22 de marzo de 2010 07:09 AM
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"¿Falta carne? La culpa es de China"

El empresario José Alberto Samid explica por qué peligra una de las pasiones más queridas por los argentinos. Hay que vender lo que no sobra, no lo nuestro, advierte el matarife. La paridad cambiaria favorable a los europeos y el ascenso mundial de Asia obligan a regular las exportaciones, explica. El Gobierno hace lo que puede.

  No posee cargo alguno ni representa a nadie, pero sus 50 años de experiencia en el sector de la carne, su condición de productor agropecuario, propietario de frigorífico y dueño de la cadena de carnicerías La Lonja hacen de José Alberto Samid un referente a la hora de debatir los problemas generados en torno a la escalada brutal de los precios de la carne. No tiene pelos en la lengua ni le tiembla el pulso para analizar un mercado que, hoy por hoy, es demasiado confuso.-¿Qué pasa con el precio de la carne y la exportación?-Las aguas bajan turbias, como en la película. Son varios los factores, no es uno sólo. Europa tiene una moneda de 5-1 contra el peso y se quiere llevar todo lo nuestro: la carne, el petróleo, el gasoil. Para ellos no es nada. Hay una demanda de exportación de carne muy grande. Ellos dicen: Traéme toda la que tenés. No podemos abrir la exportación para que se la lleven toda. Si nosotros les decimos que tenemos 70 millones de cabezas de ganado, hacen un cheque y se la llevan. Eso hay que regularlo, porque primero está la comida nuestra y después la de los demás.-¿De cuánto es el excedente de producción?-A nosotros nos está sobrando un 15% de carne, cuando antes nos sobraba un 25%. Pero hoy somos 44 millones de habitantes, y hay un alto consumo y mucho turismo. Entonces no podemos vender indiscriminadamente. Los del campo piden que no se venda el gasoil porque se necesita para la cosecha, me parece bien. Y se cierra la exportación de gasoil. Ese mismo criterio hay que aplicarlo a la carne. Hay que vender lo que sobra, no lo nuestro.-¿El conflicto se acentúa porque hay productores que enfocan sólo al mercado de exportación?-No, nadie produce para exportar. La vaca es una sola, grande o chica, son todas iguales.MEDIDA POLEMICALas intervenciones del gobierno en el mercado, a manera de regulador, suelen dividir las aguas empresariales. Su falta de tacto para obrar generando acuerdos también ayuda a que los sectores involucrados alcen sus voces de bronca. Samid piensa lo contrario.-¿Cree que la medida de limitar las exportaciones tendrá éxito?-Había subido la carne mucho en enero, a 30 pesos. Luego empezó a bajar y llegó a 20, más o menos. En las últimas semanas hubo un rebrote y presión por parte de los exportadores y el consumo. Entonces sube el precio. Si Moreno (Guillermo, secretario de Comercio Interior) no decidía cortar un poco las exportaciones estábamos otra vez con la carne en 30 pesos. Es muy difícil regular ese 15% del que hablaba antes. No es que todos los días hay un sobrante del 15%, a veces es del 20 o 30%, y otros días falta. Como vino mucha gente de afuera y hay demanda del exterior, el precio se va para arriba. Utilicemos el mismo criterio que usamos para el gasoil. ¿Por qué con la carne no?-¿El Gobierno obra bien?-Están haciendo lo que pueden. Está bien la medida que tomó este hombre (NR: por Guillermo Moreno). Cerramos por una semana las exportaciones, se regula el mercado, luego la abrimos de vuelta, vemos cómo la vamos manejando. No podemos permitir que la carne valga 30 pesos, porque después abusan y la cobran a 40. Yo conozco este negocio hace 50 años y puedo asegurar que la gente que tiene plata es capaz de pagar un kilo de carne lo que vale un kilo de oro. Pero no le pueden quitar la carne a la gente. Al que tiene plata le da lo mismo pagar cualquier precio. La carne es fundamental para todo el mundo y para nosotros más. Es nuestro alimento.-¿Qué opina de la denuncia de los productores que dicen que no hay vacas porque se faenaron las hembras reproductoras?-Macanas. Hubo mucha sequía y sacaron las vacas. Por otro lado, acá cada uno hace lo que quiere. Yo soy productor, tengo campo, y me conviene cinco veces más sembrar soja que criar una vaca. La gente del campo vende las vacas, siembra soja y después le echa la culpa al Gobierno porque no hay vacas. Eso hicieron.-¿Entonces falta una política ganadera desde el Estado?-Cuando el Gobierno quiso limitar la producción de soja con la 125 -el decreto presidencial-, que era cobrar el doble de impuesto para desestimar la producción de soja, no lo dejaron. Pegaron el grito en el cielo. Si llegan a bajar las retenciones a la soja el que tiene una vaca en el campo le pega un tiro. Es tan fabulosa la diferencia entre tener una hectárea de soja y tener una vaca en una hectárea, es de 4 o 6 veces a 1.EL PROBLEMA CHINO-¿No hay estímulos desde el Estado para la producción ganadera?-Acá tenemos una contra, que es China. Son muy inteligentes. Esto empezó hace 15 años, cuando a los chinos en las grandes ciudades se le moría la gente. Todas las noches pasaban los camiones de basura para llevarse los muertos, 100 o 150. Se morían por falta de proteínas. Encontraron la proteína barata que da la soja, y con la soja alimentaron a 5.000 millones de cerdos (sic). Así tienen para darle de comer a su población. Entonces le pusieron un precio importante a la soja, que supera el del maíz, el trigo y las vacas. Así Brasil, Paraguay y la Argentina empezamos a producir cada vez más soja, hasta llegar en nuestro caso al 70% del territorio fértil. Ellos cuando ven que algún producto sube un poco, entonces suben el precio de la soja también. Regulan el precio para que sigamos produciendo.-¿Entonces China es un problema y no una solución para el comercio?-Han hecho un convenio con todos los países de la región en el cual ellos nos compran la soja, pero a su vez la misma cantidad de dinero por el que nos compran, nosotros le tenemos que comprar a ellos. ¿Qué pasó en estos años con ese convenio? Nos destruyeron la industria textil. Teníamos cientos de fábricas, se producía de todo, y ahora no existen más. Así solucionaron dos temas: las muertes en las grandes ciudades y tienen la soja nuestra para alimentar a los cerdos. Y a su vez a ese tipo que le dan de comer le consiguieron laburo fabricando mercadería para vender acá. Esta es la verdad, de eso tenemos que hablar. Nuestro problema son los chinos, no la exportación de carne, que si abrimos o cerramos. No podemos seguir produciendo alimentos para los chinos. Con la cosecha récord, el año que viene no vamos a producir el 70%, vamos a producir el 80% de soja. Y le sacamos espacio a la vaca, al maíz, a lo que comemos nosotros.

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