolaridad” tan típica de la economía argentina, por la cual algunos sectores están de festejo por la existencia de una suerte de dólar subsidiado, mientras que otros están sufriendo en carne propia los efectos negativos del atraso cambiario. 

Un ejemplo de cómo el control sobre el billete verde pega de diferentes maneras, dependiendo de en qué vereda se esté parado, lo puede dar el campo: por cada dólar que liquida un productor en el sector formal, éste recibe apenas $3,25.

De modo que, para ir al blue en busca de refugio, deberá poner de su bolsillo casi $4,50 extra por cada billete verde que desee comprar lo que, en definitiva, termina siendo un mal negocio.

Un caso diferente es el de las agencias de turismo, que están sacándole todo el jugo al boom de argentinos deseosos de viajar afuera. En este caso, el atraso cambiario les representa una clara ventaja porque, además de contar con un dólar barato -que hace muy atractivo veranear en el exterior-, las compañías venden los paquetes al tipo de cambio oficial y encima en cuotas, dado que el Banco Central por el momento les entrega dólares sin chistar para que éstas a su vez paguen a sus proveedores externos de servicios.  

Sin embargo, el Gobierno viene poniendo cada vez más trabas para evitar que los pesos de los argentinos se dolaricen vía consumos en el exterior. 

En este contexto, los expertos suelen hablar de dos “realidades paralelas” a la hora de explicar las estrategias de la administración kirchnerista al momento de implementar sus políticas tendientes a retacear dólares: 

• Por un lado, existen las medidas formales, es decir, aquellas que quedan plasmadas en resoluciones y son de conocimiento público a través del Boletín Oficial. Ejemplos de esto pueden ser el recargo del 15% que se fijó a las compras con tarjetas o la limitación a la extracción de divisas desde otros países. 

• Por otra parte, de manera paralela, también se aplican medidas informales, que son las que más críticas generan por parte de ahorristas y analistas, dado que en general terminan imprimiéndole a la gestión oficial una fuerte dosis de imprevisibilidad. 

Un claro ejemplo de esta modalidad se viene observando en las últimas semanas cuando el Gobierno, sin criterios claros, cerró lo máximo posible la canilla de moneda extranjera a aquellos turistas que se acercaron a los bancos en búsqueda de divisas para viajar.  

Pero esto no es todo: a tono con estas medidas informales, en las últimas semanas se detectaron todo tipo de problemas a la hora de usar tarjetas de crédito para realizar compras de productos en el exterior desde la Argentina.

En efecto: existe un creciente malestar entre titulares de plásticos, que están registrando diversas dificultades para concretar compras de artículos tecnológicos, ropa, calzado, contratación de servicios y hasta la adquisición de instrumentos musicales a través de portales de comercio electrónico.

En definitiva, “tarjetear” vía Internet y esperar la compra en la comodidad del hogar pasó a ser una suerte de “lotería“: algunos argentinos pueden concretar sus operaciones. Otros, en cambio, desde hace semanas sufren todo tipo de restricciones para que les aprueben la transacción. 

El factor común es que no hay reglas y no hay ninguna normativa escrita

Cabe recordar que, cuando en septiembre el Gobierno aplicó el polémico cargo extra del 15% para transacciones fuera del país, luego también decidió castigar a las operaciones realizadas desde la Argentina hacia otros lugares. 

La razón por la cual el Ejecutivo está posando la lupa en este tipo de operaciones es que las mismas representan una fuga de capitales, ya que si bien el titular del plástico cancela el saldo en pesos, una vez realizada la compra los bancos que emitieron dichas tarjetas deben adquirir dólares para girarlos al exterior contra una cuenta que cada uno posee en el BCRA que, a su vez, tiene esos montos contabilizados como reservas

Cabe destacar que, desde que el Gobierno comenzara a retener ese 15% a todas las compras realizadas en moneda extranjera en el exterior o desde la Argentina, ya embolsó unos $600 millones, como resultado de operaciones efectuadas por particulares por un monto cercano a los $4.000 millones, lo que demuestra que los plásticos todavía son una importante grieta por la que se sigue fugando una gran cantidad de dólares. 

Trabas que despiertan sospechas
Así las cosas, si bien no existe ninguna nueva normativa que complique el uso de los plásticos desde la Argentina en sitios web como eBay o Amazon, en las últimas semanas sí comenzó a registrarse un “sospechoso” incremento en la cantidad de operaciones que se caen por la imposibilidad de validar dichas compras, tal como diversos directivos de bancos y expertos de la city alertaron a iProfesional.com. 

“Es cierto. Estamos recibiendo más quejas de lo normal de usuarios que no pudieron concretar compras usando sus tarjetas de crédito desde la Argentina. No debería ser así porque no hay ningún mecanismo nuevo que lo esté impidiendo, pero los casos crecieron, si bien existen otros clientes que las están utilizando sin inconvenientes”, reconoció el directivo de una entidad de primera línea que pidió estricto off the record y que prefirió no profundizar en este aspecto. 

Por su parte, un analista con amplio recorrido en la city y con mucha llegada en el sector financiero alertó que “así como misteriosamente se cuelga el sistema y no se autorizan las compras de divisas, ahora también hay rumores de que habría algún tipo de presión para que el ritmo de pagos vía tarjetas desde acá hacia afuera no siga creciendo. Eso podría explicar las dificultades que están teniendo varios usuarios”. 

En este contexto, iProfesional.com pudo conocer de primera mano diversos testimonios de numerosos tenedores de plásticos que, en las últimas semanas, experimentaron todo tipo de dificultades para concretar operaciones desde la Argentina. 

En cada una de las experiencias la situación fue calcada: en un principio, los portales de venta online parecen autorizar la transacción, pero luego llega un mail rechazando la compra con la siguiente leyenda en inglés: “We’re writing to let you know that we are having difficulty processing payment for the transaction” (Le escribimos para hacerle saber que estamos teniendo dificultades para procesar el pago de la transacción). 

Tal es el caso de Gustavo M., analista de sistemas que vive en el barrio de Palermo, quien aseguró a este medio que “a fines de enero intenté comprar un iPhone 5, que acá no se consigue. Probé en dos portales diferentes y con dos tarjetas distintas y realmente fue imposible”. 

“Primero entré a la página de Apple en Estados Unidos y cargué los datos de una Visa y me aceptó la compra. Pero a las 48 horas me llegó un mail que decía que no pudieron validar la operación. Luego, intenté con otro plástico de American Express y sucedió lo mismo”, explicó.

No contento con esto, el usuario agregó que “después traté de comprar el teléfono por Amazon y volví a probar con las dos tarjetas pero también me las rechazaron, algo inentendible cuando tengo límites por encima de los $20.000 y me queda mucho saldo”. 

La idea de Gustavo M. era realizar la adquisición en cualquiera de estos portales y enviar el producto a un hotel en Miami para que un familiar que iba a viajar a la Argentina ingrese el artículo que, aun pagando los tributos aduaneros correspondientes en Ezeiza, seguía resultando mucho más económico que adquirirlo en la plaza local a través de portales locales como Mercado Libre. 

Sin embargo, las sorpresivas trabas que se fueron presentando hicieron naufragar su plan.

En la misma línea, Hernán F., empresario del rubro gastronómico y músico en sus tiempos libres, explicó que “cada año me hago traer de afuera instrumentos musicales y accesorios. Lo hago siempre por los carriles formales, o sea, lo ingreso vía courier y pagando los impuestos que haya que pagar”.

El empresario recalcó que “vengo comprando desde 2010 y siempre lo hago en eBay o en GuitarCenter, una de las plataformas online más grandes del mundo en este rubro”. 

Hernán F. aseguró que “hasta fines de 2012 pude comprar sin ningún tipo de inconvenientes”, pero explicó que “desde diciembre, cada vez que traté de traer un par de productos, directamente no pude. Probé con las tres tarjetas que tengo y siempre es la misma historia: primero te llega un mail donde te agradecen por la compra pero dentro de las siguientes 24 horas te cae un segundo correo donde te dicen que la operación no fue aprobada por problemas con el pago desde la Argentina. No te dan otras explicaciones. Así que por el momento no pude comprar nada más”. 

Por su parte, Nadia S., diseñadora gráfica que trabaja en una multinacional en la Ciudad de Buenos Aires, vivió experiencias muy similares a las anteriores: “Desde 2011 compro ropa, sandalias y accesorios en portales como LovelyShoes.net o Forever21 y hasta ahora no había tenido ningún problema, más allá de alguna demora. Pero en enero me pasó que las dos compras que quise hacer me las rechazaron. Es muy raro porque no tengo inconvenientes con el saldo disponible en mi tarjeta”. 

Por el momento, ningún experto o directivo de entidad bancaria está dispuesto a reconocer públicamente que existe algún tipo de presión oficial. Sin embargo, off the record, cada vez son más los que advierten que resulta “sospechoso” que la cantidad de operaciones rechazadas se haya multiplicado exponencialmente. 

Una grieta que el Gobierno intenta cerrar
En diálogo con iProfesional.com, Gabriel Caamaño Gómez, economista del Estudio Ledesma, aseguró que “para el Gobierno continúa siendo clave cuidar al máximo las distintas vías por las cuales se les escapan dólares porque, aun con las principales variables externas jugándole a favor, tales como el precio de la soja y el dinamismo de Brasil, va a llegar con lo justo en materia de disponibilidad de divisas“.

En este sentido, el experto sostuvo que “durante 2013 el control del mercado de cambios va a continuar, porque si se llega a levantar, la demanda por parte de ahorristas se terminará comiendo todo el superávit comercial, del orden de los u$s13.000 millones, que el Ejecutivo necesita para hacer frente a sus compromisos. Lo mismo sucederá con el control de las importaciones: podrá haber algún relajamiento pero básicamente para garantizar el ingreso de insumos y energía que permita sostener el crecimiento”. 

Cabe destacar que, según el experto, “del saldo total, unos u$s3.500 millones los necesitará sí o sí el Central para incrementar las reservas, porque la relación entre éstas y el pasivo monetario se encuentra en el nivel más bajo de los últimos años. Patrimonialmente, al haber emitido tanto, el BCRA está débil y ya no dispone de tanto poder de fuego“. 

Y si bien el mercado está intervenido y para los ahorristas no es posible hacerse de divisas por la vía formal, en la city porteña ya es un secreto a voces que una “mano amiga” cada tanto debe intervenir para evitar que el “blue” siga escalando y continúe creciendo la brecha con el oficial. 

De este modo, en una economía cada vez más regulada y en la que todo está interrelacionado, para muchos argentinos ya no resulta tan descabellado vincular la imposibilidad de comprar un par de zapatillas en eBay con la imperiosa necesidad que tiene el Gobierno de domar al dólar paralelo.

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