18 de marzo de 2010 13:15 PM
Imprimir

Cómo Uruguay ya vende más carne que Argentina con 40 millones de vacas menos

Imagínese que un país tiene diez vacas, mientras que el otro sólo dos. La lógica diría que el primero debería exportar una mayor cantidad y abastecer mejor su mercado. Pero la realidad indica que esto no es así. El más "pequeño" ya supera al primero y está alejado de conflictos políticos. El caso

En medio de una inflación galopante que, según estimaciones de las consultoras privadas, superaría ampliamente el 20% anual, el Gobierno volvió a echar mano a sus viejos recursos para contener la suba de precios: la restricción a las exportaciones.  Mientras que otros países no ven como un conflicto de intereses abastecer el mercado interno y permitir que las empresas obtengan una mayor rentabilidad vendiendo al exterior, en la Argentina sucede todo lo contrario.

Con el argumento en mano de que los productores retenían ganado y que esto había provocado una disparada en el valor de la carne –cabe destacar que en enero el alza fue del 40% y en febrero del 12,5%-, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, decidió ordenar el cierre total de las exportaciones. 

A lo largo de los dos últimos meses, el Gobierno ya venía entregando discrecionalmente los Registros de Operaciones de Exportación (ROE). Mediante el "racionamiento" de los mismos, sin los cuales nadie puede sacar un kilo de carne del país, pretendió inundar el mercado con cortes más baratos.

Sin embargo, la baja en los precios nunca llegó y el consumo se desplomó desde los 73 kilos per cápita anuales –uno de los más altos del mundo- a unos 59 kilos.

Dado que la carne es uno de los alimentos más politizados y que, además, su participación en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC es muy alta, por las reformas que sufrió el indicador recientemente, el Gobierno echó mano a la medida más radical: cerrar las fronteras.

Lo decidió Moreno el viernes a la noche y su decisión recién pudo ser revertida tras una reunión realizada este martes por la mañana, en la que el aire se cortaba con un cuchillo y donde el fantasma de un nuevo paro rural tenía en vilo a los funcionarios.

Sin embargo, el directivo de uno de los frigoríficos que conforman el Consorcio de Exportadores ABC, que se sentó a negociar con Moreno, alertó que "por ahora sólo se comprometieron a liberar lo que estaba en las fronteras y los puertos. La negociación para que levanten las barreras a toda la industria va a ser dura y continuará este miércoles".

En esta línea, el presidente de una de las entidades empresarias que maneja más del 10% de la faena a nivel nacional, explicó a iProfesional.com que "se está viviendo una pelea muy fuerte en el seno del Gobierno. Fue gracias a la intermediación de ´los mesurados´, liderados por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, que se logró convencer a Moreno de que era una locura mantener cerradas las exportaciones".

"Hay funcionarios que realmente se proponen tirar abajo todo el trabajo realizado para abrir mercados en el exterior y no dejar salir las exportaciones", se lamentó el directivo, en referencia al funcionario.

De hecho, se estima que hasta el lunes había cerca de 15 contenedores varados con carne.

"Un cargamento de lomo no Hilton vale unos 130.000 dólares. El mismo producto en el mercado interno cotiza a un cuarto de ese valor. El problema es que el que exporta compra novillos de otra calidad, especiales para los mercados internacionales. Con estas medidas, directamente, están liquidando a las empresas pequeñas y medianas, que no pueden enfrentar el sobrecosto de tener que destinar una carga de exportación al mercado doméstico", recalcó la fuente, que pidió estricto off the record.

Si bien los empresarios que se reunieron con Moreno destacaron el haber llegado a un acuerdo –que consistirá en garantizar cortes populares a buen precio a nivel local y favorecer la exportación de los más caros, que no tendrían restricciones-, en la industria reclaman un plan a largo plazo.

La fuente consultada, que mantiene diálogo constante con el Gobierno, destacó que "el Ministerio de Agricultura ya se puso en contacto con funcionarios uruguayos para replicar su modelo. Hay que definir un nuevo plan ganadero y en la Argentina algunos parecen entender que hay que seguir políticas estables y mantener reglas del juego claras, como hicieron en el país vecino. Sin embargo, los que toman las decisiones parece que no quieren ver la realidad".

Y las consecuencias de estas políticas, ya se hacen notar. Al respecto, iProfesional.com dio cuenta de que los empresarios argentinos, en su afán de alejarse de todo ruido político y contar con mayor certidumbre, ya dominan el 50% de los campos agrícolas del país vecino. Ver nota: La "colonización" silenciosa: argentinos manejan la mitad de los campos del Uruguay)

El triunfo del "Uruguayan beef" en el mundo
La actualidad del negocio cárnico en el Río de la Plata puede resumirse como una pelea entre David y Goliat: la industria ganadera Argentina, con todo el prestigio internacional de su tradicional "bife" y con un tamaño cinco veces más grande, cayó "derrotada" por Uruguay.

En efecto, según datos oficiales de Aduana, durante los dos primeros meses del año, las exportaciones alcanzaron las 60.600 toneladas, un 21% menos que en el mismo período de 2009, lo que es una clara muestra de que el Gobierno ya venía "retaceando" los permisos.  Lo interesante de esta cifra es que, durante el mismo lapso, Uruguay vendió al mundo casi 2.500 toneladas más.

Y esto lo logró con un stock de 11,7 millones de vacas, exactamente 40 millones menos que la Argentina, que lleva liquidados 6 millones de animales en tan sólo dos años.

Es decir, que por cada diez animales que posee el "granero del mundo", cruzando el charco, apenas se encuentran sólo dos.

La dinámica del país vecino está basada en que respeta una regla de oro de la industria ganadera, que establece que la sustentabilidad de la industria es mayor cuantas más cabezas tenga por habitante: en Uruguay esta relación es de casi 3,5 a 1, mientras que en la Argentina es de poco más de 1 a 1.

Por otra parte, el "Argentain beef" también perdió contra la competencia brasileña: mientras que en el primer bimestre de 2009 Brasil había exportado el doble, este año la diferencia llega a cerca del triple. Claro que este país cuenta con un stock vacuno de casi 200 millones de cabezas, cuatro veces más que la Argentina.

Al respecto, Hugo Biolcati, presidente de la Sociedad Rural, fue uno de los que más críticas lanzó contra el Gobierno, al destacar que desde hace seis años "vienen con este proceso de descapitalización, atentando contra el sector ganadero. Es un proceso de disminución de stock, que si bien no es irreversible, no va a cambiar mientras sigamos así".

El dirigente señaló ayer que el cierre a las exportaciones de carne "fueron aplicadas en 2006 y no funcionaron. Lo único que lograron fue destruir la producción ganadera".

Radiografía
¿Cómo es que un país que tiene menos animales que la provincia de Buenos Aires le hace sombra a la Argentina?

En diálogo con iProfesional.com, el consultor agropecuario Eduardo Blasina, destacó que "en Uruguay respetamos a rajatabla las exportaciones porque entendemos no hay otra estrategia posible para crecer".

Cabe destacar que, mientras que cruzando el charco apenas el 30% de lo que se produce es para consumo interno, aún así, no hay disparada en los precios. Como contrapartida, en la Argentina, 8 de cada 10 toneladas que producen quedan fronteras adentro, y se da el caso contrario. De ahí que se genera esta tensión con el sector exportador.

Por su parte, desde Montevideo, el consultor Rafael Tardáguila, resumió la situación de la Argentina de manera concisa: "Cosecharás tu siembra".

"Vienen atentando contra el sector cárnico y luchan constantemente para forzar precios bajos. Era obvio que se iban a quedar sin carne", disparó el experto.

Tardáguila no dudó al afirmar que "lo primero que tiene que haber en una industria son reglas claras. Con estas marchas y contramarchas, lo único que obtienen los argentinos es que los importadores del exterior elijan comprar a otros o, en la medida que puedan, pretendan pagar menos por la mercadería".

En un duro artículo publicado recientemente por The Wall Street Journal, -"Carne: la decadencia argentina favorece a Uruguay"-, destacaron que "los cambios han ahuyentado a muchos inversores, redujeron la cantidad de cabezas de ganado y le han ofrecido al vecino más pequeño de Argentina, Uruguay, la oportunidad de capitalizar los problemas promocionándose como ´la última gran granja´ de ganado más saludable, alimentado con pastos".

El prestigioso matutino destacó que "Uruguay está tratando de demostrarle al mundo que el país está dedicado a la carne ´natural´, ganado que por ley tiene que ser alimentado con pasto y libre de hormonas".

Así, una reciente campaña de marketing muestra que cada vaca uruguaya pasta, en promedio, en campos del tamaño de dos canchas de fútbol".

En este contexto, explicaron que los grandes inversores de la industria de la carne han empezado a apostar por las políticas uruguayas, más amigables con el mercado. Terry Johnson, propietario de BPU Meat, vendió su empresa en la Argentina y está invirtiendo 150 millones de dólares en Uruguay, incluyendo una planta programada que será capaz de procesar 1.500 cabezas de ganado en un turno de ocho horas."El Gobierno de Argentina ha intentado sojuzgar a la agroindustria. La cantidad de ganado se está reduciendo, la tierra se ha abaratado. Cualquiera que esté relacionado con el ganado quiere marcharse. Uruguay ofrece la oportunidad de hacer las cosas bien", dijo Johnson. Un futuro poco alentador
De cara al futuro, las proyecciones para la Argentina no son optimistas. Para los especialistas, pasarán varios años hasta que la industria de la carne pueda garantizar buenos precios internos y fuertes niveles de exportación. En este contexto, las estimacios de la Cámara de la Industria y Comercio de Carne y Derivados de la República Argentina (Ciccra) no son alentadoras. En reciente diálogo con iProfesional.com, su presidente, Miguel Schiariti, estimó que, de continuar las políticas de "retaceo" de los permisos, a lo sumo las exportaciones alcanzarán las 350 mil toneladas durante este año. De confirmarse esta cifra, implicaría ventas al mundo por 200.000 toneladas menos que en 2009, es decir, una baja del 40 por ciento. Brasil, el gigante que quiere seguir creciendo
En este contexto, las perspectivas en Brasil son más que alentadoras. El Ministerio de Agricultura aseguró que ese país copará casi la mitad de las exportaciones mundiales de carne bovina, porcina y de pollo durante los próximos diez años. Según el estudio oficial Proyecciones del Agronegocio, en 2010 las ventas al mundo de cortes vacunos representarán el 25% del comercio global, cifra que alcanzará el 30% para 2020.Juan Diego Wasilevsky

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *