18 de marzo de 2010 21:02 PM
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Buenas Prácticas Agrícolas en soja

En este material elaborado por los integrantes de la Alianza Internacional de Productores de Soja -ISGA, por sus siglas en inglés-, el cual reúne a los más importantes productores de esta oleaginosa en el mundo, entre ellos nuestro país, hablaremos sobre un primer módulo denominado "Gestión sustentable del suelo", en donde a grandes rasgos, les contaremos sobre los ítems que deben cumplir los productores dentro de los que es el Manual de Buenas Prácticas Agrícolas en producción de soja.

El mantenimiento de la productividad de las tierras utilizadas por la agricultura es una cuestión de sostenibilidad. Se considera que las actividades productivas que extraen nutrientes del suelo para la producción, deben llevar implícito la responsabilidad de restitución o reposición de los mismos.
El proceso de gestión exige que la información debe estar disponible en forma permanente, por la debilidad de control de las malas prácticas. Los registros de la productividad y las características nutricionales de los suelos; la oferta de la producción son algunos parámetros para comprobar si la actividad se ajusta al criterio de sostenibilidad.

Seguimiento de los niveles de productividad: Medir la productividad de las actividades de producción agrícola en diferentes zonas de producción de una misma área de cultivo, características del tipo de suelo, la topografía y la historia de la producción, deben ser las referencias de la supervisión del rendimiento individual de cada área o parcelas.

¿Qué registrar?: Para una buena supervisión, se deben registrar básicamente los siguientes items: identificación de cada área; terreno; periodo de cultivo; época de siembra y de cosecha; el volumen de producción; las prácticas de gestión adoptadas; historia o antecedentes de uso del suelo (cultivos plantados,);
¿Cómo evaluar los registros?: El productor debe planificar para la nueva temporada y analizar cómo fue la producción anterior. Si la producción está disminuyendo con el tiempo, deberá evaluar las acciones correctivas antes de la nueva siembra. El productor deberá hacer un análisis crítico de los resultados, a fin de buscar mejorar el proceso de producción a futuro.
Control del contenido de materia orgánica en el suelo: La reducción de los niveles de materia orgánica en los últimos años, es un indicador importante de que las prácticas adoptadas deben ser modificadas.

El productor debe hacer una planificación técnica de gestión y conservación de los suelos para evitar futuros problemas de erosión y pérdida de la superficie productiva.
Cultivo en contornos (curvas de nivel): Los cultivos en contorno son recomendados para prevenir la erosión y conservar el suelo, siendo prácticas más eficientes y viables. Sin embargo, los cultivos en contorno no tienen control sobre la pérdida de suelo si se aplican de forma aislada, sin ninguna otra práctica, o donde existe tierra con un relieve variable, o en zonas de fuertes lluvias, o el suelo susceptibles a la erosión. En general, el nivel de plantación se complementa con un sistema de terrazas, las prácticas de rotación de cultivos, sistemas de labranza y otros desvíos de agua y drenaje. La siembra directa es una práctica que reduce casi totalmente la erosión en los cultivos continuos.

Terrazas: El sistema de terrazas, en determinadas situaciones, es una técnica mecánica para el control de la erosión, que, además de prevenir la pérdida de suelo, reduce el escurrimiento de plaguicidas y nutrientes y permite una mayor infiltración de elementos importantes para el cultivo. Las características físicas del suelo que determinan la permeabilidad, la intensidad de la lluvia y la inclinación de la tierra son los factores que definirán la anchura (base estrecha, medio o de base amplia), la altura y la pendiente.

Drenaje: Un área plana con baja infiltración en el suelo, puede requerir la instalación de sistemas de drenaje. Antes de invertir en sistemas de drenaje en la propiedad, se recomienda tener en cuenta: El drenaje natural de la zona; características del suelo; topografía; las condiciones climáticas, especialmente la precipitación en la región; identificación de las zonas afectadas o susceptibles a la erosión; las prácticas agrícolas.

El American Soybean Association (ASA) recomienda todas estas alternativas de drenaje:
Salidas subterráneas (para terraza del sistema); franjas de protección del contorno; drenaje subterráneo; canales de drenaje.

Cobertura del suelo: La cubierta del suelo es necesaria para evitar la erosión, mantener la humedad del suelo, el control de la propagación de malas hierbas y aumento de la actividad microbiana del suelo. Debe hacer todo lo posible para mantener la cobertura del suelo durante todo el año. Son importantes en este contexto, el espaciamiento de los cultivos, el mantenimiento de los residuos de cultivos, cultivos de cobertura y de no-labranza.

Sistema de conservación de suelos basados en el drenaje del microcuencas: Las consecuencias de la inadecuada gestión del suelo alcanza a una esfera más amplia que los límites de la hacienda. Por esta razón se recomienda la gestión del suelo basada en el drenaje (microcuencas) donde se encuentra la propiedad.

Para aplicar el sistema de conservación de suelo, basada en el drenaje del las microcuencas, es necesario hacer: Inserción de la propiedad en el microcuenca; integración de la conservación de la zona de drenaje; evaluación de los impactos; mitigación de los impactos.

MANTENIMIENTO DE LA FERTILIDAD DEL SUELO

El mantenimiento de la fertilidad del suelo es un aspecto fundamental de la sostenibilidad de la producción agrícola. El suelo es un recurso escaso que debe utilizarse para la agricultura de una manera responsable; por tanto, los puntos que se deben tener en cuenta son:

Seguimiento del contenido de materia orgánica: La caída en los niveles de materia orgánica es una amenaza para la sostenibilidad de la fertilidad del suelo, debido al aumento de los procesos de lixiviación y la reducción de la liberación de fósforo en el sistema de raíces. Los productores deben controlar los niveles de materia orgánica del suelo, tratando de identificar las causas de su variación y la definición de acciones correctivas.

Mantenimiento de "fósforo disponible" el contenido de los suelos: Debe controlarse el nivel de fósforo de las zonas de producción de los bienes, a fin de garantizar el mantenimiento o la mejora de sus niveles.

Mantenimiento de calcio y magnesio contenido en azufre y potasio de los suelos:
El análisis de suelos siempre debe adoptarse para la evaluación del contenido de nutrientes en el suelo, acompañada de un análisis de la hoja y la evaluación del desempeño culturaL y la historia de la zona.

Calcio y magnesio: El mantenimiento del calcio y el magnesio se asocia con la aplicación de la corrección del pH del suelo.
Potasio: En suelos arenosos, el productor deºbe dividir la aplicación de potasio para evitar su lixiviación. Por otra parte, en suelos arcillosos puede ser de una sola aplicación.

Azufre:
El mantenimiento del azufre debe ser trabajado en conjunto con el mantenimiento del nivel adecuado de materia orgánica, mediante el uso de cal y fertilizantes con azufre en sus formulaciones.

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