23 de marzo de 2010 06:32 AM
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La falta de carne podría agudizarse en junio

Hay "escasez de hacienda" que complica a toda la cadena comercial, aseguró el director de Informe Ganadero

La situación de "escasez de hacienda" que complica a toda la cadena comercial de la carne (frigoríficos, invernadotes, feed lots, matarifes, carniceros, consumidores), es estructural y "se puede agudizar en el segundo semestre, aunque antes pueden darse algunos reacomodamientos de precios de la hacienda a la baja, pero no de gran magnitud".Así lo consideró el especialista en economía ganadera Ignacio Iriarte, quien subrayó que "no hay soluciones a corto plazo. Si no hubiese surgido esta ”rabieta” de (el secretario de Comercio Interior, Guillermo) Moreno, es probable que los exportadores hubiesen seguido exportando cada vez menos, porque el precio del mercado interno es más conveniente"."Estamos por encima de la cotización internacional, y hay 35 por ciento menos de carne que el año pasado", subrayó el especialista y director de Informe Ganadero.
En diálogo con la prensa y al realizar un minucioso análisis de la actividad pecuaria, Iriarte destacó que "después de haberse destruido 9 millones y medio de animales estamos entrando en un ciclo de escasez, que va a significar un seguro de precio para los ganaderos durante mucho tiempo, aunque puede haber algunas correcciones relativas a la baja, especialmente si siguen manipulando la exportación", subrayó.Por otra parte, advirtió sobre su temor a una creciente posibilidad de cierre de muchas plantas de exportación y, en esa línea, dijo que "son enormes y demandan miles de vacas y novillos por día, y si esas plantas cierran preventivamente porque no pueden seguir sosteniendo estos niveles de pérdida y de presión, el precio de la hacienda, tenderá a bajar", aseguró.Sin embargo, consideró que respecto al precio en el mercado interno, "en la medida que el feedlot no se llene ni produzca la enorme cantidad de hacienda que aportó el año pasado, de la que demandan los consumidores locales, no hay que esperar nada por ahí. Eso es lo que va a faltar".Además, ante el escenario de escasez de hacienda que se perfila para los próximos dos años, aconsejó que "si se quiere recuperar estructuralmente la producción de carne de una manera ”salvaje”, el único camino que queda es subir fuertemente el índice de parición. Hay que preñar vacas. Todavía hay 20 millones de vientres, pero la tasa actual de 65 por ciento de marcación da 13 millones de terneros/año, lo que es insignificante", explicó.
De todos modos, Iriarte pronosticó que aunque se incentive la retención de vientres, y se suban los pesos de faena, de cualquier manera va a haber una escasez muy fuerte en los próximos 2 años."Argentina va a caer en su producción, por lo menos, 500 a 600 mil toneladas de carne con respecto al año pasado. Vamos a pasar de liquidar el stock a retener, y sobre la base de un stock muy bajo con índices de parición muy bajos", puntualizó.
Para explicar por qué aún no se entró en el peor momento de la crisis cárnica, Iriarte aseguró que la retención de vientres todavía no empezó."Los datos de faena muestran que se siguen liquidando vientres, aunque se desaceleró mucho. Y con lo que vale hoy una vaca para un productor mediano, endeudado y sin crédito, es imposible recomponer su rodeo comprando vacas arriba de 1.000 pesos por cabeza. Probablemente el momento donde se junten todos los factores que desemboquen en la retención, sea el segundo semestre", consideró.En ese sentido, acotó que "todos los animales que hoy estamos matando son de camadas anteriores, más abundantes y mejores. Son novillos de 2 ó 3 años, cuando se parían 15 millones de cabezas. Pero todos los errores y la seca, se van a pagar recién a partir del segundo semestre, cuando entremos a surfear una ola de 3 millones de terneros menos y va a haber menos carne en el mercado que ahora", auguró el especialista de mercado.El analista aseguró que el gobierno está consciente de que está frente a un problema estructural y sostuvo que la faena de marzo, "probablemente esté en 900.000 cabezas, cuando para mediados del año pasado estaba sostenida en 1,44 millón. Hay 35 por ciento menos de carne. Apenas se recupere algo la oferta, algo va a bajar el precio. Están todos, salvo el productor, esperando que eso suceda, porque hay fuertes perdidas en el resto de la cadena", detalló Iriarte.

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