11 de noviembre de 2009 08:41 AM
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La escasez encarece el girasol nuevo

Luego de dos ciclos cómodos, el abastecimiento de aceite de girasol en la campaña 2009/2010 será un desafío. Se prevé un importante recorte de la producción mundial, sobre todo en el hemisferio norte

El mercado de los aceites vegetales compartió con la soja y el maíz el impulso recibido el último mes desde el contexto. Aunque el aceite de girasol sigue siendo más barato que el aceite de colza o el de soja en el mercado internacional, en el Mercado a Término de Argentina el girasol nuevo se fortaleció más que la soja durante los últimos días. En la últimas dos semanas, la tonelada de girasol entrega marzo pasó de 214 a 227,5 dólares, con una suba de seis por ciento, contra 229 de la soja, que subió sólo uno por ciento. El girasol tiene sus propios fundamentos. El mundo se acostumbró a consumir 20 por ciento más de semilla que el promedio de la última década: la calidad del aceite de girasol es de las mejores, lo que hace que la demanda sea reacia a reemplazarlo fácilmente. El abastecimiento del mercado girasolero será un desafío en la campaña 2009/10, luego de dos ciclos cómodos. El hemisferio norte concentra el grueso de la oferta, y el avance de la cosecha en esos países anticipa que habrá un importante recorte en la producción mundial. Dos países concentran más de 40 por ciento de la zafra y son los que anticipan las mayores pérdidas: Ucrania tendría 14 por ciento menos que el año pasado (5,6 millones de toneladas, 900 mil menos) y Rusia perdería cinco por ciento (siete millones de toneladas, 350 mil menos). Los países de la Unión Europea abastecen otro 20 por ciento del mercado y también anticipan pérdidas (totalizarían 6,8 millones de toneladas, 160 mil menos). Estados Unidos espera tener 200 mil toneladas menos. Lo que todavía el mundo no pudo cuantificar es el resultado de Argentina. Las últimas estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) mantenían las estimaciones de producción por encima de 3,7 millones de toneladas, dando por supuesto que el área sembrada crecería más de 20 por ciento y los rindes serían mayores que en la campaña 2008/09. Esos números son irreales. La falta de lluvias en el norte y noreste Córdoba y norte de Santa Fe está retrasando, incluso, los empobrecidos planes. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires espera que se siembren sólo 1,75 millones de hectáreas (20 por ciento menos que el año pasado) y advierte que la cobertura podría ser menor si se demora el agua. Es muy posible que la producción de girasol en Argentina vuelva a caer. En esta campaña se obtuvieron apenas 2,9 millones de toneladas. Volver a retroceder significaría coquetear con los niveles de 1987/88, cuando se tuvieron 2,8 millones de toneladas. Usda está sobrestimando la producción mundial al suponer que sólo retrocederá dos por ciento. La consultora Oil World arriesga que la baja llegará al 10 por ciento. A medida que pasen las semanas, los números se irán ajustando para reflejar los verdaderos resultados. El disponible todavía no lo refleja, pero es mejor estar preparado para saber hacia dónde irán los cambios.

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